En la página de RT leí sobre que están buscando a una misteriosa azafata “fantasma”, que tras el despite de un vuelo en Indonesia, ayudó a los pasajeros a evacuar la aeronave antes de que esta fuera consumida por el fuego.
Los pasajeros describen a esta mujer vestida con las ropas tradicionales de esta nación asiática; y las azafatas del vuelo, todas estaban vestidas con su uniforme. Entonces por lo tanto, se debió de haber tratado de una pasajera con conocimientos en procedimientos de evacuación en aeronaves.
En los comentarios a esta nota, leí a muchos que con desdén opinaban que ya pronto iban a aparecer los “ineptos” o “ignorantes” que afirmasen que se trató de La Virgen o un ángel que ayudó a los pasajeros.
Mucha gente confunde ateísmo con superioridad intelectual, escepticismo con pensamiento científico, adoctrinamiento con educación.
No hace mucho una universidad israelita publicó un estudio sobre que la quimioterapia es riesgosa y que en muchos casos acelera el cáncer. Esto lo comenté en Twitter y una doctora contestó que “yo era un ignorante por escribir esos disparates.”
Ignorantes en el sentido de no conocer información relacionada con muchos temas son estas personas que en su fanatismo racional se sienten superiores. Ellos no han pasado tardes viendo OVNIs con forma de gusanos guiados por esferas y luego seguidos por un veloz OVNI triangular, como yo ya he tenido 3 tardes.
Ellos no estuvieron en la multitud de decenas de miles de personas que en Fátima Portugal en 1916 vieron una manifestación OVNI que por azares del destino terminó absorbida como una aparición mariana por la iglesia católica.
Ellos tampoco han visto salir a un OVNI del fondo de la laguna de Catemaco, Veracruz, como el que presenció mi madre en unas vacaciones familiares, hace varias décadas ya.
Ellos no han consumido DMT y vuelto de su viaje con relatos de contacto con inteligencias no humanas, como lo hicieton varios de los voluntarios en el estudio sobre DMT del Dr. Rick Strassman en la Universidad de Nuevo México.
Jacques Vallee en sus libros: Pasaporte a Magonia y Wonders in the Sky, recopila relatos de contacto y avistamientos de humanoides y aeronaves desde la antigüedad, Antiguo Egipto, Japón Feudal, Europa Medieval y los Estados Unidos de América en el siglo XIX.
Y muchos autores remarcan la similitud entre los relatos de hadas, duendes, incubus con los testimonios de modernos abducidos.
Una realidad paralela al pensamiento crítico científico existe en La Tierra, y muchas mentes se cierran a ella, porque la alternativa sería el desmoramiento del débil edificio de adoctrinamiento intelectual en la mente de muchos.
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martes, 24 de septiembre de 2013
miércoles, 28 de agosto de 2013
Libertad de ideas
Buscando artículos de divulgación científica, para descargarlos a mi tablet, me encontré con un ensayo que afirmaba que han disminuido los reportes de OVNIs; y el autor alardeaba de que esto se debe al incremento del racionalismo.
Esta afirmación me indignó, puesto que para empezar, OVNI es acrónimo de objeto volador no identificado, y esto en el argot aeronáutico, se refiere a objetivos desconocidos, que pueden ser: aeronaves sin transponder, globos, aves, etc.
Segundo me indignó, porque muchos autodenominados científicos, presumen un fanatismo racionalista, que los ciega a fenómenos muy poco observados y desconocidos, que ellos en su “infinita” sabiduría descartan, olvidando que el espíritu de la ciencia debe de ser el desentrañar los misterios del universo.
Tercero me indignó, puesto que yo sí he presenciado fenómenos extraños en el cielo, recuerdo, un lucero que durante dos noches consecutivas se encendió por minutos junto al planeta Júpiter, así como la observación de extraños objetos de apariencia orgánica a modo de gigantescos gusanos, y en una ocasión, estos gusanos fueron seguidos por un veloz OVNI delta de color rojo.
Pero, a mi enojo inicial y mi deseo de escribirle al autor refutandolo, le siguió un pensamiento sobre que, es esencial para la libertad de pensamiento, que cada quien tenga derecho a expresar sus opiniones, puntos de vista y creencias.
Esta afirmación me indignó, puesto que para empezar, OVNI es acrónimo de objeto volador no identificado, y esto en el argot aeronáutico, se refiere a objetivos desconocidos, que pueden ser: aeronaves sin transponder, globos, aves, etc.
Segundo me indignó, porque muchos autodenominados científicos, presumen un fanatismo racionalista, que los ciega a fenómenos muy poco observados y desconocidos, que ellos en su “infinita” sabiduría descartan, olvidando que el espíritu de la ciencia debe de ser el desentrañar los misterios del universo.
Tercero me indignó, puesto que yo sí he presenciado fenómenos extraños en el cielo, recuerdo, un lucero que durante dos noches consecutivas se encendió por minutos junto al planeta Júpiter, así como la observación de extraños objetos de apariencia orgánica a modo de gigantescos gusanos, y en una ocasión, estos gusanos fueron seguidos por un veloz OVNI delta de color rojo.
Pero, a mi enojo inicial y mi deseo de escribirle al autor refutandolo, le siguió un pensamiento sobre que, es esencial para la libertad de pensamiento, que cada quien tenga derecho a expresar sus opiniones, puntos de vista y creencias.
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