Mostrando las entradas con la etiqueta premonición. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta premonición. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de septiembre de 2013

Cubo de Rubik



Hace varias décadas, compré un pequeño folleto donde te guían paso a paso sobre como resolver el Cubo de Rubik, capa a capa. Un conjunto de movimientos generales y de intercambio de piezas fáciles de memorizar, y yo estudié el manual y me lo aprendí.

Y debido a esto, yo era capaz de resolver el Cubo de Rubik en unos cuantos minutos, aún tengo el manual y varios cubos.

Algo curioso, siempre tuve la visión que un día, un joven me iba a pedir resolver un Cubo de Rubik, yo lo iba a tomar de sus manos y lo iba a resolver ahí mismo frente a sus ojos, ganandome su admiración y reconocimiento. Pasaron las décadas, y esto, junto a mi afición por el Cubo de Rubik quedaron en el olvido.

¿Y qué creen? Me sucedió algo de lo más curioso. Estando en mi clase de artes marciales, dirigiendo la defensa personal a un par de niños, un niño que nunca había visto, asoma su cabeza al dojang, mostrandome un Cubo de Rubik y pidiendome que se lo resolviera. Caminé hacia él, tomé el cubo de sus manos y le dije que en el pasado yo sí sabía hacerlo, y se lo regresé.

¡Caramba!, así que después de todo sí se trataba de una premonición.

jueves, 22 de agosto de 2013

Instinto

Hace cosa de diez años, en una papelería cerca del trabajo donde estaba entonces, compré unos plumones marcadores permanentes de doble punta (gruesa y fina.) Estos plumones son muy útiles para customizar y darles acabados a modelos de armar y figuras de acción, y la mayoría de estos plumones marcadores que compré, aún sirven tras tanto tiempo. Recientemente me dio por coleccionar las minifiguras de LEGO de Star Wars, y vi en internet las customizaciones que los coleccionistas hacen usando este tipo de plumones marcadores precisamente. Pero este tipo de plumones de doble punta resulta que desde hace esos diez años no los había vuelto a ver en ninguna parte. Cerca de mi casa, en un radio de 15 minutos caminando, hay 4 papelerías, una de ellas, la más grande, siempre asisto a ella a hacer mis compras. Pero cuando me surgió la necesidad de comprar un plumón marcador de doble punta azul, en mi mente visualicé que tenía que asistir a la papelería más lejana de mi casa, y en la que en los años de vivir en mi actual domicilio, sólo hice una compra en ella. Pero lo que me movió fue un instinto o sexto sentido que me indicaba que tenía que ir a esa papelería. Total que caminé esos quince minutos y al llegar y entrar a la misma, ya recargado contra el mostrador de cristal, miro bajo mis ojos, y resulta que ahí están los marcadores de la misma marca japonesa que compré hace ya tantos años. Y compré uno de color de tinta azul. Hay que confiar en el instinto, más de una persona ha salvado su vida al obedecerlo.