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miércoles, 25 de septiembre de 2013

No me agradas

¿Les ha sucedido que le caen mal a alguien? ¿O que apenas conocen a una persona esta les desagrada?

Esto se debe a que malas experiencias en el pasado se nos quedan grabadas en el subconsciente, y las personas con las que las tuvimos estas malas experiencias, su aspecto físico, su voz, su forma de ser y expresarse, también se nos quedan grabadas; y al conocer a alguien, quien nos recuerda a esa gente (centrales en nuestras experiencias negativas) en nuestra mente se produce automáticamente un rechazo hacia ellas.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Colapso social bajo diseño



Hay una corriente de pensamiento entre la gente que comulga con ideas liberales sobre que a los niños no hay que corregirlos porque eso afecta sus sentimientos y les puede causar traumas.

Muchas especies de mamíferos corrigen a sus crías, por ejemplo las madres focas muerden a sus cachorros y los reprenden para que no se metan a nadar en la zona de peligro donde las orcas merodean.

¿Acaso no corregir con periodicazos a un cachorro no le enseña a no orinar ni defecarse dentro de la casa y así se le corrige?

Lo que me parece indignante es que esta forma de pensar es promovida por los gobiernos, mismos que sin ningún reparo, reprimen con violencia y violación de derechos humanos a sus ciudadanos cuando se manifiestan públicamente.

Y es que a los gobiernos les conviene que los ciudadanos no conozcan límites ni respeto alguno, puesto que así de esta manera, pueden implementar su estado policiaco autoritario. Estado que sólo está al servicio de la banca internacional que explota a cuanto país tiene bajo su control.

Colapso social bajo diseño.

Desde que estas ideas encontraron aceptación en México hemos experimentado una descomposición social y moral como nunca se había visto en tiempos de paz.

viernes, 30 de agosto de 2013

Somos ondas

Nosotros cambiamos constantemente, de un instante al otro, la persona que hoy somos, no es la misma que existió hace diez años. Lo que hacemos en la vida influye en lo que nos convertiremos, pero también otros factores modifican nuestro patrón de conducta y pensamiento, hasta el grado que, pasado un lapso de tiempo, nos convertimos en otra persona y, podemos terminar con una versión peor o mejor de nosotros mismos.

La mente es como la luz, que se puede polarizar, aumentar o disminuir en su frecuencia; nos regeneramos, nos convertimos en distintas personas que comparten recuerdos de un pasado común. Somos ondas, la gente cambia.