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miércoles, 3 de febrero de 2016

Odiseo parte 5

El reciente incidente con Elena, su interés amoroso de la preparatoria, lo ha dejado nostálgico a Alejandro. Hoy miércoles solo tuvo dos clases en la universidad y, a las once de la mañana se encuentra con el resto del día libre.

Se dirige a casa, desea instalar las nuevas fichas de memoria DIMM que compró para aumentar la RAM de su desktop, así como adelantar trabajos para las clases del viernes.

De regreso se encuentra conduciendo frente a la colonia donde vive Elena, y en la que también se halla su antigua preparatoria. Por impulso se desvía y se dirige hacia ésta.

Se estaciona una calle antes y en la puerta de entrada aún está el agresivo y malhumorado Tomás, el vigilante, quien ya no lo recuerda. Sin duda también los profesores lo deben de haber olvidado ya, o apenas y lo recuerdan.

"¿QUÉ QUIERES?" Tomás le pregunta golpeado. "Soy exalumno y, vengo a solicitar un certificado de buena conducta".

Alejandro dice esta mentira para justificar su presencia en la prepa.

"DEJAME TU IFE Y ANÓTATE EN LA LISTA DE VISITANTES, Y EL NOMBRE DE LA PERSONA A LA QUE VAS IR A VER".

Alejandro se registra y toma del cuaderno de registro el maltratado gafete que Tomás arrojó de mala gana.

"Gracias, con permiso".

Alejandro, algo intimidado, sube por el camino en pendiente hacia los edificios de la escuela.

La vida en la preparatoria es la misma, pero con actores diferentes; como en su tiempo, hay alumnos sentados en las escaleras, en las jardineras, ve a un grupo platicando contra el barandal al final de la planta alta. Las mismas escenas que él vivía cuando aquí estudiaba.

De la cafetería sale incluso la misma música. Alejandro pasa frente a un nuevo edificio, ve a una docena de chiquillos corriendo. ¡Pusieron un kinder!

Él continúa hasta alcanzar, al fondo, el laboratorio de química. Y ahí, una sorpresa agradable, ve a su maestra de química, "la uvita" así la apodaban los canijos de su clase.

Ella está sola, calificando unos reportes de pruebas de laboratorio.

"¡Maestra Evangelina! ¿Cómo está? ¿Me recuerda?"

"¿Alejandro? ¡Eres Alejandro!"

La voz de la profesora Evangelina es de un tono muy bajo y ella siempre tiene un rostro de introspección.

"¿Qué estás haciendo por aquí? Supongo veniste por nostalgia. Ustedes los ex-alumnos siempre lo hacen".

Alejandro se siente apenado de ser descubierto en su motivo, y por ser tan transparente. La profesora agrega:

"No hace mucho también estuvo Antonio por aquí". Y ella agrega:

"Qué me cuentas? ¿qué has hecho de tu vida?"

"Estoy estudiando Telemática en la UVM".

"¡Muy bien Alejandro! ¡Te felicito! La computación tiene aplicación en todo; cualquier área laboral hace uso de sistemas de información y, es muy bien pagado el experto en informática".

"Sí maestra, en efecto así es".

"Échale muchas ganas Alejandro, me da gusto por ti".

Durante este intercambio, los ojos de Alejandro se fijaron en un artefacto que uno puede comprar en una tienda de novedades, y que la profesora Evangelina tiene en su laboratorio, de seguro para explicar gráficamente el movimiento y la transferencia de energía:

Son esferas, en línea, sujetas por cables de un marco. Si tú tomas cualquier esfera de un extremo y la sueltas para que golpee la esfera contigua, verás que la esfera del otro extremo se desplazará.

Ahora Alejandro pone a la práctica eso precisamente, toma una esfera y la golpea contra su vecina, y observa como ambas esferas en los extremos resultan desplazadas, hasta que la fricción y la pérdida de energía las hace detenerse.

"Deja mis esferitas, no me las maltrates".

"Perdón profesora, pero es que, me intriga qué es lo que hace que esto funcione".

La profesora Evangelina le contesta, con su versión de la explicación:

"Pues, la bolita choca, se transfiere la energía cinética a través de las contiguas, mismas que al estar unidas experimentan resistencia al movimiento, permaneciendo inmóviles y, la última bolita al estar libre, resulta desplazada".

"Pero, ¿qué es lo que se transfiere? ¿hay quanta de energía que son transferidos? ¿pueden saltar de una bolita a otra, o solo se transmiten por contacto físico de las esferas? ¿se puede ver esta energía cinética? ¿la podemos almacenar? ¿mientras esta energía actúa sobre las esferitas, se disipa en forma de calor, parte de ella? ¿podemos registrar este incremento de temperatura?"

La profesora Evangelina queda transfigurada al darse cuenta que ella nunca se había preguntado esto y que solo repetía mecánicamente un experimento del que ella ya sabía el aburrido resultado de las bolitas a los extremos siendo desplazadas.

martes, 1 de octubre de 2013

"Ola ke ase? Saludos a lxs niñxs mejicanxs."

Estamos experimentando una decadencia social, científica y cultural. Hace décadas teníamos vuelos supersónicos transatlánticos, transbordadores espaciales que despegaban cada mes. Los países eran autosuficientes industrialmente y en producción de alimentos también.

Ahora casi todo se manufactura en China y los alimentos se importan de otros mercados. Y todo mundo está endeudado ¿si todos los países están endeudados a quién le deben el dinero? (a los banqueros usureros adictos al dinero.)

Cosas tan sencillas como la arquitectura se ha degenerado también. Por ejemplo, hace cinco siglos construían una iglesia y esta se mantenía en pie por siglos, vamos, aún podemos visitarlas hoy en día. El fin de semana, vi en las noticias, una iglesia al norte de México, construída durante la década pasada, se colapsó en plena misa sobre los fieles, supuestamente por agua de lluvia acumulada en su techo.

Se han hecho estudios y se ha encontrado que hoy la gente es estúpida comparada contra la gente que vivía en el siglo XIX. Hay una página de internet de los Estados Unidos, que publicó un exámen de educación primaria del siglo XIX y los ejercicios de comprensión de lectura, conocimientos históricos y matemáticos que en esta prueba se exigen dudo que incluso alguien de licenciatura pudiese resolverlos en su totalidad.

Revisen los comentarios en noticias, YouTube, Facebook y Twitter, la gente escribe con una lamentable ortografía, digna de retrasados mentales.

Aditivos en alimentos, agua fluoridada, mercurio en las vacunas, medios y cultura basura, una educación a propósito diseñada para adoctrinar y mantener ignorante a las masas, todo esto contribuye a la decadencia de la humanidad. Decadencia hecha bajo diseño por las elites gobernantes que pretenden gobernar sobre rebaños de gente a las cuales ordeñarles dinero por medio del consumismo, los impuestos y tasas de interés bancarias.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Colapso social bajo diseño



Hay una corriente de pensamiento entre la gente que comulga con ideas liberales sobre que a los niños no hay que corregirlos porque eso afecta sus sentimientos y les puede causar traumas.

Muchas especies de mamíferos corrigen a sus crías, por ejemplo las madres focas muerden a sus cachorros y los reprenden para que no se metan a nadar en la zona de peligro donde las orcas merodean.

¿Acaso no corregir con periodicazos a un cachorro no le enseña a no orinar ni defecarse dentro de la casa y así se le corrige?

Lo que me parece indignante es que esta forma de pensar es promovida por los gobiernos, mismos que sin ningún reparo, reprimen con violencia y violación de derechos humanos a sus ciudadanos cuando se manifiestan públicamente.

Y es que a los gobiernos les conviene que los ciudadanos no conozcan límites ni respeto alguno, puesto que así de esta manera, pueden implementar su estado policiaco autoritario. Estado que sólo está al servicio de la banca internacional que explota a cuanto país tiene bajo su control.

Colapso social bajo diseño.

Desde que estas ideas encontraron aceptación en México hemos experimentado una descomposición social y moral como nunca se había visto en tiempos de paz.