jueves, 28 de abril de 2016

Odiseo, parte 18

Alejandro decide a llevar hoy su auto a verificar, faltan dos semanas para que venza el plazo de verificación de automóviles con engomado rojo y, quiere evitarse colas.

Pero el tráfico ya es un desastre permante en el área metropolitana. Justo en la esquina del verificentro Alejandro se encuentra con que están levantando un edificio, y hay dos tráileres plataforma descargando varilla.

Están tan anchos, y además los autos estacionados del otro lado de la calle, que él literalmente se mete a ojo de buen cubero, esperando no llevarse un espejo o abollar su carro.

Y cuando llega al verificentro, ¡oh que la! una fila de cinco autos, tan solo para poder entrar.

Una señorita va de auto en auto solicitando el IFE, tarjetón y certificado de verificación anterior.

Las cuotas ¿las cuotas? ¿cuánto sale? apenas ahora Alejandro se pregunta, tal vez checando la página de internet de este pinche trámite inútil, porque a pesar de lo que anuncien, siempre se puede pasar con mordida.

Ahora un tipo le toca el vidrio.

"Perdón joven yo voy aquí".
"Vi tu camioneta sola estacionada, yo pensé que te habías bajado a otro negocio". Alejandro le contesta.
"Sí me bajé pero yo voy aquí".

Alejandro está a punto de enojarse, la calle es muy estrecha, en la esquina está el desmadre de la construcción del edificio, y ni modos de salirse de la fila por culpa de este viejo menso que dejó sola su camioneta. Así que Alejandro se calma y le explica al tipo:

"Te doy mi palabra que ahorita que venga la señorita le voy a indicar que tú estabas antes que yo y que, tú seas atendido primero, es más, ahorita que avance la fila te dejo un espacio para que me rebases".

Ya con esto se fue conforme el viejo menso.

Y en efecto, cuando fue su turno de entregar la documentación Alejandro envió a la señorita a recoger primero la del viejo menso; cuando esta regresó con él, Alejandro le preguntó:

"Oye, ¿todavía se puede pasar con "brinco"?
"Sí, para la calcomanía cero sale en $970 pesos, ¿la vas a querer?
"Sí, más vale, quién sabe como va a quedar el Hoy No Circula cuando acaben los tres meses del Doble No Circula".

La señorita se retira hacia las oficinas del verificentro y Alejandro se queda con un gran enojo por tener que pagar un impuesto más, y tan oneroso, para subsidiar un negocio de políticos y sus asociados.

***

Alejandro se halla haciendo fila, esperando para pagar el monto de la verificación en la caja. La fila no avanza. Un hombre anciano deja su lugar para acercarse a la ventanilla y, por debajo del cristal de protección, preguntar si tienen sistema.

Sí tienen sistema, la tardanza entonces se debe al valemadrismo de la empleada que ha de estar desayunando o chismeando, total atrás de su ventanilla con espejo ni quién se de cuenta.

Ahora el anciano harto se dirige a Alejandro:

"¡Ah! todos los viacrucis que aguantamos los mexicanos, y ni quién proteste".

"Y todo esto para financiar el negocio de empresarios cercanos a políticos". Alejandro le contesta y luego continúa:

"¿Sabía que toda esta agenda ambientalista es pura manipulación para imponer control social, así como diversos impuestos 'verdes'?

Por ejemplo, el tan traído dióxido de carbono es un gas que se encuentra en una minúscula proporción en la atmósfera, forma tan solo el 0.04% de la misma y es un gas esencial para la vida.

Los vegetales, durante la fotosíntesis, lo absorben y luego liberan el oxígeno molecular que respiramos.

De hecho el gas que más contribuye al efecto invernadero es el vapor de agua y además, sin efecto invernadero La Tierra sería una bola de hielo sólido y estaría desprovista de vida.

Pero el lobby climático necesitaba un gas asociado a la actividad humana, para sembrar culpa y gravarlo con impuestos.

Solo considere esto:

En los cambios climáticos, totalmente naturales y cíclicos que experimenta el planeta, las edades de hielo llegan cuando hay altas concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera.

Y una vez sumida en una edad de hielo, con la consecuente muerte masiva de vegetación y fitoplancton, debido a las pésimas condiciones para la vida, es cuando hay una muy baja concentración de dióxido de carbono en la atmósfera, que la temperatura se incrementa, terminando con la edad del hielo.

¡Todo lo contrario a lo que el lobby climático propagandiza!"

Los cinco hombres, delante de Alejandro en la fila, ya lo escuchan con atención. Y él continúa:

"En los 70s, dentro del cíclico cambio climático, se observó una tendencia al alza en las temperaturas, acabando con un susto que se traían los ambientalistas de entonces, sobre una inminente edad del hielo.

Y le llamaron 'Calentamiento Global' viendo el gobierno de Estados Unidos y las Naciones Unidas su oportunidad de imponer una jugosa agenda ambiental, donde territorio de los países es ofrecido como garantía en préstamos, donde gobiernos pueden intervenir y violar garantías civiles en nombre del ambiente, así como crear nuevas empresas, como las granjas de viento y solares.

Mismas que solo funcionan subsidiadas con impuestos y, de verdes, no tienen ¡nada!

Aves y murciélagos, por decenas de miles mueren en sus aspas, o son freídos en el aire por los paneles solares.

Y desde entonces como el mundo no se calentó, le cambiaron de nombre al de 'Cambio Climático'.

¡Una tontería! Porque lo único constante con el clima, desde que surgió La Tierra, es el cambio climático.

Mismo que ocurría antes de aparecer el hombre y ocurrirá cuando desaparezcamos."

Alejandro ahora impulsado al darse cuenta que tiene una pequeña audiencia continúa:

"Pueden gravarnos impuestos hasta dejarnos en la calle, pero ese dinero en ningún modo va a modificar la cantidad de luz, energía, emitida por el Sol, ni a sus ciclos, no va a modificar la inclinación del eje de rotación terrestre ni a su ciclo de la precesión de los equinoccios; tampoco ningún impuesto va a modificar la elongación de la órbita terrestre, que debido a la influencia de Júpiter pasa de casi circular a elíptica".

Toma aire y agrega:

"La agenda climática es una seria amenazas para las libertades y garantías individuales.

Antes de la era industrial era raro el individuo que se desplazara más que unos cuantos kilómetros de su región de nacimiento. Así mismo, la máxima potencia que podía ejercer sobre su entorno era proporcionada por los caballos que tuviese disponibles.

La invención de las máquinas cambió eso e incrementó exponencialmente tanto la distancia a la que un individuo se podía desplazar así como la potencia disponible para efectuar un trabajo: caballos de fuerza.

Gracias al automóvil se construyeron autopistas que conectan todo el territorio nacional.

Permitiendo a la gente el ir en busca de nuevos horizontes si considera que la situación, en su lugar de residencia actual, ya no le satisface.

Bien, con la agenda verde, pretenden eliminar esta libertad de desplazamiento, en palabras de los ambientalistas: hay que destetar a la gente del uso del automóvil.

Y los gobiernos, al crear reservas naturales, que solo son garantía de deuda en préstamos, van a cerrar extensas zonas en cada país, y para viajar, uno necesitará de salvoconductos, emitidos siempre y cuando uno ¡esté al corriente de su situación física!"

Y termina:

"Esto nada tiene que ver con el cuidado y protección de la biósfera y sus especies animales.

El gobierno es el primero en tolerar a empresarios que contaminan y en entregar permisos para realizar ecocidios en selvas, bosques y manglares".

No hay comentarios.:

Publicar un comentario