martes, 25 de abril de 2017

Arrebatado, parte 16

Todos saben que los espaciales han tomado control del mundo y, que lo gobiernan por medio de administradores y políticos títeres. Por eso cuando Dani le mencionó a la vieja, que ellos corrían peligro por haber descubierto algo que los espaciales hacen, ésta decidió darles alojamiento en dos cuartos de azotea.

Dani y Lumila comparten un cuarto, verde, solitario, detrás de las jaulas de tendedero. ¡Hasta eso! Esta azotea es muy agradable. A la vieja Albia le gusta llenar de macetas por todos lados.

A César, la vieja, le dio un cuarto, ex-cuarto de servicio, en la planta baja, hecho en el espacio vacío de las escaleras. Bastante incómodo; para bañarse tiene que subir hasta el cuarto de azotea de Dani y Lumila.

El día de hoy César salió a buscar el ponerse en contacto con alguien en la ilegalidad. Les urge remover o desactivar los tatuajes interactivos de Dani y Lumila. Y es debido a esto que, aunque es temprano en la mañana, él entra a una cantina en un vecindario de la ciudad que se ve bastante peligroso.

El tugurio está bastante oscuro, o al menos él lo percibe así porque es un día muy soleado. En el interior hay la tradicional barra de cantina y unas nueve mesas cuadradas. César se sienta en una mesa del centro, viendo hacia afuera. Él siempre ha recordado una línea de uno de sus libros favoritos, acerca de nunca sentarse de espaldas a una puerta.

Una mesera se le acerca.

"Hola buenos días".

A pesar de sus expectativas de hallar sensuales mujeres, aquí adentro, la mujer que lo atiende es una mujer normal, ya madurona y, ahora él se imagina que hasta puede que ella sea la dueña del establecimiento.

"Hola buenos días señorita, dígame, ¿qué tiene para botanear a esta hora?"

"Nachos con queso, ¿qué cerveza va a querer?"
"Traigame una ligera".
"¿Una Vasta le parece?"
"Sí está bien".

Luego de un instante la mesera regresa con una charola y coloca sobre la mesa el tazón de los nachos con queso, así como la cerveza. También le pone unas cuatro servilletas de papel.

"¿No desea algo más?"
"No gracias. Oye, me preguntaba, puesto que toda mi vida he vivido fuera del sistema, necesito hackear unos tatuajes interactivos así como, tener acceso al sistema monetario para mi".

César se recoge las mangas de su sudadera para que la mesera pueda ver que él no lleva un tatuaje interactivo.

La mesera, apoyándose sobre la mesa, le acerca el rostro a la cara.

"¿Y cómo diablos pretendes pagar lo que estás consumiendo? Tienes segundos antes de que le grite a mi marido y, te deje molido a golpes en la banqueta".

"¡Calma! ¡calma! Tengo monederos electrónicos, con fondos, obviamente."

La posesión de metales preciosos está prohibida por el gobierno. Aún así, las casas de empeño todo el tiempo están comprando oro, plata, joyas y monedas y, las pagan con monederos electrónicos; mismos que existen, emitidos por la banca, para que niños (o amputados) puedan intercambiar bienes. Ya que, los tatuajes interactivos, solo se pueden aplicar a una persona que ha dejado de crecer. A un niño se le distorsionaría el tatuaje apenas entrara al crecimiento experimentado en la pubertad.

Lumila tuvo el buen tino de comentar todo lo anterior.

"César, tu cadena de oro, aquí en la capital ya podemos sacarle provecho". Le dijo aquel día cuando ella propuso venderla en una casa de empeño.

César extrae un par de monederos electrónicos, de su billetera y, los arroja sobre la mesa. La mesera recoge uno de ellos, lo lleva al escáner de la caja registradora en la barra y luego regresa con César.

"Sí, tienen fondos".

Y arroja los monederos de vuelta sobre la mesa. César los cubre con su mano izquierda y se la queda viendo, pensando que ella es una mujer de carácter fuerte.

"Oye, volviendo a lo que te pregunté en un inicio. En verdad me urge alterar, hackear unos tatuajes interactivos. Para que mis amigas y yo no muramos de hambre.".

"Y ¿acaso mi bar te parece punto de encuentro con criminales y terroristas antisistema?"

César frunce el ceño y se encoge de hombros. César, sin haber consumido los nachos ni la cerveza, desliza uno de los monederos electrónicos hacia ella.

"Toma, cóbrate, ya me retiro".

Ella recoge el monedero y antes de ir al mostrador para hacer el cargo le dice:

"Ve al mercado municipal en Casablanca, ahí en el puesto de zapatos para obreros, dile a Wat que te envié yo, Domma.

***

Lumila y Dani, en los días transcurridos desde que llegaron a vivir al edificio Marca, en el vecindario de clase media Albion, se han dedicado a hacer trabajos varios, con los vecinos del edificio de apartamentos, a cambio de pago en forma de monederos electrónicos.

"Es que, mientras conseguimos un empleo formal, queremos un ingreso que no nos signifique un gravamen fiscal".

Es la explicación que Dani le dijo a Lumila, que dieran a los vecinos.

Lumila, por sus conocimientos técnicos se ha vuelto una especie de conserje, que hace reparaciones de instalaciones eléctricas, aparatos y electrodomésticos y, Dani por su parte, tiene varios niños a los que les da clases de computación.

***

El vecindario Casablanca está muy accesible, de hecho una de las paradas del sistema troncal de transporte se llama así, César la identifica de inmediato en su mente al haberse aprendido las rutas de transporte y decide partir de inmediato hacia el mercado que Domma le señaló.

***

Dani está en el apartamento de una vecina del edificio, donde justamente acaba de terminar la clase de computación que le impartió a Ruser, el hijo de ocho años, hijo único de la familia que aquí vive.

Dani le está enseñando los rudimentos del sistema operativo Inix, cosas como desplegar el directorio actual, desplegar archivos y sus propiedades, copiar, mover, renombrar archivos, etc.

Apenas Dani le dijo a Ruser que la clase había terminado, éste abandonó la silla del comedor, donde habían estado trabajando, como disparado por un resorte.

A Dani esto le causó mucha gracia y, la señora Hardin le sonría a Dani al observar lo mismo.

"Dani, ¿no deseas tomarte un té?"
"Está bien, ¡muy buena idea Tonya!"
"Bien, deja lo traigo, ya lo tenía preparado".

La señora Hardin se retira por un instante hacia la cocina, para traer, en una charola, el par de tazas de té. Coloca una de las tazas frente a Dani y luego esta se sienta frente a ella, sosteniendo su taza entre sus manos.

"Está rico este té, ¿qué marca es?"
"No de ninguna, este té lo compro en un puesto del mercado municipal".

Ambas beben de sus tazas y ahora observan al pequeño Ruser quien, con mucho alboroto, pasa corriendo persiguiendo a su simpático perro de raza pequeña. Ruser se arroja sobre el perrito y ambos se deslizan sobre el suelo hasta terminar, sin hacerse daño, estrellados contra la puerta de la cocina.

Dani se ríe y al observar a la señora Hardin nota que ella permanece seria.

"¿Qué le pasa señora Hardin?"

"Nada Dani. Ver a Ruser jugando con Cometa, el perro, me hizo recordar varias cosas. ¿Sabes? Pasan cosas, coincidencias, que me hacen preguntarme si este mundo no se trata en realidad de una simulación".

"¿Cómo cuando una piensa en una persona a la que no ha visto en mucho tiempo y, al primer lugar al que sales te la encuentras?"

"Sí Dani, ¡exáctamente a ese tipo de cosas me refiero! ¿Sabes? cuando era niña me pasó algo rarísimo."

"¿Qué cosa señora Hardin?"
"Mira, yo tendría cinco años, y mi papá tenía un perro de raza pequeña también, ya anciano, de unos dieciséis años, el perrito ya estaba ciego pero, se valía por sí mismo, era cariñoso y aún jugaba, claro que la mayor parte del tiempo se la pasaba dormido."
"¡Ajá!"

"Un día, una sirvienta nueva, dejó la puerta del frente abierta y Rocco se salió. Nos debimos de haber dado cuenta varias horas después, cuando llamándolo para darle su comida, de la una de la tarde, no apareció.

Fue un momento de mucha angustia y tristeza. Y luego la resignación de que el pobre Rocco se había perdido. E inició lo que todos los dueños de perros perdidos hacen: salir a caminar las calles, preguntar a los vecinos de la zona si no lo vieron, imprimir volantes e irlos a pegar en postes y paredes.

Y así pasaron dos semanas y la resignación de que se había perdido llegó".

"Sí, es muy triste perder a un perro, o que muera, realmente son un miembro más de la familia".

"Y luego, eso muy extraño sucedió Dani. Jamás lo voy a olvidar. Como te comenté, ya habían pasado más de dos semanas, era un domingo, yo bajé muy temprano en la mañana porque tenía sed. Mis papás estaban dormidos y, cuando entro a la cocina, ahí contra la lavadora y la secadora, sobre el piso, ahí estaba Rocco dormido en su camita".

"A lo mejor tu papá lo encontró y lo metió a la cocina".

"No Dani, no pasó eso. Porque me regresé feliz y entré gritando, saltando de alegría al cuarto de mis padres, ¡Regresó! ¡Regresó! ¡Rocco regresó! y, mis padres medio dormidos me preguntaban que sucedía. Y yo les dije que nuestro Rococó había vuelto.

Y luego lo raro pasó, me dijeron que, de qué hablaba, que Rocco no se había perdido, que debí de haberlo soñado.

Y, todo se juntó para mostrarme que algo muy extraño había sucedido: Rocco estaba en su camita, misma que mi papá ya había tirado a la basura, junto con su pelota de hule, de esas que aprietas y chillan, su arnés y correa, así cono su vieja botella, la etiqueta ya desgastada, de shampoo del baño."

"¿Y todo eso ya lo había tirado tu papá a la basura? A lo mejor solo lo guardó".

"No Dani, yo vi cuando, todo lo echó en una gran bolsa negra de la basura y luego lo echó al bote de basura azul que teníamos, y luego vi el bote vacío, cuando los desperdicios ya se los habían llevado".

"Bueno Tonya, señora Hardin..."
"No, no está bien Dani, llámame Tonya".
"Tonya, eras muy pequeña, todo debes de haberlo soñado".
"¡Para nada, en absoluto Dani! Eso sucedió y, no es la única experiencia que he tenido.

Me ha sucedido, por ejemplo, que me toca enterarme de la muerte de una celebridad, lo leo en una revista y hasta lo veo en un video en la red, el anuncio de su muerte y luego, pasado el tiempo, aparece una noticia sobre esa misma celebridad, sobre su nuevo proyecto, relación o, incluso, ¡que se vuelve a morir!

Dani, estoy segura que caemos inadvertidamente a través de dimensiones paralelas".

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