Serial. Partes 1-4
ODISEO
Alejandro sale muy temprano de su casa, tiene que caminar varias cuadras atravesando la colonia donde vive, para llegar a la avenida y ahí esperar el microbus, en la parada sobre la banqueta del centro comercial de un supermercado Soriana, que lo lleva a la altura del Hospital de Traumatología, donde pasa el otro microbus, el que lo deja justo enfrente de la universidad donde estudia Sistemas.
El joven e irresponsable chofer va escuchando una de esas nacas estaciones de radio, donde transmiten cumbia y el locutor hace bromas telefónicas sugeridas por sus radioescuchas.
Conforme el microbus avanza en su ruta, éste se va llenando de gente. Alejandro, que va de pie agarrando un tubo al fondo, cierra los ojos adormilado; el agradable sol, que le da en el rostro, invita a dormir.
Cuando van a la altura de la zona industrial (la ruta atravieza ésta) y con el microbus lleno, dos jóvenes malandros abordan.
Alejandro de inmediato nota que suben agresivamente y, a pesar de que el microbus está lleno, estos malandros con solo mostrar sus armas de fuego van recolectando el dinero y pertenencias varias de los pasajeros; lo que más coraje da es que estos jóvenes esbozan sonrisas burlonas.
Una señora grita cuando uno de ellos amaga con golpearla con la cacha de la pistola, porque ésta escondió su bolso en el suelo, bajo el asiento.
"¡Caete con la lana! ¡Pinche puto!"
Uno de ellos le dice a Alejandro. Y él procede a darle su cartera, sin mirarlo a los ojos.
"¿Y tu teléfono?"
"No tengo..."
Le contesta Alejandro y el malandro abre su cartera para revisarla.
¿Qué es lo que ve el asaltante? ¡Un billete de míseros veinte pesos!
"¡Uy cuate! Tú sí que andas jodido... Pediría una cooperacha entre los presentes pero, ¡ya no tienen dinero!"
Y viendose, el par de malandrines, sueltan una sonora carcajada.
"¡Ya apúrate! ¡Vámonos!" El segundo asaltante apura a su compañero.
Y éste toma un billete de doscientos pesos, de lo que había robado y, se lo mete en la cartera a Alejandro.
"¡Chofer! ¡Bajan!" le grita al conductor y luego le grita a su compinche:
"¡Pélate cabrón!"
Y ambos en un instante desaparecen entre las calles transversales a la ruta del microbus.
Alejandro se queda anonadado, asustado, ¿a quién le pertenecen los doscientos pesos? Para evitarse un problema y que, lo culpen de cómplice, abandona el microbus y se aleja caminando rápidamente.
Luego de la mala experiencia del asalto en el microbús, y luego de un par de clases aburridas en las que Alejandro se la pasó cabeceando, al fin tiene un receso para poder convivir un rato con sus amigos. Esto gracias a que, como es frecuente, faltó un profesor a su clase.
Su papá está haciendo un gran esfuerzo para pagarle la universidad a Alejandro, pero tal parece que en esta escuela patito, la UVM, lo único que les importa es cobrar las cuotas, sin poner dedicación ni atención a la calidad de la educación impartida.
"¿Qué hay Alejandro?" Lo saluda René.
Sus compañeros de clase que están sentados en unas espacios cuadrados parte de la arquitectura de las paredes frente a las aulas, lo saludan. Y él choca sus palmas y luego los nudillos saludándolos a Rene, Fabián, y Memo.
"Nada aquí, ¿de qué estaban platicando?"
"Memo nos estaba platicando que fue a ver Mundo Jurásico, el domingo".
"¿Y está buena Memo?"
"Sí, tiene muy buenos efectos especiales y la trama está interesante". Y René interrumpe:
"Yo no la he visto pero, de ver el puro tráiler, se adivina que es un remake de la primera, Parque Jurásico".
"Bueno, digamos que es un 'soft remake'". Memo le contesta.
"¡No hay como la primera película!" Fabián al fin interviene.
Alejandro ahora se sienta dentro del cuadrado en la pared. Y les dice:
“A mi ya me da mucha risa ver Parque Jurásico; no porque la película sea mala, sino por una ocurrencia que tuvo mi hermano la última vez que la vimos".
"¿Sí? ¿Y cuál fue ésta?" Le pregunta Memo, a lo que Alejandro agrega:
"¿Han visto los spots de la Ciudad de México? ¿Todos mielosos y ñoños?"
"Sí, están cagados, como si el D.F. fuera la ciudad de la alegría y el optimismo". Le contesta René haciendo gestos de burla. Y Alejandro continúa:
"Pues estábamos viendo en la tele Parque Jurásico, hace como un mes, y cuando empieza la secuencia cuando van los doctores, el dueño del parque, el abogado y los nietos en los jeeps, y se abren las gigantescas puertas, mi hermano dijo:"
"¡Bienvenidos a Parque Izquierdoso!"
"Y mi hermano, bien gracioso, que se pone a relatarme que es lo que los visitantes van viendo, él describía cosas como:"
"Ahí echados en la yerba una docena de hippies haciendo yoga, y de repente, los jeeps se ven envueltos por: ¡Una multitud de ñoños en bicicletas!"
"Ahora llegan a una parte del trayecto donde hay unos nacos tocando sus tambores, como esos, ¡los que se suben al metro!"
Alejandro tiene absoluta atención por parte de sus amigos que en este punto, ya no se aguantan las ganas de intervenir. Memo dice:
"Y ahora, pasan junto a unas jardineras donde hay unos güeyes ¡fumando mota!"
"En un café ven profesores de ciencias políticas, de huaraches y morralito al hombro, diciendo pendejada y media con la que, según ellos, van a arreglar los problemas del mundo." Agrega Fabián.
"¡Escuchen! Esto fue lo más gracioso que dijo mi hermano".
"¡Ah! Imaginen la doctora sorprendida porque a la orilla del camino, arrancó ¡una gran hoja de marihuana!" Todos se carcajean con esta ocurrencia de René-
.
"¡Bueno! ¡Bueno! Lo que dijo mi hermano", continúa Alejandro, "es que, el doctor, el paleontólogo! se baja sin aire del jeep diciendo:
'¡Esto es asombroso! ¡Increible!'
"Y el viejito le contesta, agregando:"
'Los anarquistas pueden saquear un OXXO en menos de cinco minutos'.
"Y ahora el paleontólogo se sienta en la tierra abrumado, preguntando incrédulo:"
'¿¡TIENE ANARQUISTAS EN EL PARQUE!?'
Y con esto, todos ellos estallan en carcajadas.
Al salir ese día de las clases en su universidad, Fabián lo invita a su casa a jugar, en el Xbox, el FIFA 14.
Al llegar, la mamá de Fabián se deshace en atenciones hacia él, la señora insiste en atenderlo en la comida, por ser amigo de su hijo y, la verdad, es que ella sí cocina muy rico. A Alejandro le encantó la sopa de fideos y el chile relleno con picadillo y papas.
La gran jarra de vidrio al centro de la mesa, con agua de jamaica, refracta y refleja la luz de una manera hipnotizante.
Después de la comida, la señora insistió en que ellos no ayudaran a recoger y que mejor se fueran a jugar. Alejandro se sintió como si fuera de nuevo niño y estuviese en casa de uno de sus amiguitos.
Y él y Fabián pasaron la tarde jugando, hasta el anochecer.
"Gracias por todo Fabián, despídeme de tu mamá por favor, dile que cocina muy rico y que le agradezco también todas sus atenciones.
***
De regreso a la colonia donde vive, Alejandro se encuentra de repente atorado en un raro congestionamiento de tráfico. El microbús donde viene está lleno y no se ha movido nada en diez minutos.
Así que decide descender del mismo y caminar el escaso kilómetro para llegar al Soriana en su colonia.
El lugar donde se bajó es un embudo natural de tráfico, los límites de dos municipios, y por consecuencia olvidado y desatendido por ambos gobiernos.
Está oscuro, sucio; todos los negocios bajan sus cortinas apenas anochece. Sí, la avenida está congestionada, llena de cientos de automóviles, pero el caminar aquí transmite temor, inseguridad.
Para cruzar a su municipio la avenida se reduce a dos carriles, y un carril está bloqueado, por dos autos que se dieron un golpe laminero. La razón del congestionamiento. Las conductoras no se quitan. Están esperando a los ajustadores de sus aseguradoras.
Ahora Alejandro cruza con calma, por el congestionamiento, hacia la zona donde ya es su municipio. Aquí bajo la marquesina de un negocio, se refugian y esperan clientes un par de prostitutas.
Alejandro puede ver que son muy jóvenes, menores de edad. Al acercarse a ellas nota a una tercera, pero ésta es un muy alto y viejo travesti.
"¡Uuuh! ¡Ven guapo! ¡Acércate!"
Le dicen los tres interrumpiéndole el paso, al plantarse frente a él. Alejandro les contesta, fingiendo voz firme, ya que en realidad está asustado:
"¡Vayanse! No estén molestando".
Ante este grito, las pirujitas y el puto se sienten ofendidos y, el travesti grita:
"¡Jaime! ¡Jaime! ¡Nos están agrediendo!"
Al escuchar esto, a Alejandro se le baja la presión, por el temor y la anticipación de una confrontación. Un policía estatal, de esos gordos prietos enanos, con chaleco táctico negro, que Alejandro no había notado en las sombras, lo alcanza por detrás, macana en mano, ¿El padrote de este trio?:
"¡ORALE CABRÓN! ¡NO LES FALTES EL RESPETO A LAS DAMAS QUE SOLO ESTÁN HACIENDO SU TRABAJO!"
Alejandro ahora está totalmente lleno de pánico. El policía estatal le tira un golpe a la cabeza con su macana, que por fortuna Alejandro logra esquivar al agacharse, y luego una patada, al aire también.
Alejandro se aleja corriendo como si lo siguiera el diablo.
***
"No hay libertad si los individuos no tienen el derecho a decir no".
A Alejandro le impactó escuchar esto en un programa de radio.
***
Luego de aquel episodio en el que Alejandro fuera agredido por el padrote de unas prostitutas, y un puto, su papá hace un esfuerzo y le compra un auto usado, para que vaya y venga de la universidad, salga con sus amigos y, salga con su novia, cuando tenga una esto es.
Y debido a este último punto que su padre le mencionó, a Alejandro se le mete a la cabeza el conseguirse una novia.
En sus clases hay varias jóvenes muy agradables y simpáticas, sobre todo sencillas, pero él pone sus ojos en Elena. La más bonita, supuestamente, y popular, también lo mismo, de la universidad.
Las novedades en la escuela se conocen rápidamente, y Elena ya sabe que Alejandro ahora tiene un auto. Elena conoce a Alejandro desde la preparatoria; ella vive a unas cuantas cuadras de esa escuela y, Alejandro, se fijó en ella desde entonces. De hecho la llegó a acompañar varias veces a la salida de clases, hasta su casa.
Y ahora que él ya tiene auto pretende tomar de nuevo ese comportamiento tonto. Sí tonto, porque a ella jamás le interesó Alejandro y con sus acciones, Elena, así se lo demostró: jamás lo buscaba en ningún plan, ni siquiera para las tareas.
Pero lo que ella hoy sí tiene presente, es que Alejandro vive en la colonia frente a la suya y, que ella, ya está harta de viajar en microbuses.
***
Ese día en la universidad, Alejandro se encuentra sentado en una jardinera, tomando el sol, tienen tantas clases libres, debido a maestros faltistas, que ésto más bien parece un deportivo.
Elena al verlo, se aproxima a él.
”Alex, ¿cómo estás?", y ella procede a acomodarle el cuello de la camisa, y le resbala provocadoramente las manos sobre el pecho.
"Oye, ¿te acuerdas cuando me escoltabas a mi casa? Me pregunto si... No podrías pasar por mi en las mañanas, ¿sí?"
Alejandro, ante los trucos de ella, ha quedado totalmente apendejado y no ha podido contestarle nada.
"¿Alex? ¿¡Alex!?"
Elena tiene que insistir para sacarlo de su encanto. Al darse cuenta de que se está viendo como un reverendo pendejo, él trata de corregir, adoptando voz y pose de galán.
"¡Claro que sí Elena preciosa! ¿Qué te parece al cuarto para las siete?"
”Sí, ¡excelente!"
Ella se acerca lentamente a su mejilla y le planta un beso con sus labios húmedos, luego, permanece un instante sobre él, para dejarle sentir su calor, su perfume.
Alejandro está como si lo llevaran de los orificios de la nariz.
***
Día tras día Alejandro pasa por ella a su casa, diario tiene que esperarla, ella tarda en salir; en el trayecto a la universidad, no tiene oportunidad de platicar con ella, Elena se la pasa hablando por teléfono con sus múltiples amigos. Cuando llegan, él la baja justo en la puerta de acceso, él tiene que irse a estacionar y, ya no la vuelve a ver hasta el día siguiente. Por fortuna tienen horarios distintos y no tiene que llevarla de regreso.
Las invitaciones que él le hace para salir, ya sea a comer, al cine, al centro comercial, siempre son contestadas con un: "El fin de semana es para pasarlo con la familia".
***
Ese día antes de iniciar la primera clase, René se aproxima a Alejandro.
"¿Qué onda mi Alex, qué cuentas?"
"Nada wey, aquí llegando a clase, como siempre".
Se saludan chocando las palmas y luego los nudillos. Y Alejandro continúa:
"¿Ya programaste el algoritmo de ordenación de números?"
"Ya lo tengo, le pagué una lana a un cabrón de octavo semestre para que me pasara todos los trabajos del nuestro". René contesta y agrega:
"Oye, te quería comentar de la vieja que traes todos los días. Ya se que la conoces desde la prepa y siempre le has traído ganas, pero, y no me lo tomes a mal: solo te está usando de su chofer.
Mira Alex, me doy cuenta, ¿A poco no ya ni la vuelves ver el resto del día?"
"No pues, sí, sí es cierto René".
"Lamento decírtelo pero, no me parece bien que esta vieja se esté aprovechando de ti Alex. ¿Sabes? Anda de ofrecida con todos, menos contigo y, ahorita ella anda saliendo con un cabrón que trabaja en Banorte.
¿Por qué el wey éste no pasa por su vieja y la trae a la escuela? No, no. Este tipo de gente son lacras, van por la vida aprovechandose de los demás.
Mándala a la verga, mi buen Alex."
"Gracias René, creo que necesitaba que alguien me hiciera ver que los demás ya se dieron cuenta que, se están aprovechando de mi. Todo lo que me dijiste yo ya lo había razonado, pero me lo estaba negando con tal de vivir en la fantasía de, 'andar' con esta vieja".
En eso entra el profesor de esta clase.
"Bueno Alex ya a darle", se despide René.
***
Al día siguiente Alejandro ya no pasó por Elena a su casa, ni le avisó. Ella lo vio días después en la escuela:
"¿Qué pasó? Me hubieras avisado, ese día perdí la primera clase".
"Ah, ¡hola Elena! Lo siento, es que ya no voy a poder seguir pasando por ti. Nos vemos, voy afuera a comprar una USB".
Alejandro se aleja rápidamente y, ni beso en el cachete de despedida le da.
El reflexiona el resto del día sobre la importancia de decir: No.
martes, 26 de enero de 2016
Odiseo
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lunes, 28 de diciembre de 2015
Fantasigoria
Antología de relatos cortos, mismos que abordan diversos temas: ficción, misterio, ciencia ficción, costumbrismo, policiaco, fantasía. Todos temas de mi interés, sobre los cuales ya he editado otras antologías, disponibles también en descarga gratuita. Gracias por leer. Carlos M. Santillán.
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jueves, 24 de diciembre de 2015
SILENCIO
Fabián cierra la puerta encerrando a los perros dentro del minúsculo cuarto; siente que su corazón le pesa enormemente por haber hecho esto.
El par de perritos rascan, desesperadamente, con sus garras la puerta. Fabián siente culpa y se retira lentamente y acongojado. Abandona la sala contigua al cuarto donde los dejó.
Reflexiona que esto que acaba de hacer es triste, pero era necesario.
Apaga la luz de esta sala y se recarga en la pared fuera de ésta.
Fabián con el corazón partido escucha como los lamentos y, el rascado contra la puerta, de ambos perritos son cada vez más escasos, menos intermitentes. Él se queda afuera de esta sala hasta que se hace el silencio.
***
A la mañana siguiente, Fabián baja corriendo de su habitación, atraviesa velozmente la cocina y con gran anticipación abre la puerta del cuartito de lavado. Los dos perritos hacen un escándalo con sus ladridos, se le paran en las piernas para saludarlo. Fabián se agacha y abraza a ambos animales.
Ahora él abre la puerta corrediza que da al gran jardin. Ambos perros salen como bala, felices y ladrando.
Fabián tiene cerca de sesenta compañeros de clase, pero solo dos amigos de verdad.
Relato por Carlos Santillan
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lunes, 21 de diciembre de 2015
EL ABOGADO
En la cuadra, de esta colonia residencial, un joven abogado rentó una casa y puso su despacho. Cosa que molestó sumamente a Don Justo, porque ahora la calle se llena de los automóviles de los otros abogados y secretarias que ahí trabajan.
Y Don Justo ya ha tenido sus problemas con estos abogados, una vez corrió a uno que se estaba estacionando en su banqueta y se hicieron de palabras. Desde entonces, cada vez que Don Justo pasa frente al despacho de los abogados, les lanza su 'mirada asesina'.
Y más coraje le da de ver los bonitos automóviles que el joven abogado siempre trae; puros clásicos: Malibú, Mustang, Monte Carlo. Todos pristinamente restaurados.
Son un problema los vecinos ¡todos! Es lo que Don Justo piensa. Unos dejan los botes de basura, llenos, exhibiéndolos en la banqueta, otros no barren las hojas ni volantes y periódicos, mismos que el viento termina soplando hacia su casa.
Pero los peores vecinos, son los que sacan sus perros a cagar las banquetas de otras casas, ¡que cochinada! Y que desobligados estos vecinos con su valemadrismo que se cargan.
Cansado de esta situación, de las cacas de las mascotas, Don Justo camina hasta la caseta de vigilancia de la cerrada (al pasar frente al despacho del joven abogado lanza su 'mirada asesina').
Don Justo llega a la caseta de vigilancia, cuando se iba aproximando, nota la gran residencia que se encuentra en contra esquina, ésta ocupa casi media cuadra, es de tres plantas y tiene múltiples garages, se puede ver hacia adentro de ellos y se ven estacionados lujosos vehículos.
"¡Tomás!" (así se llama el vigilante)
"¿Dígame Don Justo?"
"¡Oye! ¡Que porquería! Ya estoy harto de estar recogiendo cagadas de mi banqueta... Te voy a pedir que cuando veas que entran, a la calle, gente con perros, como los muchachos esos que cobran y andan con un montón de perros paseando, que no los dejes entrar..."
"Uuy Don Justo, no se le puede decir nada a la gente, ¡se enojan!"
"Ponte firme, y no los dejes pasar".
"Pues... A ver qué se puede hacer Don Justo..."
Ante esta respuesta timorata del vigilante, Don Justo emite un gruñido de desaprobación y con sus brazos hace un ademán de arrojar, al inútil de Tomás el vigilante. Y se regresa caminando rápidamente a su casa. Hasta se le olvida lanzar su 'mirada asesina' al despacho del joven abogado.
***
Han transcurrido varios días, y Don Justo se encuentra podando un par de arbolitos que tiene en la banqueta. Es un martes en la tarde.
De la gran residencia, en contra esquina de la caseta de vigilancia, salen dos mujeres con cuatro perros pequeños, sujetos con correas, los perros, poodles, traen un gran escándalo, felices por haber sido sacados a pasear. Pero un importante detalle, las mujeres no llevan bolsas ni recogedores para las cacas de sus perros.
Y se dirigen hacia la caseta de vigilancia, con la intención de pasear en esta calle cerrada a sus mascotas. Cuando se aproximan a la caseta ellas van platicando de trivialidades:
"Entonces mamá, le dije a Rodrigo que si quiere seguir saliendo conmigo, se olvide de su mamá, que no me la mencione para nada". "Sí hija, haces bien, un hombre con mamitis es un inútil y retrasado mental..."
Tomás el vigilante, al verlas aproximarse, se dirige respetuosamente a ellas, bloqueándoles el paso.
"Perdón señoras, pero a los vecinos de la calle no les gusta que se paseen perros aquí, porque les arrancan el pasto de las banquetas y dejan sus dueños sus suciedades que no recogen".
Y debido a que un "gato" se atrevió a dirigirles la palabra, estas mujeres se ponen energúmenas.
"¡GATO IMBÉCIL! ¿QUIÉN CHINGADOS TE CREES?" La mamá le grita esto al pobre de Tomás y a continuación se acerca a él y le planta una senda chachetada:
¡PAAAAS!
Y la hija, ya histérica (malcogida) le marca a su papá, quien está en casa.
"¡PAPÁ! ¡EL IMBÉCIL DEL VIGILANTE DE LA CASETA DE ENFRENTE NOS ESTÁ FALTANDO AL RESPETO!"
No se alcanza a distinguir por los gritos histéricos de ambas, ni por el escándalo de los poodles, qué es lo que responde el papá.
Y debido al escándalo y al show Don Justo ya está a media calle presenciando todo esto a la distancia.
Nadie sabe que el papá es un jubilado que tuvo distintos cargos en la administración pública, saltando de secretaría en secretaría de gobierno; así es como hizo dinero.
Y "papá" sale hecho todo un energúmeno, de su hermosa casa, llevando ¡una pistola escuadra en sus manos!
Y al aproximarse al pobre de Tomás le grita:
"¡TE VOY A MATAR PINCHE INDIO, NACO, MIERDA!"
Papá se siente superior por su dinero y por su apariencia (es un hombre de unos setenta años, blanco, alto, calvo y sus lentes lo hacen verse "intelectual").
El pobre de Tomás sale corriendo, y porque siempre ha sido amable el joven abogado con él, va y toca la gran puerta de aluminio, desesperadamente con las palmas de sus manos.
"¡LICENCIADO! ¡LICENCIADO! ¡ME QUIEREN MATAR!"
Ser amenazado de muerte es un shock para él, al pobre le pagan una miseria por ser el vigilante de la cuadra, y su única arma, es el cuaderno donde anota a los visitantes a la cerrada.
Para todos los involucrados en este desagradable incidente Don Justo les resulta invisible, ahí inmóvil viendo todo, debido a la visión de túnel.
El joven abogado abre la puerta de su despacho y sorprendido le cuestiona a Tomás:
"Tomás, ¿PERO QUÉ TE SUCEDE?"
Entre sollozos Tomás solo alcanza a decir:
"Ese hombre me quiere matar..."
El joven abogado ahora ve a "papá" con su escuadra y al par de histéricas mujeres aún gritando y profiriendo insultos, y por si faltara, sus poodles haciendo escándalo también.
"Tomás, ¡córrele hasta el cuarto de azotea y no bajes hasta que yo te diga".
Tomás sale, ahora sí que una comparación ad hoc, disparado como bala hacia el interior del despacho.
"¡MOMENTO! ¿AQUÍ QUE PASA?" El joven abogado increpa a la salvaje familia.
"¡EL IMBÉCIL ESE LES FALTÓ EL RESPETO A MI MUJER Y A MI HIJA!"
Y ellas quién sabe que tanto ladran junto a sus perros. El joven abogado ni les presta atención y solo habla con "papá":
"Eso no lo puedo creer. Tomás es un hombre muy sencillo y respetuoso y claramente puedo ver que ustedes se están comportando de una manera clasista."
Y ahora le pregunta a "mamá", mientras con su mano izquierda hace un ademán para silenciar a "papá".
"Dígame señora, ¿el vigilante las miró o les dijo algo lascivo? ¿acaso las insultó?"
Y ellas otra vez se sueltan a hablar atropelladamente y él insiste:
"Tranquilas, ¿qué exactamente les hizo?"
Y la hijita (una solterona güera regordeta "bien paseada") contesta, al fin con un tono de voz civilizado:
"El señor pretendía el prohibirnos entrar con nuestros perros".
"¿Eso fue todo? Dejen de hacer un espectáculo y retírense. Y no me consta que sean ustedes responsables, pero ya estoy harto de que la banqueta esté llena de cagadas de perro".
"Papá", "Mamá" y la "hijita" hacen gestos de sorpresa ante todo lo anterior que el joven abogado les dijo, y más que nada a que él no les reconoció "su poder y superioridad social".
"Papá" con gestos y ademanes le dice a "Mamá":
"¡Vámonos amor! ¡Vámonos!"
Solo le faltó agregar, antes de retirarse los tres con sus perros: "No te juntes con esta chusma".
Es cuando todo termina que, el resto de los abogados que trabajan en el despacho, finalmente salen a ver que estaba sucediendo.
***
Don Justo quedó muy impresionado por la serenidad y confianza con las que el joven abogado manejó la situación y, eso le hizo sentir simpatía y respeto hacia él.
Ahora cada vez que Don Justo pasa frente al despacho, y si el joven abogado está en la banqueta, Don Justo lo saluda.
Pero la mala suerte de Tomás el vigilante no termina. Varios meses después, un par de jóvenes armados lo encañonaron y golpearon dentro de su caseta, para robarle los tres mil pesos que había recibido, de parte de los vecinos, por concepto de pago de cuota de vigilancia.
Relato por Carlos Santillan
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sábado, 12 de diciembre de 2015
ABDUCCIÓN
Willy Schreiber es un escritor que está a punto de llegar a los cincuenta años de edad, su exitosa carrera como autor de thrillers de espionaje y conspiración (sus novelas en versión paperback se pueden hallar en cualquier Wal Mart o Target) le han permitido, al fin ahora, cumplir su sueño de poder vivir en una cabaña en el denso bosque del estado americano de Washington, sobre la costa noroeste del Pacífico.
Es verano y por fortuna los días son muy largos, ya que de otro modo Willy no se aventuraría a salir a caminar el sendero, alrededor de su propiedad, antes de la cena. Y es que, el bosque da miedo, pareciera que mil ojos lo observan a uno constantemente y, en varias ocasiones, él se ha visto paralizado al detectar que ha descendido el proverbial 'silencio ensordecedor'.
Y esto, es increíble, el miedo que genera el bosque, le ha traído como consecuencia problemas familiares que le han arruinado su ilusión por poseer ya esta cabaña.
Sus hijos han pasado dos noches aterrados porque dicen que ven sombras que los espían por la ventana, ¡en la planta alta! Y su esposa dice que siente muy malas vibraciones que la están volviendo loca.
Así que, mañana lunes temprano se van a regresar a Seattle, y ya tienen todo empacado.
Se acabó su plan de pasar todo el mes escribiendo en la 'tranquilidad' del bosque.
Cuando ya viene llegando de vuelta a la cabaña, al completar el circuito del sendero, Willy descubre algo que lo deja sudando frío:
En una elevación del sendero, misma que permite observar perfectamente la cabaña en su totalidad, y al pie de un alto y joven árbol, ¡una docena de colillas de cigarro! claramente recientes, aún hay cenizas incluso. Él lleva años sin fumar, su esposa no lo hace y sus hijos tienen cinco y siete años. Los han estado espiando...
Willy ahora regresa a paso veloz a la cabaña y al llegar, se dirige a su SUV y saca de la guantera su arma. Una Glock 19 de 9 mm. Misma que se introduce bajo la franela sujetándola entre el cinturón y su estómago.
Entra a la cabaña y la cierra y le pone llave. Su esposa que estaba en la cocina preparándole algo de cenar a los niños observó por la ventana cuando él tomó el arma. Y lo llama:
"Willy, ¿puedes venir?" Ahora Willy aparece parándose en la puerta de la cocina.
"Sí amor, ¿que quieres?"
"¿Por qué tomaste el arma?"
"Laura, no te voy a mentir, vi a un par de hippies de mal aspecto estacionados en una pick-up a la entrada del camino hacia la cabaña".
Willy considera que esta mentira justifica que él haya tomado la Glock, al mismo tiempo que le oculta a su mujer que descubrió que los han estado vigilando.
"Y, será mejor que los niños se vayan a la cama luego de que les des de cenar". Agrega.
***
Esa última noche en la cabaña, los niños duermen con ellos; lloraron como si fueran a ser regalados, cuando Laura, su madre, los mandó a la cama luego de cenar.
"¡No mami! ¡Los enanos se asoman por la ventana! ¡Quieren meterse al cuarto!"
Frases como esas repetían ambos, en medio de sollozos, y sujetándose a sus piernas, con sus manitas empapadas en lágrimas y mocos.
Estas afirmaciones de sus hijos, más las colillas de cigarros en el sendero, hicieron a Willy sentir un frío paralizador, pero siendo el papá, tuvo que fingir que todo estaba bien y, junto con Laura, decirles a los niños las gastadas frases referentes a que los monstruos no existen y que todo era debido a su imaginación.
Pero Willy considera, incluso, partir ahora mismo, aunque implique llegar de noche a casa, en Seattle.
***
Es la una de la madrugada, y Willy no puede dormir sentado y cubierto con una colcha, en el sillón. En la cama duermen sus hijos asustados y su esposa. Él se incorpora y deja silenciosamente la habitación; va a aprovechar su insomnio para echar una mirada a través de las varias ventanas de la cabaña. Al pensar en el misterioso fumador del sendero siente un miedo primitivo que está a punto de apoderarse de él, pero su parte racional lo suprime.
Cuando sale al pasillo se da cuenta que otro silencio ensordecedor ha descendido sobre la cabaña, y a continuación, Willy percibe ruidos procedentes de la, se supone, vacía habitación de los niños.
Y lo que es peor, por los bordes de la puerta se filtra una intensa luz azul.
Willy se arma de valor, se acerca a la puerta, toma la perilla, respira profundamente y, en su mente, cuenta hasta tres para abrir la puerta:
"¡UNA! ¡DOS! ¡TRES!"
Al abrir la puerta se encuentra con una visión que lo deja pasmado, seis hombrecillos grises, cabeza grande calva, ojos grandes negros sin párpados, y con diminuta boca y nariz, flotan en torno del par de camas infantiles.
Willy se queda con la respiración atorada a media inhalación, y ante esta confirmación de vida tecnológicamente avanzada no humana, no sabe si reír, llorar o echarse a rezar (como dijo un famoso ufólogo del siglo pasado)
Los hombrecillos notan a Willy observándolos, uno de ellos que porta en sus manos un dispositivo se apresura a introducir algún comando en éste, y con ademanes, indica a los demás que hay que irse "arriba" ya.
Uno de los seres que levitaba fuera del rango visual de Willy arroja algo humeante hacia el bote de basura junto a la puerta, donde él sigue parado. La colilla no cayó dentro, un momento, ¡¿una colilla?!
Un flash cegador azul obliga a Willy a cubrirse los ojos, cuando recobra la vista, todo ha terminado, los hombrecillos han desaparecido, así como las camas...
***
En una estación espacial en órbita alrededor de un mundo color turquesa, se puede observar a la tripulación ocupada en tareas de mantenimiento a los distintos sistemas, tanto electrónicos y mecánicos. Los hombrecillos grises, junto a sus colegas las mantis y los rubios, pueden desplazarse con facilidad, gracias a la gravedad artificial generada por la estación, con forma de rueda, al rotar en su eje.
En la sección de la estación dedicada a la exploración, un equipo de seis hombrecillos despierta de su viaje, facilitado por la dosis de la molécula DMT. Ellos están acostados en altas plataformas.
El descubrimiento del DMT es el evento más importante en el desarrollo de una cultura, ya que, no necesita ser tecnológicamente avanzada. Una sociedad de cazadores recolectores la puede descubrir y aprovechar: viaje mental sin desplazarse físicamente y, acceso a otros universos y planos alternos de la realidad.
En el centro de las plataformas, dispuestas en círculo, se han materializado el par de camas infantiles.
Esa noche, en el periodo de tiempo del turno de los hombrecillos equivalente a su noche, todos descansan plácidamente en los cómodos colchones. Tres hombrecillos en cada cama. Sin duda en su sueño están explorando algún mundo poblado por alguna civilización que también tiene cosas que hacen la vida más placentera, y que eventualmente se apoderarán de ellas.
Relato por Carlos Santillán
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jueves, 3 de diciembre de 2015
SE ROMPE EL CIELO
Es un domingo por la tarde, y Julia sacó a su perro labrador a jugar a un parque que está a escasas cinco casas de distancia de la suya.
Brisa agradable y Bruno, su perro, va y viene feliz con el frisbee, de tela, que ella le lanza. Una pareja de ancianos camina lentamente por uno de los senderos, y de todos los árboles viene una escandalosa cacofonía de cientos de pájaros que así dan por terminado un día más de vida.
De repente, salido de la nada, ruge y reverbera un fuerte trueno. Y gordas gotas de lluvia se precipitan. En la grava del sendero del parque estas gotas dejan impresos pequeños cráteres.
Ahora un niño, pedaleando su bicicleta roja, se aleja velozmente, camino de su casa.
Julia se cubre los ojos con su mano izquierda, para poder ver sobre el suroeste al Sol y lo que ha llamado su atención: una solitaria nube plateada, con formas que sugieren ángulos, como trozos de vidrio.
¿Es esta nube la culpable de esta lluvia repentina? Ella se pregunta.
Y el viejo Bruno, habiendo experimentado muchos chubascos en su vida, y ahora empapado, tal vez está pensando que el cielo se ha roto y que el agua que rodea al mundo se está filtrando, catastróficamente, por la grieta.
***
“Soy Shiva, el creador y destructor. Yo creé este mundo y a sus habitantes, en este instante lo iba a destruir. Pero me apiadé al ver a la joven mujer y su viejo perro disfrutando el pequeñisimo instante de tiempo que tienen disponible. Así que la singularidad que había enviado contra su mundo la transformé en tormenta.”
Relato por Carlos Santillán
domingo, 29 de noviembre de 2015
PAJARITOS MARKETING
Felipe se lleva a la boca la cuchara con el último trozo del pay de limón, y luego la coloca junto al plato; sorbe de su refresco de manzana y procede a llamar la atención del mesero, indicándole con señas, que le traiga la cuenta.
Es una tarde fresca y agradable en esta cafetería al aire libre, claro las mesas se hallan protegidas bajo un toldo. Pero sus pensamientos regresan al hecho de que, hace nueve meses ya, de que regresó de Inglaterra, habiendo terminado su doctorado en bioingeniería, y él se encuentra desempleado.
Le da pavor pasar a engrosar las filas de "taxistas con maestría" que pululan sobre las calles de la Ciudad de México.
Sus divagaciones mentales son interrumpidas por un gorrión macho, que llega y se posa en un arbusto cercano a su mesa, separado de él por un bajo trabajo de herrería a modo de valla divisoria.
Y Felipe nota la mancha negra en el pecho del gorrión, producto del dimorfismo sexual, que las aves manifiestan, despliegue de colores para buscar pareja.
Y en la mancha Felipe reconoce la forma de la cabeza de una mujer negra. Esto debido a ser un test de Rorschach natural, y su mente hace la asociación mental.
El pajarillo vuela y en la mente de Felipe se 'prende el foco', acaba de tener una idea genial.
El piensa:
"¡Hey! Podría crear pajarillos, genéticamente modificados, para que desplieguen marcas, logotipos, colores de empresas, en sus plumajes.
Y en verdad son perfectos, ya que estas aves citadinas parecen prosperar y no verse afectadas, ni por la contaminación ni por la mancha urbana".
"¡Las más reconocidas marcas pagarían millones para tener aves que anuncien sus logotipos en sus plumas!"
***
Han pasado dos años y Felipe ahora regresa a la misma cafetería donde su buena fortuna inició. Se sienta a la misma mesa, en la misma silla. La mesera se acerca a tomarle la orden, y él de nuevo pide un pay de limón y un refresco de manzana.
Cuando la mesera se aleja, Felipe saca del bolsillo al interior de su saco, una bolsa de alpiste y lo esparce al pie de la mesa, junto a los arbustos.
Prontamente se acercan varios gorriones, que cautelosamente saltan de rama en rama, de los pequeños arbustos, y luego, al asegurarse que no hay peligro alguno, saltan al suelo, hacia el alpiste esparcido.
En el grupo de gorriones hay varios machos, y Felipe puede ver con satisfacción, y suma alegría, que los machos en la mancha negra, o roja, de su pecho, muestran orgullosos los logotipos de varias corporaciones: Apple, Nike, Burguer King, Televisa, TV Azteca, Sanborn's...
En esta primera, y exitosa etapa, solo se pudieron producir patrones negros y rojos, ahí en el laboratorio de investigación molecular que finalmente lo acogió para implementar este proyecto (luego de que él asegurara el financiamiento y patrocinio de Televisa y su fundación).
Pero ya se tienen secuenciados los genes que permitirán criar gorriones, palomas y otras aves, que desplieguen majestuosamente y a todo color los colores y logotipos de infinidad de empresas y sus marcas (sólo los machos, para no afectar el proceso de apareamiento en estas aves).
Ahora un gorrión se posa orgulloso en el extremo alejado de la mesa. Claramente identificable, como una impresión en blanco y negro, puede Felipe ver el logotipo de IZZI. Le lanza algo de alpiste, pero el gorrión vuela asustado por el movimiento de su brazo.
Felipe se echa hacia atrás en su silla y, del otro lado de la calle, una señora mayor paseando su french poodle, llama su atención.
"Perros con publicidad.. ¡Es otro nicho de marketing disponible!"
Él anota esta idea en su teléfono y procede a pedir la cuenta.
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Relato corto extra:
FOOTLOOSE
Sandra está está terminando de comer en la cocina. En la televisión encendida, a la que ella no le presta atención, está una película clásica. En eso llega su papá.
"¡Hola princesa! ¿Qué estás viendo? Se escuchan de repente bonitas canciones".
"Es Footloose, tu película, donde sales tú",
"¡Ah! Ya la recordé. ¿A poco no soy como el muchacho de la película? Guapo y buen bailarín".
"No papá, tú eres como el reverendo amargado, que no deja a uno hacer nada".
Relatos por Carlos Santillán
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domingo, 22 de noviembre de 2015
EL COBARDE DEL OXXO
(relato versión 2.0)
Alonso llega manejando, imprudentemente, su bonito y muy caro Mini Cooper (los de seguridad del club de golf no le dicen nada ¿le tendrán miedo por verlo junior?) se estaciona en el amplio garage de la lujosa casa de su novia Paty y, ¿a poco creen que se baja a tocar el timbre y respetuosamente anunciar que viene por Paty para ir al cine?
No, con su estéreo a todo volumen y con el motor encendido, toca una y otra vez el claxon, como maniático. Pero que le vamos a hacer, a muchas mujeres le gustan los patanes.
Paty sale de su casa de inmediato; ya presenta su relación muchos de los síntomas de un noviazgo abusivo. El padre de ella toda su vida ha sido un desmadroso y solo dice que "Así es con las viejas". Y la mamá de Paty, se dice a ella misma, que no quiere frustrarla a su hija, prohibiéndole el tener novio, salir a antros, viajar con amigas, etc.
***
Paty se sube al Mini Cooper llena de emoción.
"¡Alonso! ¡Mi amor!"
El patán, con sus gafas oscuras, se digna voltear a verla. Y es Paty la que tiene que avanzar hacia él para darle un beso, de amor y saludo, en los labios.
Paty gritando para ser escuchada sobre la música a muy alto volúmen:
"¿Vamos ir a ver la nueva película de Pixar, amor?" "¿QUE? ¿Esas porquerías de muñequitos hechos por computadora? Odio esas pendejadas Patricia. No. Vamos ir a ver la nueva de Transformers, mucho mejor que esas babosadas que quieres ver".
Aunque esta película que Alonso quiere ver, es en realidad una tremenda pendejada...
Saliendo de la colonia del club de golf, Alonso, se estaciona en el OXXO que está sobre la avenida.
"Voy a comprar cigarros, aquí espérame Patricia".
No acababa Alonso de decir esto cuando alguien abre su puerta, lo encañona y le grita:
"¡BAJATE CABRON! ¡SI NO QUIERES QUE TE LLEVE LA CHINGADA!"
La gente que presencia esto, puede ver como el rostro de Alonso se desencaja, se asusta bastante y adquiere el aspecto del rostro de un niño espantado.
Alonso huye corriendo, hacia el interior del OXXO.
Paty está paralizada de terror, el horrible asaltante ya está sentado al volante y la mira lascivamente. Casi se le escurre saliva al tipo.
Y Paty en su shock solo se repite mentalmente:
"¡ALONSO ME ABANDONÓ! ¡ALONSO ME ABANDONÓ!"
El asaltante se acerca a ella y le planta sendo beso en la boca. Paty ante esto ya es una estatua de sal, y el tipo le dice:
“Niña, ¡bájate!”
Se estira, el asaltante, para cerrar la puerta que Paty dejó abierta, se echa en reversa y se va manejando a gran velocidad, metiendo las velocidades y feliz de la vida, con tan excelente ejemplar de Mini Cooper que acaba de conseguir.
Ahora unas mujeres se acercan a auxiliar a Paty:
“¿Señorita, está bien?” “¿Quiere que le prestemos un teléfono?”
Dentro del OXXO, Alonso, acobardado, ya asoma su cabeza hacia la calle para ver que fue de Paty. Y un hombre que presenció todo este incidente le dice:
“¡Que poca madre pendejo! Eres un cobarde... Te metiste corriendo, ¡dejándola a ella a merced de ese tipejo! Un hombre de verdad le hubiera dicho:
¡Está bien, llévate el carro, mira no opongo resistencia, pero a mi novia primero déjala bajarse”.
Y todos los presentes coinciden en señalar su rechazo al comportamiento de Alonso.
Relato original de Carlos Santillán
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martes, 17 de noviembre de 2015
EL PACTO
Nestor termina su clase nocturna de natación, sale de la alberca y se dirige hacia los vestidores para darse una ducha.
Él sabe nadar, pero decidió inscribirse a estas clases para ejercitarse y relajarse, luego de salir de su trabajo, del infierno de los cubículos grises.
Tres veces por semana, dos mil quinientos pesos al mes, su sueldo le permite pagarse con holgura estas clases.
Algo que lo decepcionó al cabo de dos semanas, es que en este club 'Acuática Atlantis', no asisten mujeres, al menos no en su horario de clase, y sus instructores son hombres. Instructores ¡gordos! Dan mala imagen y no predican con el ejemplo, aunque, ellos solo son los instructores, no necesitan estar atléticos para impartir su conocimiento, ni compiten dentro de la alberca, tampoco.
Nestor quería conocer mujeres, tener una amiga. Se la pasa todo el día en su cubículo, ahí come, lleva sus tupperware como buen Godínez y, sus tres compañeras en la oficina, son señoras que no le atraen en absoluto. Una de ellas, Georgina, está separada, es gorda, sangrona, como quince años mayor que él y es una de sus jefes.
***
Nestor está tomando una ducha, su mente ocupada en los temas a discutirse en la junta de planeación, mañana en la oficina. No se imagina que sus pies descalzos han llamado la atención de un microscópico hongo que ahora lo alcanza por la planta de su pie derecho y se sujeta del mismo.
***
Ya hace meses que Nestor dejó las clases de natación, ahora sale tarde del trabajo, liquidaron personal y el subgerente César, les dijo que:
"Ahora vamos a hacer más con menos".
Mientras hacía, César, un ademán con sus manos abiertas y separadas (el más) y luega las juntaba entrelazando los dedos (el menos).
Este ademán del subgerente le pareció ser, a Nestor, tan mamón, tan imbécil que, meses después, aún lo recuerda con coraje y odio.
Sentado sin hacer nada, solo viendo el monitor y haciendo clicks con el mouse (para fingirse ocupado) Nestor piensa en todo lo descrito anteriormente, mientras siente una comezón aguda en la planta de su pie derecho.
***
Luego de probar, sin éxito, varias soluciones contra el pie de atleta, Nestor razona que al lavar el baño, el cloro destruye el moho en el excusado y paredes, así que, llena a la mitad (para no derramar el agua) una cubeta, le vierte una taza de cloro y, esa noche mientras se pasa una hora en el internet, antes de irse a dormir, mete su pie en la cubeta.
Repite lo mismo las cuatro restantes noches de la semana. La descamación y el pie de atleta desaparecen, días después.
***
Han pasado algunos meses, ocupado en la cotidianidad, Nestor apenas nota que en ambos brazos, le comienzan a surgir escamas blancas, mismas que le generan constante depósito de polvo en sus sábanas. Los microscópicos ácaros que habitan su cama nunca habían estado tan bien alimentados.
***
Transcurre más tiempo, ahora el hongo se ha extendido a la totalidad del cuerpo de Nestor; la comezón que siente no es constante, pero sí sufre punzantes dolores que, a lo largo del día, se le disparan en cualquier zona de su piel, ahora en la coronilla, ahora adentro de un párpado, ahora en medio de los dedos del pie, en un codo, en un testículo, en la nariz, la pantorrilla...
Cuando él se examina desnudo, luego de bañarse, puede ver que su piel se ve blanca como papel bond, así como también puede observar una miríada de escamas que lo cubren.
Y el problema de los dolores punzantes se ve exacerbado de noche sobretodo. Nestor no puede dormir, siente como si cada fibra de las sábanas fuera un alfiler que lo pica, siente su piel en llamas, quisiera arrancarse el cabello, la piel de sus brazos y la espalda. En su cara el dolor es particularmente intenso, se rasguña por la desesperación.
Y así, cada noche él tiene que vivir el mismo infierno, por meses. Los tratamientos antimicóticos no le surten ningún efecto; empieza a planear como poder darse un baño de agua con cloro, pero Nestor no cuenta con tina de baño en su casa.
Hasta que en una noche de insomnio más, debido al suplicio de su infección en la dermis, él se destapa en la madrugada y viendo fijamente hacia la oscuridad declara:
"Hongos, sí ustedes que me han tomado por huésped, me están haciendo la vida imposible, un infierno de hecho. Estoy seguro que algún tratamiento médico existe, que los va a destruir, y si no, de todas maneras ustedes van a ser destruidos cuando yo termine muriendo, por la falta de sueño, o si me mato.
Acordemos un pacto mutuamente benéfico para ambos, para que podamos subsistir; algo habrá que yo pueda hacer por ustedes, así como algo ustedes podrán hacer por mi.
¿Están de acuerdo que todo lo que les he dicho es la verdad y que, yo tengo la razón?"
***
A la semana siguiente, todos notan a Nestor con otro semblante, más relajado, dinámico, alegre; ha empezado a salir con una joven que conoció en una fonda, a la que fue a comer. Y lo más satisfactorio para él: ahora duerme como un bebé.
Relato origina de Carlos M. Santillán
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martes, 10 de noviembre de 2015
LA PLANCHADURÍA
Paco llega en la bicicleta roja de la planchaduría, la bicicleta tiene, en la parte trasera instalada una estructura para colgar prendas, de los clientes, que se recogen y entregan a domicilio.
En esta ocasión, Paco, solo trae una sola prenda: un gran edredón que una cliente, muy temprano, solicitó que se recogiera en su casa.
Y es todavía tan temprano que, Lucrecia, la joven empleada de la planchaduría, sigue barriendo la banqueta frente a la misma y lavándola con cubetadas de agua.
"Paco, que bueno que volviste, habló la señora Pily, me dijo que te diera dinero de la caja y fueras a comprarle una manguerita metálica para conectar un filtro de agua en el fregadero de su cocina".
La señora Pily es la dueña de la planchaduría; y todo lo que Lucrecia le comentó, él lo escuchó mientras paraba la bicicleta frente al mostrador y, con trabajo, bajaba el abultado edredón de la estructura en la bicicleta. Ahora el Sol libra las frondosas ramas de los árboles en el parque de enfrente y, alumbra fulgurante la planchaduría.
Paco se acerca con el edredón al mostrador, colocándolo encima. Justo ahora, Lucrecia, termina o da por terminada su labor de aseo frente al negocio y, entra a la planchaduría. Mientras Paco, recargado sobre el mostrador, checa en el celular sus mensajes y notificaciones.
Ella toma el edredón y lo extiende, sacudiéndolo. Visibles contra los rayos del Sol, una nube de decenas de miles de chinches los envuelve, en un instante, a ambos.
Lucrecia abandonó este trabajo y Paco, ahora reparte en motocicleta, los pedidos de medicamentos de una popular cadena de farmacias.
Relato por Carlos Santillán
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domingo, 8 de noviembre de 2015
La Hora del Planeta aumenta emisiones contaminantes
Hora del Planeta aumentó emisiones
La Red Eléctrica de España, la compañía de generación de energía más importante de aquél país, aseguró que el cambio en el voltaje en el apagón simultáneo afectó más que ayudar al ambiente
El Universal Lunes 29 de marzo de 2010 Cuartooscuro
15:44
Un apagón sincronizado del sistema eléctrico puede generar más emisiones de dióxido de carbono que un día normal. Por lo que La Hora del Planeta más que ayudar pudo impactar negativamente al ambiente.
Red Eléctrica de España, la compañía de generación de energía más importante de aquél país, declaró al portal EcoDiario.es.
"Para el correcto funcionamiento del sistema eléctrico, la oferta de electricidad tiene que ser acorde con la demanda en cada instante. Para ello, la producción se ajusta continuamente a la demanda", dijo Red Eléctrica.
Pero en un apagón conjunto la demanda disminuye de forma brusca aunque la oferta se mantiene, lo que "provoca desajustes en el sistema y obliga, por tanto, a reducir el nivel de producción eléctrica".
"Esto aleja la producción eléctrica de su nivel óptimo, aumentando el nivel de CO2 generado por kilovatio y el costo de generar la electricidad", informa el diario español.
La mejor solución para actuar contra el cambio climático es adquirir aparatos y focos ahorradores de energía y utilizarla lo menos posible para no afectar los voltajes y generar mayor CO2.
vrs
sábado, 7 de noviembre de 2015
LA RENTA
Jesús en su sermón de la montaña menciona como las aves viven sin mayores preocupaciones ya que Dios les da su sustento. Y así es para todas las formas de vida, salvo el pequeño detalle que todas se toman la energía necesaria para subsistir, de entre ellas, conformando la llamada cadena alimenticia que inicia con las formas de vida fotosintéticas que toman su energía del Sol.
En la biósfera, el hombre, es el único animal que ha trastocado este estado natural y hecho necesario que para sobrevivir se tenga que intercambiar dinero.
Ya sean trozos de papel y tinta o fragmentos de aleaciones de metal con valor simbólico, el dinero, el hombre, lo ha convertido en su energía vital. Y ya ni siquiera como objeto físico se maneja éste.
Bancos lo crean de la nada, anotando una deuda a nombre de alguien, en sus bases de información. Y así sin ningún esfuerzo y con tan solo elevar las tasas de interés, toman posesión de las propiedades de personas.
De esta manera cruel se demuestra que en verdad el hombre es el lobo del hombre.
Y esto es muy triste en verdad. Hay que cambiar este paradigma. Y ya hay gente haciendo las cosas de manera diferente, ccomo el movimiento Ubuntu y los programadores de Open Code.
El movimiento Ubuntu, no confundirlo con el sistema operativo homónimo, es una comunidad mundial, en el que gente se organiza para ofrecer trabajo comunitario, mismo que les lleva unas cuantas horas a la semana y, a cambio de sus servicios, reciben a su vez, un servicio de parte de alguien más.
Otro ejemplo del nuevo paradigma, de intercambio de servicios y productos que está surgiendo, es el software Open Code.
Hackers (artistas de la programación) de todo el mundo, colaboran en el desarrollo de sistemas operativos, kernels y aplicaciones, libremente disponibles para descarga. Las cuales cualquiera puede tomarlas, a su vez, como base para otros desarrollos o modificarlas, con la condición de que el código de origen sea puesto, a su vez, a disposición de la comunidad informática.
Ejemplo de este tipo de aplicaciones de código abierto son el kernel GNU, los sistemas operativos Ubuntu y las variantes del Linux o las interfases como Gnome y KDE.
¿Son los ejemplos anteriores evidencia de un cambio de paradigma en la dinámica social y económica? Quién sabe. El modelo económico vigente tiene una inmensa inercia. Pero el cambiar tiempo, esfuerzo, bienes y salud, sobre todo, por dinero emitido como una siempre creciente deuda pública, por parte de los bancos centrales, es una tontería.
No hay que pagar renta por vivir sobre el planeta.
Carlos M. Santillán
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martes, 3 de noviembre de 2015
LA CARTA
Gabriela, ahora eres una mujer, cuando te conocí eras una adolescente, de hecho, todavía una niña, muy tierna, dulce y hermosa. El convivir casi a diario en las clases de dibujo en la casa de la cultura, fue lo que provocó que entre tú y yo surgiese una atracción. Pero yo siempre tuve presente nuestra diferencia de edades y nunca permití que mi trato hacia ti pasara más allá de la atención y la amistad.
Aun así, tuve muchos momentos de transgresión donde por impulso te compré obsequios, te acompañé de vuelta a casa o aquella vez, cuando sentados en una banca, permití que recargaras tu cabeza en mi hombro.
En tu mirada y en tus abrazos podía sentir que también te sentías atraída hacia mi. Pero era una interacción sin futuro y condenada por la sociedad. Por eso el cine y la literatura siempre le dan final trágico a las historias de amor entre un hombre y una adolescente.
No es cierto que es el amor lo que importa y, no lo que diga la gente.
Muchas veces pienso ¿cómo podría, una relación de este tipo, sobrevivir al paso de la joven por el resto de su vida escolar? Rodeada de jóvenes de su edad que, obviamente al verla hermosa, tratan de conquistarla. No, es imposible.
Se que tu mamá se enteró de nuestra amistad; fue cuando ella empezó a irte a recoger directamente al aula, llegaba y me lanzaba unas miradas con indignación en su rostro y luego, tú dejaste de hablarme, te encerrabas en tu capullo virtual con tus audífonos y tu teléfono.
Por eso dejé de asistir súbitamente a las clases.
Pero me queda la dicha de que meses después cuando pasé a saludar a todos en la clase y a ti, corriste hacia mi y me abrazaste frente a todos. ¿Qué mejor señal hacia la sociedad de que nuestra relación era inocente? Ese momento siempre lo voy a atesorar, es rarísimo ponerle fin a una relación de manera tan positiva.
De eso hace ya tres años. Hoy es tu cumpleaños, hoy cumples dieciocho años de edad. Desde que te dejé de ver he tenido varias relaciones fallidas, dolorosas en su momento pero que ahora me resultan graciosas con el paso del tiempo (a una me le desaparecí porque me corrió, que: 'no le quitara el tiempo en su trabajo', y otra, una profesionista, que se tomó muy en serio el feminismo y que la mujer no le pertenece a nadie).
En este lapso de tiempo has sido mi obsesión, regreso a ti, mentalmente, una y otra vez. Pero bien se que las obsesiones son un trastorno mental. Yo sigo igual, no he cambiado, pero tres años en la vida de una joven es mucho tiempo, no me puedo imaginar en que te has convertido, como eres, que haces ahora. Sin duda me resultarías irreconocible.
A manera de punto final y para acabar esta obsesión te escribo esta carta, hecha en el procesador de notas, ¡de loco la escribo en el correo! Me se tu e-mail pero jamás te la voy a enviar. Algún tiempo fantaseé con la idea de buscarte cuando fueras mayor de edad, pero, los 'fantasmas' que se nos aparecen del pasado son muy molestos y no quiero arruinar la forma en que terminamos nuestra relación.
Ojalá te vaya muy bien en tu vida. Siempre te recordaré con una sonrisa.
Con amor, Pablo.
***** (relato original por Carlos M. Santillán)
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sábado, 31 de octubre de 2015
EL MARCIANO (relato original)
Doug Harrison se pone en cuclillas e introduce su mano derecha en la arena y, levanta un montón de esta, se incorpora y observa en su palma, protegida por el guante de su traje atmosférico, esta arena rojiza-ocre, mezclada con algunas piedrecillas, arena oxidada y golpeada por inclemente radiación ultravioleta a lo largo de miles de millones de años.
Ahora abre los dedos y la arena fluye entre ellos, él sacude su mano y sus movimientos junto con una leve brisa la esparcen de vuelta al suelo.
Es el atardecer de este Sol marciano, el cielo poco a poco se pinta de colores violeta y azules. La colonia permanente Musk City, en el cráter Gale, se encuentra a sus espaldas. Doug Harrison es uno de los 300 'marcianos' que lo dejaron todo para llevar a cabo el sueño de la colonización permanente del planeta rojo. Muchos le dijeron loco a Elon Musk cuando anunció su plan para esta colonia, plan auto financiado por cada uno de los 'marcianos'.
"La colonización de Marte va ser llevada a cabo por aquellos que tengan la disposición y que tengan el dinero también". Fueron las palabras de Elon Musk en esa conferencia de prensa que se llevó a cabo en el cuartel general de su empresa aeroespacial SpaceX, en Hawthorne California, ya hace casi diez años.
Nadie podía acusarlo entonces, ni mucho menos ahora que la colonia es una realidad, de estar llevando a cabo un fraude para desfalcar a cada uno de los multimillonarios 'marcianos' que se acercaron a él, debido al excelente récord de su compañía SpaceX.
En esa conferencia, donde Elon Musk anunció la colonia marciana, una reportera rubia de bellas piernas le preguntó el por qué gastar dinero en la exploración y colonización espacial habiendo tanta hambre en la Tierra.
Él le contestó que si la humanidad y la vida del planeta quieren sobrevivir, debemos de emigrar del planeta ya. Explicó que las tres cuartas partes del tiempo de la vida en la Tierra han transcurrido ya, en cien millones de años con la formación de un supercontinente la vida va a subsistir lastimosamente en un clima caliente y seco, en mil millones de años el Sol mismo se va a haber hinchado, creando condiciones infernales en el planeta.
También agregó que no podemos seguir confiando en la buena suerte, un asteroide no descubierto, cometas lanzados desde la nube de Oort, supervolcanes, algún accidente industrial, como organismos genéticamente modificados contaminando el ADN, todo esto, puede exterminarnos, y poco va a importar si todavía hay hambre, sed y pobreza.
Y es así que el magnate ferretero Doug Harrison, con tiendas en toda norteamérica, voluntariamente aportó quinientos millones de dólares de su fortuna para venirse a colonizar Marte junto a otros 299 multimillonaríos hombres y mujeres de alrededor del mundo.
Cuando el mundo supo que magnates iban a abandonar la Tierra se inventaron todo tipo de chistes respecto a que todo iba a ser paradisíaco sin estos millonarios ya presentes. Uno de los chistes era sobre estos millonarios explotando en el cielo justo al despegar.
Otro de los chistes era referente a que al poco tiempo se iban a matar entre ellos, debido al tener distintas religiones, esto al ser, magnates chinos, árabes, judíos, alemanes, japoneses, ateos, etc.
El establecimiento de la colonia permanente en Marte no hubiera sido posible sin los cohetes reutilizables, de despegue y aterrizaje vertical, diseñados por SpaceX, bajo la filosofía de Elon Musk respecto a que, para realizar un vuelo comercial entre dos ciudades, no se tiene que construir un nuevo avión cada vez.
Pero aún falta mucho por hacer, para que esta colonia sea viable, industrial y genéticamente, se necesitan de un millón de colonos.
***
Doug Harrison camina hacia el sol poniente y sube una elevación del terreno, el Sol se pone ya, blanco azulado y más pequeño de lo que estamos acostumbrados a verlo, sobre el horizonte, Doug vino preparado con binoculares, contra el cielo azul, él encuentra, el lucero vespertino que busca:
Una brillante estrella azul.
Él se lleva ahora, los binoculares contra el visor de su traje atmosférico, los enfoca y puede ver a la Tierra que se encuentra en fase, una mitad iluminada, la otra obscura. Y también puede ver a la Luna en fase, a la derecha, siempre compañera de la Tierra.
La imagen borrosa y temblorosa, cuando esta se estabiliza puede identificar al continente asiático, el Océano Indico, nubes. En el lado oscuro Doug puede visualizar múltiples puntos de luz, nodos de líneas iluminadas, las ciudades habitadas por millones de personas, de las cuales, una de ellas pudo llegar a ser amada por Doug.
Ahora él presta atención a las costas de la India, y se imagina el mar rugiendo y rompiendo contra las rocas y la brisa golpeando contra su rostro. Cosas que Doug nunca más va a volver a experimentar ni a sentir, salvo que lo vea por internet.
En la árida desolación marciana, alguien ignorante al ver una fotografía, pensaría que hace un calor inclemente como en un desierto norteamericano, pero, aquí encontramos temperaturas similares a las de la Antártida, y Marte es mucho más seco que ese lugar.
Sin su traje atmosférico, la sangre de Doug herviría en segundos, y su piel caería al piso como papel quemado, al mismo tiempo se sofocaría por la falta de oxígeno en esta atmósfera equivalente al uno por ciento de la, de la Tierra.
Doug se maravilla respecto a lo irónico de la situación, ahora que la humanidad se ha, por fin, convertido en una especie multiplanetaria, el hombre se ha convertido de nuevo en cavernícola.
Estos 'marcianos', al igual que sus ancestros hace decenas de miles de años, viven en cuevas. Cuevas subterráneas horadadas por máquinas automáticas y adaptadas con infinidad de artilugios tecnológicos que hacen posible la vida en la colonia.
Doug voltea su vista hacia la colonia, el lugar que es ahora su hogar, sobre la superficie hay varias construcciones: los domos geodésicos de los plantíos, los hangares de los cohetes, los cobertizos de vehículos y maquinaria, así como la estación de telecomunicaciones para contactar vehículos espaciales y a la Tierra.
Checa sus mensajes y su agenda en la interfase proyectada sobre el interior del visor de su traje atmosférico, en quince minutos tiene una clase de geología, aunque en Marte debería ser llamada 'areslogía', en fin, Doug está satisfecho consigo mismo y la vida que eligió, de industrial ferretero pasó a ser ahora un colono en Marte y geólogo buscando más rastros y evidencias de la antigua vida marciana. En una adecuada alegoría al futuro él camina de regreso a la colonia dándole la espalda a la Tierra.
Relato original por Carlos Santillán
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domingo, 25 de octubre de 2015
ADIOS MUNDO CRUEL
Los agentes ministeriales ven como los hombres de la ambulancia forense se llevan, embolsado en una camilla, el cuerpo del hombre que habitaba solo este departamento.
Tres días de escuchar, sin pausa, la canción de Enrique Guzmán: "Adiós mundo cruel", y de que en el mismo lapso de tiempo, Rafael (el muerto) no contestara los llamados a la puerta, movió a sus vecinos a solicitarle al administrador del condominio a que se abriese el departamento, y así comprobar lo que ya todos daban por seguro ante la desaparición de Rafael: que él había fallecido.
Lo hallaron su cuerpo, vestido con ropa casual, acostado sobre su cama y junto a él su laptop, reproduciendo en ciclo la sesentera canción antes mencionada. En el procesador de textos del Open Office estaba abierta la carta de despedida que Rafael escribió.
Colgada en la pared, arriba de la cabecera, una bonita fotografía artística de una bicicleta roja.
El agente ministerial López, atendiendo las órdenes de Doña Milagros (la entrometida chismosa del condominio) tomó la laptop para leer la carta de despedida de Rafael. La llevó a la pequeña mesa del dizque comedor y se puso a leerla:
"Adiós mundo cruel
'Live fast, die young and leave a good looking body behind' (vive rápido, muere joven y deja atrás un cuerpo atractivo. Citado de una excelente serie de vampiros de los años noventas)
No, esto no es un suicidio, me he sentido mal desde hace varios meses ya. Se me baja la presión y me dan mareos. Hace tres meses, luego se subir y bajar varias veces las escaleras del condominio, sufrí como consecuencia, por varias semanas, baja de presión, cansancio permanente y pérdida de condición física. Pero de esto me recuperé eventualmente. Y volví a mi rutina diaria de ejercicios.
Pero desde hace unos días, me dan unos muy agudos y cada vez más fuertes y frecuentes, dolores en el lado izquierdo de mi pecho. Siento, por lo mal que estoy, que hoy es el 'gran día'.
No no me tengan lástima, no soy ni viví como Eleanor Rigby la de la canción de los Beatles. Era solitario porque así es, era, mi personalidad y así escogí vivir. No tengo miedo. Si un ser tan pequeño y tierno como un perrito atropellado se enfrenta y transita la muerte, yo, que soy un ser más evolucionado que un perro, puedo afrontar este momento.
Ya me hice el propósito de esbozar una sonrisa en el rostro cuando el ataque final me lleve.
¡Caramba! Nunca me aventé en paracaídas, ni salté en bungee, pero me imagino que la anticipación y expectativas, y nervios, son los mismos a lo que estoy experimentando ahorita.
Así que, muerte, estoy listo para lanzarme hacia dónde sea que uno salta en este momento.
Mi mamá usaba tararear esta melodía y apenas recientemente vi a Enrique Guzmán interpretando 'Adiós mundo cruel en una película' y pues, la elegí como mi himno para este momento.
¡Ah! todo lo que viví e hice, ¿se acuerdan de la película Blade Runner? Todas mis experiencias y vivencias se perderán como lágrimas en la lluvia.
No estaba haciendo nada importante en mi vida, no me casé, no tenía novia ni amigos, supongo que hay un termostato en el cerebro que si detecta que no estás vivo de verdad, decide que hay que apagar el cuerpo, precipitando la muerte.
¿Qué me esperará del otro lado? no se, pero si hay reencarnación, no quiero volver. Volver a experimentar la total dependencia al ser bebé, la torpeza motriz de los primeros años de la infancia, el tener que cursar de nuevo toda la educación básica y sufrir el acoso, bullying, de alumnos mayores y profesores, pasar otra vez por la serie de ideas enfrentadas en la adolescencia, las ilusiones y desencantos amorosos, los primeros años de vida profesional y de nuevo el acoso de bullies en el trabajo... Con una vez basta y todo eso me resultó bastante desagradable y no quiero vivirlo de nuevo."
La carta termina así abruptamente. El agente López esperaba leer al final un último adiós, firmado por Rafael pero, no fue así.
***
"¿Y bien?" Su compañero, el agente ministerial Martínez le pregunta a López.
“El pobre diablo estaba muy enfermo, del corazón, y antes de morir, escribió su despedida, donde aclara que no fue suicidio".
"¡Ah! OK, pero la laptop me la llevo de evidencia, está buena y el junior ya necesita una nueva". Y así, el agente Martínez, con una odiosa sonrisa en el rostro toma la laptop bajo su brazo.
"¿Algo más que se quiera llevar de 'evidencia' agente Martínez?" López solo lo piensa. Y sale del departamento tratando de, recordar, y silbar, 'Adiós mundo cruel' de Enrique Guzmán.
Relato por Carlos M. Santillán
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viernes, 23 de octubre de 2015
NO PUEDEN PASAR
Estefania es una muy bella adolescente. Tiene catorce años de edad y estudia en la educación secundaria. Para todo hecho práctico ella se considera a si misma como toda una mujer (sus papás le dan todo no obstante). Y es debido a que ella "ya es una mujer", que cierra su mente a ideas y abstracciones que insisten en colarse a su conciencia.
Son las nueve de la mañana, se filtra una luz tenue por las ventanas del salón de clases y, además, está haciendo frío. Y por si fuera poco, la profesora de Español le encargó a la clase que leyeran del libro un texto referente a la vida de Miguel de Cervantes, que escribieran un resumen y que luego ella les iba a preguntar para asi, probar sus habilidades de comprensión de lectura.
Pero Estefania al tratar de llevar todo esto a cabo empieza a cabecear adormilada y, cuando ella se da cuenta ya está soñando con un hermoso caballo blanco que tiene una elegante y rubia crin.
Ella se sacude esta visión onírica con un "¡NO!" mental y posteriormente lucha, tratando de no quedarse dormida para completar la tarea asignada.
La idea del caballo al verse bloqueada de entrar en la mente de Estefania, se eleva etéreamente por los aires, arriba de la ciudad.
Alguien incrédulo lo vio, y no confiando en sus ojos lo filmó y lo subió, el vídeo, a internet. Todos comentaron burlándose acerca de que él soltó un globo en forma de caballo.
***
Este viernes en la tarde, Estefania acompaña a su madre a hacer compras en un gran almacén de prestigio. Es el cumpleaños de la ahijada de su mamá, el domingo van ir a verla, y quiere comprarle algo. Recorren joyería (caras joyas de fantasía) perfumería, ropa, pasan la juguetería (la ahijada va a cumplir trece años) y unas grandes y muy elegantes muñecas llaman la atención de Estefania, por varios segundos se queda pasmada viendo una muñeca rubia, con un vestido largo verde, con un peinado muy detallado.
Pero Estefania se sacude mentalmente el deseo de adquirirla, “son cosas para niñas”, ella piensa, y apresura el paso para alcanzar a su mamá, quien ya va camino de la sección de ropa juvenil.
La idea, el concepto de la muñeca, al ser rechazado por Estefania, se revierte ocupando el estante donde se encuentra la muñeca que llamó la atención de Estefania, animando a las ocho o nueve muñecas que ahí se encuentran.
Una niña que ahí se hallaba viéndolas, huye despavorida al ver que todas estas muñecas voltean sus cabezas en su dirección, la niña al correr asustada, llorando y gritando por su mamá, se tropieza y tira una bonita bicicleta roja.
***
Estefania se despide de sus amigas, con quienes estuvo platicando un rato, afuera de la escuela, a la salida de clases. Sujetando su carpeta contra su pecho camina hacia la cercana parada del autobús.
Cuando se empareja a ella una gran camioneta de lujo. El resplandor de su color dorado metálico la obliga a cubrirse los ojos para poder visualizar de quién se trata.
Es su compañera de clase: Mar, y su mamá quien conduce.
"¡Stephanie! ven sube, nosotras vamos para Las Arboledas y pasamos justamente frente a Las Alamedas".
"Gracias Mar; señora buenas tardes". Estefania abre la puerta de atrás y batalla algo para subirse a la alta camioneta.
"Hola Stephanie buenas tardes, ponte el cinturón de seguridad por favor". La mamá de Mar le indica y, luego agrega:
”Todavía tenemos que pasar por mi hijita Carolina al kinder ¿no te importa que nos desviemos? ¿El tiempo extra?"
"¡No señora! Está bien, me tardo más en camión".
"OK Stephanie, ¡vámonos pues!"
Estefania y Mar no son amigas cercanas, solo compañeras de clases, aun así, en el breve tiempo de traslado al kinder, platican y bromean sobre varias cosas.
"Y cuando llegó la mamá de Claudia, entró a la dirección y preguntó ¡por el profesor Totó!"
Ambas estallan en carcajadas. La mamá extrañada no entiende nada y les pregunta:
"¿Y ese profesor Totó quién es?"
Mar le responde:
"A la mamá de Claudia la citaron a la dirección porque la sorprendieron llamando 'Totó' al profesor de Química y..." Mar y Stephanie al mismo tiempo dicen:
"¡Todos le decimos Totó porque PARECE TOTONACA!"
Y otra vez ambas vuelven a estallar en carcajadas.
"Niñas, las van a reprender, ya ven como todo mundo anda de ñoño desde que la izquierda impuso esa agenda de lo 'políticamente correcto'".
Y Mar fingiendo una voz muy solemne y gesticulando con las manos dice:
"Correcta y correcto".
Y otra vez ambas se carcajean.
***
Al llegar al kinder, la señora Irma, la mamá de Mar, se mete velozmente en un lugar vacío que un auto acaba de desocupar, Estefania casi siente que le salen garras de los pies para agarrarse del piso. La mamá de Mar es la clásica señora cafre con camionetota.
”Ven baja, si te quedas bajo el sol te va a dar dolor de cabeza". Mar le dice a Estefania y todas bajan.
Al llegar al portón del kinder, una chiquilla muy alegre y despierta, sale corriendo desde el interior, seguida por una de las misses.
"¡Mami! ¡Mami!"
Y salta hacia los brazos de su madre, la señora Irma. Antes de que Estefania se de cuenta, ella ya está tarareando una canción infantil que se escucha desde el interior del kinder.
"Para unos era un plato, para otros un gran globo, y muchos otros discutían es cuadrado, no es redondo, parecía un gran trapecio, o tal vez mejor un rombo,
...
y las gentes pregonaban es de Venus o es de Marte, ese trasto que volaba dando vueltas en el aire, se creyeron que era un OVNI, pero fueron unos tontos, porque solo se trataba del anuncio de alibombo..."
Estefania se da cuenta al fin, de que está repitiendo esta canción, que a ella le gustaba de niña.
"¡Que loco! olvidala Estefania". Se dice pensando así misma.
Y bloquea de su mente la idea del alibombo en la canción. Esta idea asciende rápidamente al cielo. Donde es detectada de inmediato por decenas de niños, cuyas mentes aún no han sido cerradas por el adoctrinamiento que los guía a la adultez. Estos niños al enfocar el concepto lo hacen coalescer y volverse visible para todos dentro de un campo psíquico.
Ahora no tan solo los niños, sino adultos varios que se encuentran en las cercanías detectan el "OVNI", y lo filman con sus teléfonos.
Estefania ya se había marchado abordo de la camioneta de la familia de su amiga, apenas unos instantes antes y, todas ellas, se perdieron este avistamiento.
Relato original por Carlos Santillán
Son las nueve de la mañana, se filtra una luz tenue por las ventanas del salón de clases y, además, está haciendo frío. Y por si fuera poco, la profesora de Español le encargó a la clase que leyeran del libro un texto referente a la vida de Miguel de Cervantes, que escribieran un resumen y que luego ella les iba a preguntar para asi, probar sus habilidades de comprensión de lectura.
Pero Estefania al tratar de llevar todo esto a cabo empieza a cabecear adormilada y, cuando ella se da cuenta ya está soñando con un hermoso caballo blanco que tiene una elegante y rubia crin.
Ella se sacude esta visión onírica con un "¡NO!" mental y posteriormente lucha, tratando de no quedarse dormida para completar la tarea asignada.
La idea del caballo al verse bloqueada de entrar en la mente de Estefania, se eleva etéreamente por los aires, arriba de la ciudad.
Alguien incrédulo lo vio, y no confiando en sus ojos lo filmó y lo subió, el vídeo, a internet. Todos comentaron burlándose acerca de que él soltó un globo en forma de caballo.
***
Este viernes en la tarde, Estefania acompaña a su madre a hacer compras en un gran almacén de prestigio. Es el cumpleaños de la ahijada de su mamá, el domingo van ir a verla, y quiere comprarle algo. Recorren joyería (caras joyas de fantasía) perfumería, ropa, pasan la juguetería (la ahijada va a cumplir trece años) y unas grandes y muy elegantes muñecas llaman la atención de Estefania, por varios segundos se queda pasmada viendo una muñeca rubia, con un vestido largo verde, con un peinado muy detallado.
Pero Estefania se sacude mentalmente el deseo de adquirirla, “son cosas para niñas”, ella piensa, y apresura el paso para alcanzar a su mamá, quien ya va camino de la sección de ropa juvenil.
La idea, el concepto de la muñeca, al ser rechazado por Estefania, se revierte ocupando el estante donde se encuentra la muñeca que llamó la atención de Estefania, animando a las ocho o nueve muñecas que ahí se encuentran.
Una niña que ahí se hallaba viéndolas, huye despavorida al ver que todas estas muñecas voltean sus cabezas en su dirección, la niña al correr asustada, llorando y gritando por su mamá, se tropieza y tira una bonita bicicleta roja.
***
Estefania se despide de sus amigas, con quienes estuvo platicando un rato, afuera de la escuela, a la salida de clases. Sujetando su carpeta contra su pecho camina hacia la cercana parada del autobús.
Cuando se empareja a ella una gran camioneta de lujo. El resplandor de su color dorado metálico la obliga a cubrirse los ojos para poder visualizar de quién se trata.
Es su compañera de clase: Mar, y su mamá quien conduce.
"¡Stephanie! ven sube, nosotras vamos para Las Arboledas y pasamos justamente frente a Las Alamedas".
"Gracias Mar; señora buenas tardes". Estefania abre la puerta de atrás y batalla algo para subirse a la alta camioneta.
"Hola Stephanie buenas tardes, ponte el cinturón de seguridad por favor". La mamá de Mar le indica y, luego agrega:
”Todavía tenemos que pasar por mi hijita Carolina al kinder ¿no te importa que nos desviemos? ¿El tiempo extra?"
"¡No señora! Está bien, me tardo más en camión".
"OK Stephanie, ¡vámonos pues!"
Estefania y Mar no son amigas cercanas, solo compañeras de clases, aun así, en el breve tiempo de traslado al kinder, platican y bromean sobre varias cosas.
"Y cuando llegó la mamá de Claudia, entró a la dirección y preguntó ¡por el profesor Totó!"
Ambas estallan en carcajadas. La mamá extrañada no entiende nada y les pregunta:
"¿Y ese profesor Totó quién es?"
Mar le responde:
"A la mamá de Claudia la citaron a la dirección porque la sorprendieron llamando 'Totó' al profesor de Química y..." Mar y Stephanie al mismo tiempo dicen:
"¡Todos le decimos Totó porque PARECE TOTONACA!"
Y otra vez ambas vuelven a estallar en carcajadas.
"Niñas, las van a reprender, ya ven como todo mundo anda de ñoño desde que la izquierda impuso esa agenda de lo 'políticamente correcto'".
Y Mar fingiendo una voz muy solemne y gesticulando con las manos dice:
"Correcta y correcto".
Y otra vez ambas se carcajean.
***
Al llegar al kinder, la señora Irma, la mamá de Mar, se mete velozmente en un lugar vacío que un auto acaba de desocupar, Estefania casi siente que le salen garras de los pies para agarrarse del piso. La mamá de Mar es la clásica señora cafre con camionetota.
”Ven baja, si te quedas bajo el sol te va a dar dolor de cabeza". Mar le dice a Estefania y todas bajan.
Al llegar al portón del kinder, una chiquilla muy alegre y despierta, sale corriendo desde el interior, seguida por una de las misses.
"¡Mami! ¡Mami!"
Y salta hacia los brazos de su madre, la señora Irma. Antes de que Estefania se de cuenta, ella ya está tarareando una canción infantil que se escucha desde el interior del kinder.
"Para unos era un plato, para otros un gran globo, y muchos otros discutían es cuadrado, no es redondo, parecía un gran trapecio, o tal vez mejor un rombo,
...
y las gentes pregonaban es de Venus o es de Marte, ese trasto que volaba dando vueltas en el aire, se creyeron que era un OVNI, pero fueron unos tontos, porque solo se trataba del anuncio de alibombo..."
Estefania se da cuenta al fin, de que está repitiendo esta canción, que a ella le gustaba de niña.
"¡Que loco! olvidala Estefania". Se dice pensando así misma.
Y bloquea de su mente la idea del alibombo en la canción. Esta idea asciende rápidamente al cielo. Donde es detectada de inmediato por decenas de niños, cuyas mentes aún no han sido cerradas por el adoctrinamiento que los guía a la adultez. Estos niños al enfocar el concepto lo hacen coalescer y volverse visible para todos dentro de un campo psíquico.
Ahora no tan solo los niños, sino adultos varios que se encuentran en las cercanías detectan el "OVNI", y lo filman con sus teléfonos.
Estefania ya se había marchado abordo de la camioneta de la familia de su amiga, apenas unos instantes antes y, todas ellas, se perdieron este avistamiento.
Relato original por Carlos Santillán
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miércoles, 21 de octubre de 2015
Welcome Back, Star Wars!
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APAGA LA TELEVISIÓN, NO PERMITAS QUE ASESINEN TU MENTE, MEJOR LEE UN LIBRO E INFÓRMATE EN LOS MEDIOS ALTERNATIVOS.
martes, 13 de octubre de 2015
EASTER EGG (Relato original por Carlos Santillán)
La conferencia sobre bioingeniería en el auditorio del Centro Nacional de Salud está llegando a su fin, y el microbiólogo, doctor Ernesto Schurmann se guarda su espectacular anuncio para el final.
"Así como modificamos el ADN de los organismos genéticamente modificados, las empresas de biotecnología pueden modificar las cadenas de proteínas del ácido desoxirribonucleico e incluir en ellas, escribir, información tal como el copyright, la licencia del producto, manual del usuario e incluso ¡dedicatorias a su persona más significativa en su vida!"
Los microbiólogos, doctores, divulgadores científicos y reporteros que conforman su audiencia, en este punto, ya se encuentran de pie, aplaudiendo entusiastamente.
"¡Gracias! ¡Gracias!"
El doctor Schurmann bebe agua de un vaso, antes de retirarse bajo esta calurosa ovación.
***
Un miércoles por la mañana, el doctor Schurmann se encuentra trabajando en su laboratorio de la Universidad Nacional, es sobre un cultivo de bacterias y su resistencia creciente a los antibióticos con cada sucesiva generación, cuando recibe una llamada telefónica de parte de un viejo amigo, tienen amistad desde que se conocieron en la escuela preparatoria; pero la vida los llevó por caminos diferentes. Pero su asistente solo le notifica de la llamada y al tomar el teléfono escucha:
"¡Ernesto Schurmann! ¡Mi muy buen querido amigo!" "¿Manuel? ¿Manuel Cadena? ¿En serio eres tú?" "Sí, ¡soy yo!" "Pues, que milagro, que bueno que te acuerdas de los cuates". "Ja, sí, te hablo por un favor". "Claro, clásico, solo por eso lo buscan los 'amigos' a uno". Esto el doctor Schurmann lo dijo bromeando y luego agrega:
"Pero, cuentame Manuel, ¿a qué te has dedicado últimamente?" "Pues precisamente por eso te hablo, trabajo para un proyecto de la Universidad del Poniente, clasificando hongos por sus propiedades enteógenas, hallé una variedad de estrofaria cubensis, justo en una gasolinería de Mazatlán, y sabiendo que estás al frente de un laboratorio biotecnológico con tecnología de punta, quiero pedirte que me ayudes a secuenciar su ADN".
"Encantado de la vida, mándame las muestras, dame tu correo electrónico para mandarte los protocolos para el envío, así como los datos de a dónde enviarlo, con que mensajería, etc."
Y una vez intercambiados sus correos electrónicos, pasan los siguientes minutos charlando sobre sus logros personales, familia y planes futuros.
***
Las muestras genéticas del hongo hallado por el biólogo amigo del doctor Schurmann, fueron finalmente enviadas al laboratorio de éste en la Universidad Nacional, y su ADN secuenciado. Los resultados, que arrojaron que se trataba de estrofaria cubensis regular, el doctor Schurmann se los mandó como un PDF adjunto a la dirección de correo electrónico de su amigo, el biólogo Cadena.
Pero los motivos del hongo no tienen por qué ser comprendidos por el hombre... ***
El departamento de telemática, de la Universidad Nacional, le colaboró al doctor Schurmann con el desarrollo del sistema lector de licencia y propiedad intelectual en el código genético de los organismos genéticamente modificados.
En su conferencia sobre bioingeniería, en el Centro Nacional de Salud, varios meses atrás, el doctor Schurmann, solo se limitó a decir que esto era factible de realizar, sin revelar que su laboratorio de investigaciones, con él a la cabeza, ya había desarrollado el método y el sistema para la codificación y almacenamiento de información, dentro del ADN de organismos. Así como su lectura a partir de una muestra de ADN.
Uno de los pasantes en el laboratorio, tal vez con un dejo de aburrimiento, al pasar junto a la terminal que tiene abierto el sistema de lectura de información codificada en el ADN, selecciona un archivo al azar del folder de Documentos, estrofariacubensis.adn, y le da Enter para ejecutar el proceso, y luego se retira para hablar con una guapa pasante que le gusta.
Este archivo seleccionado es el que contiene el secuenciamiento de ADN del hongo del biólogo Manuel Cadena, amigo del doctor Schurmann.
***
El doctor Schurmann llega a su laboratorio, procedente del par de clases que imparte, por las mañanas, en la misma Universidad Nacional. Deja su portafolios y unos folders en su cubículo y toma su bata blanca del perchero.
Luego de platicar con el staff y atender a una duda, que un miembro del mismo tenía, nota que la terminal de una de las mesas de trabajo ha desplegado una ventana de notificación de fin de proceso.
Se sienta en uno de los bancos de la mesa para poder leer mejor el resultado. Él sabe que esta es la interfaz de la aplicación de lectura de información codificada en el ADN.
"Es el archivo del ADN secuenciado del hongo de mi amigo". Y lee parte del mensaje:
"Información del propietario del copyright del organismo, disponible. ¿Desea desplegar? Sí, No".
"¿Qué demonios?"
Se incorpora y sin dirigirse a nadie del staff en particular, pregunta en voz alta:
"¿Quién lanzó este proceso con un archivo incorrecto?"
Nadie le contesta y el doctor Schurmann se vuelve a sentar para seguir leyendo. Él hace click en: Sí.
La codificación desarrollada por el equipo liderado por el doctor Schurmann manipula y agrega cadenas de solo un par de nucleótidos, colocados, esto es, agregados al final del ADN mitocondrial, luego de una llave o clave de identificación formada por los primeros trece números primos; haciendo uso del sistema binario de la ciencia de la informática. Y así mismo, es este mismo fragmento de nucleótidos, él que lee el sistema a partir de una muestra de ADN del organismo genéticamente modificado.
La ejecución del proceso sobre el ADN de la estrofaria cubensis, que el doctor Schurmann secuenció, arroja como resultado un listado de números que rápidamente se suceden en el monitor:
2, 3, 5, 7, 11, 13, 17, 19, 23, 29, 31, 37, 41, 43, 47, 53, 59, 61, 67, 71, 73, 79, 83, 89, 97...
Y el desplegado sigue y sigue.
Ahora que el hongo tiene la atención del doctor Schurmann, va a proceder a revelarle sus conocimientos...
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domingo, 11 de octubre de 2015
Loituma - Ievan's Polkka (live, techno original version)
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martes, 6 de octubre de 2015
IRLE A DEJAR BOLSAS DE BASURA AL VECINO (Relato original)
Pablo se acaba de cambiar, no tiene ni seis meses, a esta colonia. La colonia es de clase media, se nota que tienen una muy buena asociación de vecinos ya que, los servicios son muy buenos y nunca fallan, la recolección de basura se hace diariamente, a veces se interrumpe el suministro de agua, pero no más de cinco días, y como las casas cuentan con cisterna y tinacos, el efecto no va más allá de cuidarse de no desperdiciarla. Cuenta con muy bonitos y cuidados camellones y jardines también.
La gente que presta servicios es muy amable, como el cartero, y los vigilantes de la cuadra.
Los vecinos son amables también y nada entrometidos y, se acaban de organizar para instalar un sistema de alerta vecinal con conexión directa a la policía estatal. Aun así hay que tomar precauciones, los criminales siempre están al acecho. Y la colonia está partida en dos, por una vía rápida, lo que desafortunadamente hace que extraños la crucen, ya sea a pié o en automóvil y transporte público.
El semáforo para cruzar esta avenida es muy tardado y se hacen largas colas de automóviles, y debido a esto Pablo decide experimentar tomando un atajo por calles laterales, para llegar rápido a casa, es sábado al mediodía y hace un sol abrazador.
"¿A dónde te metes Pablo? Nos vamos a dar una perdida de esas..." Su hermano Luis lo interroga en cuanto Pablo, con una maniobra rápida, abandona la fila de autos".
"Es más rápido sí salimos a la avenida y luego tomamos el retorno frente al Casablanca y, ya luego subimos a la cuadra de la casa, evitándonos así el estar atorados en el semáforo".
Su "atajo" de Pablo, los lleva a desembocar a una estrecha calle, flanqueada en un lado por las bardas traseras de las casas en la calle anterior y, del otro lado, la barda perimetral del club Casablanca.
"Sin duda aquí vienen a aventar bolsas de basura cuando tardan en pasar los de la basura". Luis menciona.
"Pues a lo mejor, pero ya ves, pasan diario". Pablo le contesta y agrega:
"Eso sí, de noche aquí es una boca de lobo, no veo que haya alumbrado público".
***
Han pasado varias semanas ya y el intercambio anterior ya ha sido olvidado. Hoy es un martes por la noche, cerca de las diez de la noche y, el papá de ambos, Don Esteban, se apresta a dar por terminado el día en la casa. Está juntando las bolsas de basura, de la basura generada durante el día, las echa en el par de grandes botes de basura que diariamente se sacan por la noche; y cuando abre la puerta de la calle para sacarlos, antes de cerrar con llave, un hombre se lanza a través de la puerta, amenazandolo con una pistola calibre 45.
Don Esteban a pesar de sus setenta años se mantiene grueso y pesado, él en su juventud estuvo en el pentatlón militarizado y toda su vida se ha regido por la consigna "Siempre alerta", y ante el ataque de su asaltante, él reacciona automáticamente, con un golpe seco desplaza la mano derecha del criminal al mismo tiempo que se le aproxima y con el mismo brazo que usó le conecta un codazo en la nariz, para a continuación, rotarlo de espaldas al asaltante y metiendo su brazo derecho por la axila y con su brazo izquierdo por encima del hombro izquierdo del asaltante, y contra su cuello, le aplica una llave asfixiante.
El criminal trata de zafarse en vano, y finalmente se desvanece, sus hijos escuchan los gruñidos, gemidos y ruidos propios de una lucha y bajan corriendo de sus cuartos, al llegar, todo ha terminado.
Pablo y Luis encuentran a su padre en cuclillas, tomando el pulso al criminal, en el cuello.
"Se murió este cabrón. ¡Es increíble! Uno está tranquilo en su casa y tienen que venir imbéciles a joderle la vida a uno..." Don Esteban les dice esto a sus hijos, antes de pedirle a Luis:
"Márcale al C4 de la policía, les voy a decir cuando lleguen, que temí por mi vida y que no fue mi intención matarlo cuando le apliqué la llave..."
Pero Pablo interrumpe:
"Luis, ¡espera! Ya sabemos como los de Derechos Humanos hacen más por los criminales, y el gobierno castiga severamente la autodefensa, al contrario, cuando les digas papá, que usaste una llave de defensa personal, te van a levantar cargos por uso de un arma mortal. Además, dejarías a mamá sin atención".
La mamá de ellos tiene una enfermedad degenerativa que ya la imposibilitó de valerse por si misma. Don Esteban, ya de pie, le coloca su pesado brazo en el hombro a su hijo y le dice:
"De ninguna manera permitiré que te culpes ante la policía, si es que, eso es lo que me quieres decir".
"No papá, tengo una idea para salir de este problema en menos de diez minutos. Ir a tirar a este imbécil al callejón oscuro del otro lado de la avenida. Vamos a subirlo a mi coche, ¡rápido!"
Luis sorprendido por esta propuesta los mira, primero a su hermano y, luego a su padre, antes de esbozar una sonrisa y decirles:
"¡Excelente idea!"
Don Esteban le dice a Pablo:
”Tu maneja, yo me bajo rápido y en un par de segundos lo bajo del coche al pendejo este".
***
Han pasado ya tres meses desde el incidente aquel, el cuerpo del criminal lo subieron recostado en los asientos de atrás del coche de Pablo y cubierto con los tapasoles. Cuando llegaron a la parte más oscura del callejón Don Esteban solo lo jaló hacia afuera, todo les llevó unos cuantos segundos con, tan solo, un gato negro de testigo.
El haber antes vivido en colonias de estrato social más bajo, les dio la experiencia y la práctica necesaria de como ir a tirar bolsas de la basura sin que nadie los viera.
Hoy es domingo por la tarde y Don Esteban junto con Pablo y Luis están acompañando a la mamá de estos, viendo la insulsa televisión, pero lo importante es están todos juntos.
Relato por Carlos Santillán
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