jueves, 26 de mayo de 2016

Odiseo, parte 23

"Yo jamás iría de campamento, ¡que porquería! ¿Dónde haces del baño? ¡Ahí en un hoyo en el lodo!

Soy muy recatado y pulcro en mi higiene. ¡No! Eso no es para mi".

René sonríe al escuchar esto comentado por uno de los jóvenes sentados detrás de él, en el microbús.

"Yo no tengo nada de que avergonzarme, es Mara la que no va a saber ni dónde meter la cara en cuanto me vea llegar a la boda. ¡Claro! ¡Si tiene vergüenza! Que no tiene, porque si tuviera, ni se aparecería después de lo que hizo".

Es una joven señora, de pié junto a René, hablando con una amiga al teléfono. Él supone ella está haciendo referencia a alguna infidelidad con el esposo de ella.

No es que René hoy haya amanecido chismoso pero, es imposible no escuchar lo que la gente habla en el transporte público.

"Cuando eso me pase, ¡voy a dar brincos de alegría!" Ahora una adolescente le comenta a una señora, ambas sentadas en la gran banca del lado derecho, y la joven continúa:

"Sí no soy inconsciente, todo lo planeamos y tomamos nuestros cuidados".

Algo críptica esta charla pero a René le permite adivinar que la joven se refiere a que ya tiene sexo con su novio.

En los asientos frente a René, un hombre le comenta a otro:

"Los idiotas del Seguro le pusieron la cinta adhesiva ¡directamente sobre la úlcera de la pierna a la pobre viejita!"
"¿No me digas?"
"Sí, mi pobre madre daba unos gritos cuando se la quitaron, con piel, costra...".

René siente escalofríos al escuchar esto tan desagradable.

Su vecino de asiento va ocupado leyendo un libro sobre programación C:

$ gcc programa.c -o programa

A René le gusta la programación tambien, así como los comandos de Unix.

Ahora en un semáforo, sube uno de estos curiosos personajes que van entregando paletas de caramelo con una nota engrapadas:

'Soy mudo y solo me sostengo de la ayuda de la gente'.

Esta maña para mendigar dinero, al menos, no es agresiva como la práctica de los tipos que suben vendiendo tontería y media, pero que literalmente amenazan que uno los ayude ¡para no verse obligados a robar!

Pero los que se llevan el trofeo a la molestia, son los que se suben a tocar, ya sea con una guitarra o, los nacos con sus tambores africanos.

René nota la próxima parada donde debe bajarse para, desde ahí, caminar hasta la universidad. Es un largo trayecto a pie, pero a él le gusta caminarlo, en vez de tomar otro microbús, porque le distrae el ir caminando, viendo las casas, jardines, el escuchar a los gorriones y, en la cuadra previa a la universidad, ver las tiendas del centro comercial.

viernes, 20 de mayo de 2016

Odiseo, parte 22

En esta época del año se sueltan unas ráfagas de viento muy fuertes y todas las hojas de los árboles, de la señora que vive justo enfrente de la casa de Alejandro, se esparcen a las casas vecinas.

Esta señora es muy clasista, grosera y, se siente una doña millonaria. Debido a esto, Alejandro la apoda 'Doña Florinda'. Ella se siente superior, a pesar de vivir en la misma 'vecindad' que los demás.

Para una muestra de como es de grosera esta señora cabe mencionar lo que le sucedió al profesor Castro, vecino de ella.

El profesor Castro es el abuelo de Sandra, la adolescente que le gusta a Alejandro. Este señor, y la 'Doña Florinda', son de los vecinos que originalmente se mudaron, hace más de 30 años, en este fraccionamiento cuando fue establecido.

A pesar que durante todos estos años él y esta señora se saludaron, por cortesía, respetuosamente; el profesor Castro un día que coincidió con que ella, estaba saliendo del garage en su camioneta, él se aproximó a ésta para pedirle de favor, que los autos de su familia no los dejaran invadiendo el terreno propio de su casa, ya que cuando sus hijos van a visitarlo y, al ser su casa muy pequeña, estos no tienen donde estacionarse.

Pues esta mujer muy groseramente y olvidándose de tantos años de ser vecinos, le dijo que de la puerta de su casa ya empieza la calle y molesta y sin despedirse, arrancó a gran velocidad.

***

El papá de Alejandro agarra el recogedor, la escoba y un gran bote de basura, que siempre está apartado para echar en éste el pasto y las ramas que se podan del jardín.

Alejandro se da cuenta y le pregunta:

"¿Qué vas a hacer?"
"¡La vieja de enfrente! Jamás poda sus árboles y ya se nos vinieron todas las hojas secas a nuestra banqueta".

"Yo lo hago, déjalo. No es conveniente que la gente te vea barriendo, ya ves como todo mundo es clasista y chismoso".

En la familia de Alejandro son de la filosofía de "manos a la obra". Ellos mismos podan el césped, pintan la casa, barren la banqueta, lavan los autos. No adoptan poses de superioridad social.

A Alejandro se le quedó muy grabado el escándalo y chisme que le hicieron a su papá, su hermano Rogelio y su esposa María (tíos de Alejandro.)

Sucede que, siendo Alejandro un niño, la tía María habló a la casa y Alejandro contestó y ella preguntó por su papá. En esa época, ambas familias estaban muy cercanas y Rogelio invitaba a su hermano a una carne asada cada domingo.

Ese convivio con tíos y primos, Alejandro, lo disfrutaba mucho y Alejandro sentía identificación y lealtad a ese grupo familiar extendido y, él les dio, en su mente, la etiqueta de "familia". Pero la traición, narrada a continuación, le causó disonancia cognitiva y desencanto.

Para Alejandro fue de lo más natural el compartirle algo íntimo a su "tía" María cuando ella preguntó por su papá:

"Ahorita te lo paso, está lavando los trastes del desayuno".

En ese momento, ella solo se limitó a invitarlos a la tradicional carne asada de un domingo futbolero.

Fue hasta tiempo después que en la familia de Alejandro se enteraron de la burla, sorna y sensacionalización del "mandilón Alejandro" que Rogelio y su esposa habían estado haciendo con el resto de la familia, los vecinos de ellos y, en el trabajo.

Ruin y asquerosa traición de la confianza y cariño extendido a estos seres bajos.

***

En verdad la banqueta está exageradamente cubierta de hojas secas, pareciera que el viento conscientemente las sopla hacia su casa.

Cuando finalmente termina de barrerlas, el bote de basura está lleno hasta el tope.

"¿Se llenó todo el bote Alejandro?"
"Si, ¡mira!"
"Déjalo afuera, en la noche 'Doña Florinda' va a pagar".

El papá de Alejandro, todas las noches a las once, saca a la banqueta el bote de basura, con la última bolsa generada en la cocina y luego le echa llave al portón a la calle y a la puerta principal.

En esta ocasión, toma el bote lleno con hojas secas, se atraviesa sigilosamente y va y lo vacía a la entrada de la casa de 'Doña Florinda'.

Ojalá el viento no arroje a las hojas de vuelta a su casa.

viernes, 13 de mayo de 2016

Odiseo parte 21

Memo se aisla amargado. El día de hoy parece que casi todo el mundo en la universidad está contando sobre como van a festejar a sus madres mañana 10 de mayo; o que les van a regalar.

Incluso Fabián, que es muy sencillo y calmado, regresó del break con un juego de perfumes envuelto en celofán, y con un moño rojo, que compró en el Sanborn's del centro comercial junto a la escuela.

Esta fecha le trae muy dolorosos recuerdos. Él niño y, una tarde nublada, su mamá saliendo de la casa con una maleta, luego de una más de las constantes discusiones con el papá de Memo.

Y así nada más, ella dejó el hogar y su madre, solo se convirtió en una voz en el teléfono que, a veces le hablaba para preguntar por él.

Luego se convirtió en una señora exageradamente arreglada que, a veces, pasaba por él, para llevarlo a comprar ropa y juguetes.

Más grande tuvo que lidiar con el hecho de que su madre se había ahora juntado con otro hombre y que, ya tenía dos medias hermanas.

Su papá por su parte ya no se volvió a involucrar en una relación permanente.

A Memo se le quedó muy grabada una conversación entre su padre y su hermana, tía de Memo. Ella le preguntó sobre por qué no rehacía su vida. Y su padre le contestó:

"Ya tuve un hijo, mi apellido va a vivir al menos una generación más y, en eso, ya le cumplí a la vida.

Me quito de problemas derivados de un atamiento sentimental a una mujer, que de seguro ni siquiera sabe que quiere de la vida. También ya no tengo que jugar al marido proveedor que tiene que comprarle su casa y su camioneta.

Si tengo necesidades por calor femenino, pues, simplemente invito a salir a una de mis amigas del trabajo y san se acabó. ¡Soy libre!"

Memo, debido a esto, se hizo a la idea de que él no se va a casar, pero, a veces añora el tener una amiga, compañera, cómplice, amante...

Y se pregunta si, de encontrar a la mujer correcta él sentiría la necesidad de juntarse a ella por el resto de sus vidas.

lunes, 9 de mayo de 2016

Odiseo, parte 20

Alejandro se halla en la biblioteca, acompañado de Carmen, compañera de clases. Él le está comentando sobre lo mal que le caen los metiches.

"Un metiche es como un depredador, listo para saltarte encima a la más mínima oportunidad. Por ejemplo, si te pones una sudadera al revés, tú te das cuenta de inmediato al sentirla incómoda contra tu cuello.

Pero si un metiche presencia esto, él luego luego te dice: te la pusiste volteada, ¡quítatela!"

Carmen se ríe por los gestos y ademanes que Alejandro hace al narrar esto.

Ella le contesta:

"Sí, yo también he tenido malas experiencias con los metiches. Estoy haciendo el servicio social en Telmex y mi jefe me puso a programar reportes en ABAP".

Alejandro exclama:

"¡Oye que interesante!"

Y Carmen continúa:

"Sí en verdad, ya ves que aquí nos estaban enseñando ¡Pascal! en primer semestre".

"Sí hombre, ¡ya ni la joden! pinche escuelita chafa..."

"Bueno, y como precisamente aquí en la UVM no nos enseñan nada de lo que en el mundo laboral está en uso, pues al principio tuve muchos problemas para entenderle al ABAP.

Y una señora que es muy inteligente, la ingeniera Olmos, se dio cuenta que mi jefe me dijo que si no podía me acercara a cualquiera de los desarrolladores, que todos son muy buena gente y atentos.

Y ella me llamó y me empezó a explicar.

Y desde entonces, ante cualquier duda, voy y le pregunto a la ingeniera Olmos. No me lleva ni dos minutos cada pregunta.

Pero hay una vieja huevona, la licenciada Delia, ni siquiera es de sistemas, es del cuarto piso, de contratos y servicios. Se la pasa todo el día chismeando con las secretarias de ahí de sistemas. Y esta vieja metiche se dio cuenta de mis constantes preguntas a la ingeniera Olmos.

Y la tal Delia se me acercó y me dijo que no era correcto que le estuviera quitando su tiempo a la ingeniera.

¿Puedes creerlo? decirme eso ella que se la pasa de chismosa tantas horas...

Y también me dijo que si no podía con la programación que, debería ir al Sanborn's y comprarme un libro de ABAP. Y luego la metiche me preguntó que si podía hacerme una crítica constructiva.

Yo le contesté que no y que me estaba quitando el tiempo".

"¡Tómala!" Exclama Alejandro. Y Carmen continúa:

"La tal Delia hizo una cara de sorpresa, con la boca abierta, y cuando se iba me dijo que era una grosera".

"¡Que bueno! que la corriste." Le dice Alejandro, y luego agrega:

"Pero, ¿qué me dices cuando uno es el metiche?"

"Sí, supongo uno lo hace todo el tiempo y, ni cuenta se da".

"Así es Carmen. A mi papá le pasó hace varios meses. Él estaba en las carnes frías, en el súper, y la señorita que lo atendía le dio una rebanada de jamón como muestra.

En un carro del súper, cercano a él, estaba sentado un niño, y mi papá le va a dar un trozo de la rebanada, cuando la mamá de este interviene bruscamente, ordenándole a mi papá que no lo haga.

Supongo eran judíos y el niño ¡se iba a volver cenizas si lo comía el jamón!"

Carmen se ríe ante esta ocurrencia.

jueves, 5 de mayo de 2016

Odiseo, parte 19

Como de costumbre, un profesor no llegó a la clase en la "casa abierta al viento", en esta universidad patito. Pero eso no incomoda ni molesta a nadie. Son jóvenes y ¿cómo van a desperdiciar la oportunidad de echar desmadre?

Y para variar, René es el centro de atención de los siete u ocho alumnos que sí habían llegado a tiempo a la clase. Él les está contando un relato, mismo que sin haberlo concluido aún, pero conociéndolo como es él, ya los tiene casi muertos de risa.

"El campesino alemán está totalmente confundido, una vez más le sucedió que dejó el recipiente en la repisa de la ventana y, ¡este amaneció de nuevo lleno de mantequilla!

El próximo día de mercado, él le pregunta a Oskar el leñador, a Klaus el herrero y al ministro Ernst sobre quién puede ser su misterioso benefactor.

Iba a preguntarle, también, al sastre, pero este estaba rodeado por una multitud que parecía festejarlo y, le fue imposible acercarse a él.

O benefactora, atinadamente le señala su amigo Gerhard. Y Hans, así se llama el campesino del relato, se acuerda de Helga que siempre lo ve con una sonrisa cuando ella pasa arreando sus gansos."

Memo, sentado hasta el fondo del salón de clases, con los brazos cruzados y las piernas estiradas, está viendo a René con una sonrisa burlona en el rostro, e interviene:

"Ya le pusiste mucha crema a tus tacos y alargaste la historia".

René le contesta:

"¡No interrumpas wey!".

Este intercambio es de manera amigable entre ambos.

"¿En qué estaba? ¡Ah sí!" Y René continúa:

"Gerhard le dice a Hans:

Puesto que el recipiente te es rellenado en algún momento antes del amanecer, vas a tener que hacer guardia para descubrir a tu benefactor.

Escóndete en el establo, desde ahí se puede ver hacia la ventana de tu casa, y deja la puerta entreabierta para que puedas espiar a la misteriosa persona que te regala la mantequilla."

Esa misma noche, Hans se acuesta temprano para poder madrugar y seguir los consejos de su amigo Gerhard.

Hans se despierta entusiasmado, un par de horas antes del amanecer. Se viste, se echa encima una piel y camina hasta el establo, dejando la puerta entreabierta para poder espiar.

Aún no amanece, y él ha estado a punto de quedarse dormido varias veces sentado tras la puerta del establo.

Sacude su cabeza para quitarse el sueño, cuando, escucha fuertes y secos golpes que se suceden, y Hans también puede sentir el suelo retumbar. El día ya aclara. Por el camino hacia su casa, saliendo del bosque, puede ver que se acerca ¡un gigante!

El gigante se acerca a la casa, voltea hacia la ventana, ve el recipiente en la repisa exterior de la ventana, lo toma con su pulgar e índice de la mano izquierda, se lo lleva a la cara hasta la altura de la nariz, y con la mano derecha, se exprime una gigantesca espinilla, llenando con esta el recipiente, mismo que regresa a la ventana; luego el gigante se da la vuelta y desaparece por donde vino.

Hans, impactado apenas y puede salir corriendo del establo, cuando vomita apenas afuera de éste."

"¡QUE ASQUEROSO!" Le dicen sus compañeros a René.

Memo golpea las palmas de sus manos y luego suelta una carcajada.

jueves, 28 de abril de 2016

Odiseo, parte 18

Alejandro decide a llevar hoy su auto a verificar, faltan dos semanas para que venza el plazo de verificación de automóviles con engomado rojo y, quiere evitarse colas.

Pero el tráfico ya es un desastre permante en el área metropolitana. Justo en la esquina del verificentro Alejandro se encuentra con que están levantando un edificio, y hay dos tráileres plataforma descargando varilla.

Están tan anchos, y además los autos estacionados del otro lado de la calle, que él literalmente se mete a ojo de buen cubero, esperando no llevarse un espejo o abollar su carro.

Y cuando llega al verificentro, ¡oh que la! una fila de cinco autos, tan solo para poder entrar.

Una señorita va de auto en auto solicitando el IFE, tarjetón y certificado de verificación anterior.

Las cuotas ¿las cuotas? ¿cuánto sale? apenas ahora Alejandro se pregunta, tal vez checando la página de internet de este pinche trámite inútil, porque a pesar de lo que anuncien, siempre se puede pasar con mordida.

Ahora un tipo le toca el vidrio.

"Perdón joven yo voy aquí".
"Vi tu camioneta sola estacionada, yo pensé que te habías bajado a otro negocio". Alejandro le contesta.
"Sí me bajé pero yo voy aquí".

Alejandro está a punto de enojarse, la calle es muy estrecha, en la esquina está el desmadre de la construcción del edificio, y ni modos de salirse de la fila por culpa de este viejo menso que dejó sola su camioneta. Así que Alejandro se calma y le explica al tipo:

"Te doy mi palabra que ahorita que venga la señorita le voy a indicar que tú estabas antes que yo y que, tú seas atendido primero, es más, ahorita que avance la fila te dejo un espacio para que me rebases".

Ya con esto se fue conforme el viejo menso.

Y en efecto, cuando fue su turno de entregar la documentación Alejandro envió a la señorita a recoger primero la del viejo menso; cuando esta regresó con él, Alejandro le preguntó:

"Oye, ¿todavía se puede pasar con "brinco"?
"Sí, para la calcomanía cero sale en $970 pesos, ¿la vas a querer?
"Sí, más vale, quién sabe como va a quedar el Hoy No Circula cuando acaben los tres meses del Doble No Circula".

La señorita se retira hacia las oficinas del verificentro y Alejandro se queda con un gran enojo por tener que pagar un impuesto más, y tan oneroso, para subsidiar un negocio de políticos y sus asociados.

***

Alejandro se halla haciendo fila, esperando para pagar el monto de la verificación en la caja. La fila no avanza. Un hombre anciano deja su lugar para acercarse a la ventanilla y, por debajo del cristal de protección, preguntar si tienen sistema.

Sí tienen sistema, la tardanza entonces se debe al valemadrismo de la empleada que ha de estar desayunando o chismeando, total atrás de su ventanilla con espejo ni quién se de cuenta.

Ahora el anciano harto se dirige a Alejandro:

"¡Ah! todos los viacrucis que aguantamos los mexicanos, y ni quién proteste".

"Y todo esto para financiar el negocio de empresarios cercanos a políticos". Alejandro le contesta y luego continúa:

"¿Sabía que toda esta agenda ambientalista es pura manipulación para imponer control social, así como diversos impuestos 'verdes'?

Por ejemplo, el tan traído dióxido de carbono es un gas que se encuentra en una minúscula proporción en la atmósfera, forma tan solo el 0.04% de la misma y es un gas esencial para la vida.

Los vegetales, durante la fotosíntesis, lo absorben y luego liberan el oxígeno molecular que respiramos.

De hecho el gas que más contribuye al efecto invernadero es el vapor de agua y además, sin efecto invernadero La Tierra sería una bola de hielo sólido y estaría desprovista de vida.

Pero el lobby climático necesitaba un gas asociado a la actividad humana, para sembrar culpa y gravarlo con impuestos.

Solo considere esto:

En los cambios climáticos, totalmente naturales y cíclicos que experimenta el planeta, las edades de hielo llegan cuando hay altas concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera.

Y una vez sumida en una edad de hielo, con la consecuente muerte masiva de vegetación y fitoplancton, debido a las pésimas condiciones para la vida, es cuando hay una muy baja concentración de dióxido de carbono en la atmósfera, que la temperatura se incrementa, terminando con la edad del hielo.

¡Todo lo contrario a lo que el lobby climático propagandiza!"

Los cinco hombres, delante de Alejandro en la fila, ya lo escuchan con atención. Y él continúa:

"En los 70s, dentro del cíclico cambio climático, se observó una tendencia al alza en las temperaturas, acabando con un susto que se traían los ambientalistas de entonces, sobre una inminente edad del hielo.

Y le llamaron 'Calentamiento Global' viendo el gobierno de Estados Unidos y las Naciones Unidas su oportunidad de imponer una jugosa agenda ambiental, donde territorio de los países es ofrecido como garantía en préstamos, donde gobiernos pueden intervenir y violar garantías civiles en nombre del ambiente, así como crear nuevas empresas, como las granjas de viento y solares.

Mismas que solo funcionan subsidiadas con impuestos y, de verdes, no tienen ¡nada!

Aves y murciélagos, por decenas de miles mueren en sus aspas, o son freídos en el aire por los paneles solares.

Y desde entonces como el mundo no se calentó, le cambiaron de nombre al de 'Cambio Climático'.

¡Una tontería! Porque lo único constante con el clima, desde que surgió La Tierra, es el cambio climático.

Mismo que ocurría antes de aparecer el hombre y ocurrirá cuando desaparezcamos."

Alejandro ahora impulsado al darse cuenta que tiene una pequeña audiencia continúa:

"Pueden gravarnos impuestos hasta dejarnos en la calle, pero ese dinero en ningún modo va a modificar la cantidad de luz, energía, emitida por el Sol, ni a sus ciclos, no va a modificar la inclinación del eje de rotación terrestre ni a su ciclo de la precesión de los equinoccios; tampoco ningún impuesto va a modificar la elongación de la órbita terrestre, que debido a la influencia de Júpiter pasa de casi circular a elíptica".

Toma aire y agrega:

"La agenda climática es una seria amenazas para las libertades y garantías individuales.

Antes de la era industrial era raro el individuo que se desplazara más que unos cuantos kilómetros de su región de nacimiento. Así mismo, la máxima potencia que podía ejercer sobre su entorno era proporcionada por los caballos que tuviese disponibles.

La invención de las máquinas cambió eso e incrementó exponencialmente tanto la distancia a la que un individuo se podía desplazar así como la potencia disponible para efectuar un trabajo: caballos de fuerza.

Gracias al automóvil se construyeron autopistas que conectan todo el territorio nacional.

Permitiendo a la gente el ir en busca de nuevos horizontes si considera que la situación, en su lugar de residencia actual, ya no le satisface.

Bien, con la agenda verde, pretenden eliminar esta libertad de desplazamiento, en palabras de los ambientalistas: hay que destetar a la gente del uso del automóvil.

Y los gobiernos, al crear reservas naturales, que solo son garantía de deuda en préstamos, van a cerrar extensas zonas en cada país, y para viajar, uno necesitará de salvoconductos, emitidos siempre y cuando uno ¡esté al corriente de su situación física!"

Y termina:

"Esto nada tiene que ver con el cuidado y protección de la biósfera y sus especies animales.

El gobierno es el primero en tolerar a empresarios que contaminan y en entregar permisos para realizar ecocidios en selvas, bosques y manglares".

martes, 19 de abril de 2016

Odiseo, parte 17

"Gracias señora, cuídese y que Dios la bendiga". "Hasta mañana don Alejandro".

El papá de Alejandro se despide así de la señora Lourdes, la enfermera que atiende, y cuida, todos los días, a su esposa enferma.

Luego de cerrar la puerta principal, una vez marchada la señora Lourdes, el señor Alejandro ve que su hijo, Alejandro, baja las escaleras desde la planta alta. Y se dirige a él.

"Alex, esta señora es un verdadero ángel. ¿Vieras con que cariño y esmero atiende a tu madre?

Y así como es tu madre de carácter fuerte, agresivo, a esta señora sí la estima. Todos los días le da su bendición a la señora Lourdes".

"Que bueno papá, que bueno..."

Y el señor Alejandro ahora continúa:

"Fíjate que esta señora Lourdes es muy inteligente, nos contó que siempre le ha gustado leer y escribir poesía".

"¿Sí? Interesante..."

"Sí Alex, y nos dijo que ella tuvo una tía, hermana de su mamá, que tenía facultades de percepción y contacto con maestros espirituales y, que esta señora le dijo que ella era la reencarnación de Sor Juan a Inés de la Cruz".

Cuando su padre menciona esto, Alejandro suelta una carcajada, y apenas pudiendo hablar le dice:

"¿También ella? Sor Juana Inés de la Cruz debe de ser en México, para los loquitos, el equivalente a Napoleón Bonaparte de los locos de otros países.

¡Ya ves que en las películas, en los manicomios nunca falta el loco que se cree Napoleón, con su gorro tricornio hecho de hojas de periódico!"

Y su papá contrariado por haber sido así interrumpido, le pregunta:

"¿Por qué? ¿Quién más dice ser Sor Juana?"

Alejandro le contesta.

"¿Ya se te olvidó que seguido nos contabas que tu hermana La Güera también, de chica, decía ser Sor Juana?"

"Ah, sí, ¡que buena memoria tienes Alex! Eso se los contaba a ti y tus hermanos cuando estaban chicos". Le contesta su papá, mismo que agrega:

"A tu tía le daban ataques epilépticos, y toda desorientada, luego decía que sus maestros espirituales le habían revelado que ella era Sor Juana.

Y es que sí tenía, ahora ya no, talento para la poesía y la música".

miércoles, 13 de abril de 2016

Odiseo, parte 16



Alejandro se encuentra sentado en la sala de su casa, su mente divagó por un instante hacia Elena, ya que se la topó en la caja de la cafetería de la universidad, pero prontamente decide suprimir cualquier pensamiento de ella.

Mejor se para del sillón y camina hacia la ventana. Y descubre con agrado, que en una casa de la acera de enfrente, y a como cuatro casas hacia la derecha, rentaron un inflabe con resbaladilla. Puede ver como no cesan de deslizarse y saltar un grupo de niños, que se traen un griterío que él no había notado.

Pero una mujer madura, que va camino de esa casa, lo nota a Alejandro en la ventana y le lanza una agresiva mirada.

"¡Oh que la...! Esta vieja loca ha de creer que soy un depredador solo por estar viendo a los niños".

Así que él se retira de la ventana.

De regreso en la sala, toma el control remoto del estéreo y lo enciende.

Sintoniza su estación favorita. 92.5 FM, le encanta escuchar a los clásicos del pop de los 80s y 90s.

Pero Alejandro comienza a impacientarse, transcurren los minutos y, puro spot lavacerebros.

Que dizque el gobierno federal ya abolió la pobreza alimentaria, que según regalar el petróleo a extranjeros va a significarnos precios más bajos de energía. Los spots que más odia son esos de ñoños que no saben gramática y creen que los nombres plurales son sexistas e insisten en decir:

"Diputados y diputadas, mexicanos y mexicanas".

Ahora un spot de igualdad de género. Tanta programación mental, el que le digan a uno que pensar, abruma. Alejandro apaga el estéreo disgustado y arroja el control remoto a un sillón.

Ahora se dirige a la cocina, tiene sed, abre el refrigerador y ve un par de botellas de Peñafiel Light, de fresa y arándano. Esto no es más que agua pintada, y desde luego que contiene azúcar, la prueba está en que, si tomase un vaso, le duraría hasta mañana la sensación de una capa de azúcar en los dientes.

Cierra el refrigerador de un golpe y se decide por medio llenar su vaso con agua del fregadero, es más sano.

Mientras bebe su vaso, sin prisa, nota un catálogo sobre la secadora, camina hacia ésta y ahí sobre ella comienza a hojearlo. Descubre con agrado que ya se empiezan a vender equipos de cómputo que corren una distro del sistema operativo Linux.

Sigue pasando las hojas y llega a la parte donde anuncian varios gadgets de espionaje: plumas, relojes de pulsera y pared, monos de peluche, gafas de sol, todo esto con cámaras espía.

También gadgets para grabar audio y escuchar a distancia.

¡Caramba! la tecnología tiene un muy negativo lado obscuro. En el pasado alguien con muy mala intención te podía guiar en una conversación para que hablaras mal de cierta persona; pero hoy en día, aparte te puede grabar para afectarte gravemente o extorsionarte.

Por cierto, él piensa, la pluma espía se ve bastante útil para grabar y balconear a agentes de tránsito o funcionarios municipales corruptos.

Le va a pedir a su papá que la pida, con su tarjeta de crédito, y que él se la paga. Está bonita y barata. También piensa en la broma de grabar a los desmadrosos de Fabián, Memo y René, en especial cuando se ponen a contar chistes mandados.

jueves, 7 de abril de 2016

Odiseo parte 15

"¡No mames wey! Yo los veo igualitos en todas las fotos".

"¡Pero sí te estoy señalando todas las diferencias en estas fotos!"

Memo se encuentra ya exasperado con René, quien, o está muy cerrado de mente o ya se quedó ciego.

Memo hace meses, buscando fotos de su grupo favorito, The Beatles, se topó con un message board que comparaba fotos de Paul McCartney, y su reacción natural fue exclamar: "estos cabrones siguen chaqueteándose con la pendejada de que Paul se mató en el accidente narrado en la letra de “A Day in The Life” y dizque, fue reemplazado por el bombero canadiense, William Campbell, que aparece en el vídeo de “Hello Goodbye”.

Eso es lo que dice la desacreditada teoría de conspiración.

Pero en este message board, Memo leyó y empezó a ver fotos donde comparaban a los cuatro Beatles y hasta discusiones agresivas, de algunos lectores en los threads donde, todo en inglés, se burlaba alguien:

"¿En serio creen que hay un Faul, un Feorge, un Fohn, y un Fingo? Es la edad, y el corte de cabello que los hace cambiar, ¡idiotas!"

Llamarlos "Faul" o "Feorge" deriva de anteponer la letra F de la palabra "fake", falso en español.

Los que defienden esta teoría alegan que los Beatles nunca existieron, que fueron un grupo armado por un Instituto Tavistock de Londres, para imponer reingeniería social, usando a la juventud como receptora, y así plantarles ideas de rompimiento con la generación anterior, rebeldía, relajamiento de valores morales, el uso de drogas, miscegenación y homosexualismo (“You've got to hide your love away”).

Memo empezó a dejar de burlarse cuando vio varias composiciones fotográficas, donde se analizan como cambia la simetría de su rostro, altura de ojos, nariz y orejas, sus lóbulos de las orejas y estatura.

Unas fotos que lo intrigaron mucho a Memo, fueron unas de Ringo en 1965, donde primero se le ve con nariz chata, luego larga y picuda y de nuevo chata, cambios a lo largo de varios meses en las que fueron éstas tomadas en el mismo año.

Otro conjunto de fotos que le intrigaron son las que comparan los lóbulos de las orejas de John. Hay una famosa foto de John, desnudo en la cama, abrazando a Yoko, en esta imágen su lóbulo izquierdo es continuo y unido a su mandíbula.

Y comparando capturas de vídeo, del John que vino a América en el 64, se puede ver su mismo lóbulo redondo y suelto.

Algo que Memo al principio no entendía era el, se lo decía a si mismo, "¿que ganaron con reemplazar a todos los Beatles!"

Le tomó leer varios threads, el entender que estos "clones" eran usados indistintamente, algunas veces siendo usados, al menos dos de la misma "persona" en un mismo vídeo.

Como los dos Paul usados en la secuencia cuando cantan “The Night Before”, en la película Help!

Aquí se puede ver a un Paul con la dentadura superior ancha y en perfecta forma de "U", y en la misma secuencia musical, otro Paul, con la dentadura superior estrecha, y el lado izquierdo de su dentadura superior curvado hacia adentro y con otra textura de cabello (es el Paul que grita: “¡Aaaah!” sacudiendo la cabeza).

Cuando Memo descubrió estos Pauls en esta secuencia mencionada, se la pasó muchas noches, en la privacidad de su recámara y hasta altas horas de la noche, prácticamente examinando cuadro por cuadro, un vídeo que ahí mismo puso uno de los miembros del message board.

"Paul/Faul teeth" es el nombre del video ligado desde YouTube.

Memo no podía contener su sorpresa al ver la sucesión de clips del vídeo. Presentados en orden cronológico, desde el salto a la fama de los Beatles, y en cámara lenta.

Estos clips fueron tomados de presentaciones, de sus películas y, entrevistas. Memo pudo claramente ver como se sucedían indistintamente el Paul con la dentadura superior perfecta, ancha y curva con el Paul del paladar estrecho y dentadura superior del lado izquierdo curvado hacia adentro.

Luego en la época de Paul en su grupo Wings, pudo ver como ahora el que se presentaba era un Paul más joven que aquel que cantó en la azotea cuando se separaron los Beatles y, que este Paul, como vio en el vídeo “With a Little Luck”, de su banda Wings, tenía una dentadura horrible, dientes apuntando en todas direcciones y un paladar estrecho, totalmente distinto al Paul, uno de los Paul del 62, de paladar ancho y dientes perfectos.

Y así se suceden clips en el vídeo, hasta llegar a la era actual de "Sir Paul McCartney" en los que aparecen cronológicamente intercalados Pauls con dentadura perfecta y ancha, con Pauls con dentadura estrecha y fea.

Viendo toda esta evidencia, Memo se pregunta sobre quién iba a someterse a largos y complicados procedimientos de odontología para estar permanentemente cambiando la apariencia de sus dientes.

Y, Memo también pondera, está el detalle de su siempre cambiante estatura, de los "cuatro" Beatles.

En otro de los threads donde comparan sus estaturas, Memo pudo ver un par de fotos de Paul, al inicio de los Beatles.

En una de ellas se ve a un minúsculo Paul, rodeado de jóvenes mujeres que le piden autógrafos y él, se ve de la misma estatura que ellas.

En otra foto, los Beatles están en el techo de una casa y sostiene cada uno, letreros que forman la frase: "Thank you Our Lucky Stars", en alusión a un programa de la televisión británica del mismo nombre. El Paul en esta imagen es de muy baja estatura también.

Gracioso que el Paul de tres años después, en la película Help! es el más alto de los Beatles y en la secuencia en las Bahamas carga a jóvenes en bikini. Una foto de la filmación de esta película, lo muestra descalzo en la arena y sobresaliendo en estatura por encima de los otros Beatles.

Memo se puso a revisar fotografías de toda la era Beatle y pudo constatar que al inicio, la calificación del Beatle más alto iba indistintamente de John a George. Luego cambió de George a Paul. ¡con fotos donde John era más bajo tan solo por encima de Ringo!

Otra objeción que un escéptico señaló en el message board era la de que cada "clon" tendría que haber sido un genio artístico.

Para lo anterior también Memo leyó una respuesta. Los Beatles tenían todo un equipo de creación musical, empezando por George Martín. En las grabaciones eran apoyados por guitarristas y bajistas y se sabe que Ringo era remplazado por bateristas más talentosos para grabar los discos.

Y sus mismas canciones no eran más que variaciones a piezas de música orquestal clásica, como "Girl".

En este otro thread Memo pudo constatar la tremenda diferencia de voz y tonos alcanzados por el beatle Paul que canta "Yesterday", contra la voz chillona y que se queda muy corto, del Paul en un concierto de Wings, especialmente cuando canta “Band on the Run”.

Algo curioso, a lo que hicieron referencia en otro thread del message board, es que los Beatles, tanto en su época como grupo y luego de solistas, es que hacen referencia a la multiplicidad.

Por ejemplo, en el concierto final de la película A Hard Day's Night, detrás de ellos en la pared, hay fotos de ellos, donde cada uno es una larga fila de dobles.

Paul en varios vídeos constantemente se 'multiplica', como en el gracioso vídeo a “Coming Up”, donde aparece una imaginaria banda The Plastic Macs, en la que cada uno de la docena de músicos que la componen es interpretado por Paul.

Y de Paul se pueden listar otros vídeos donde aparece como 'múltiples': “Wonderful Christmas Time”, “Hope of Deliverance”, “My Ever Present Past” (aparte aquí hace un ritual de Thelema mientras la gente no informada cree que eĺ solo baila, como las poses de la portado del album Help).

Ringo aparece 'clonado' en: “You're sixteen, you're beautiful and you're mine”. (Filmó una película que trata de dos Ringo también)

George aparece 'clonado' en “When we were Fab”.

Y respecto a John...

Aquí se derrumba esta curiosa teoría de conspiración ¿o no?

Para eso también tiene respuesta la gente de este message board.

En métodos de programación mental se presentan ideas contradictorias para "fundir" el cerebro, y mientras los manejadores de los Beatles abiertamente mostraban beatles con distinta estatura, orejas, dentaduras y simetría del rostro, por otro lado le decían a sus fans que ignoraran y enterraran esa idea en el subconsciente:

"...if somebody tries to take my place, let's pretend we just can't see his face..."

Como cantan en la canción 'I'm Happy Just to Dance With You", en la película A Hard Day's Night.

O como cuando tuvieron que usar a Jimmie Nicol, baterista substituto, en la gira por Asia y Australia porque Ringo se enfermó de la garganta.

A esto se le conoce como disonancia cognitiva, una población con esquizofrenia, psicosis, es mucho más fácil de someter. Y esta población a la larga acepta esta progranación sin chistar. Por eso los políticos la aplican en campaña: "no subiré impuestos ni cortaré sus beneficios". Y una vez en el poder aplican lo contrario a lo que prometieron y el antiguo partido en el poder, quienes afectaron con sus decisiones al pueblo, ahora en la oposición prometen revertir estas medidas, para que la gente los elija.

***

Llega René a la cafetería de la universidad y se sienta a la mesa, donde ya se encuentra Memo tomando un café y comiendo una dona.

"¿Qué onda wey?" lo saludo Memo sin siquiera levantar la vista en cuanto nota a René.

Memo está súper concentrado en su teléfono y cuando René se da cuenta que otra vez está viendo fotos de los Beatles, exclama:

"¡No mames! ¿Sigues con esa jalada? ¡Es el corte del cabello!"

martes, 29 de marzo de 2016

Odiseo, parte 14

Alejandro está escribiendo un sumario del cuarto episodio del libro de planeación estratégica (es una tarea escolar) Y se encuentra con problemas para escribir las conjugaciones del verbo “Haber” (tristemente la mala ortografía es un problema inherente a la generación de los dispositivos móviles).

Por este motivo toma su grueso diccionario enciclopédico ilustrado para buscar este verbo.

Pasando las páginas al azar, se encuentra una con la lámina de una pintura que lo deja sin palabras, sin aliento.

Es como si esta pintura lo jalara hacia adentro, absorbiendo su mente. Desde esta lo miran fijamente los ojos de un hombre anciano, idéntico a su fallecido abuelo Manuel.

El hombre de la pintura, en la obscuridad de una noche preindustrial, está llevando a cabo un experimento, ante ¿su familia?

Alejandro nota que 'ellos' están viviendo una nublada noche de luna llena, misma que se puede ver a través de la ventana.

El experimento del abuelo en la pintura ha aterrorizado a un par de niñas, quienes están siendo consoladas por otro hombre mayor de la familia.

La menor de ellas, blanca, muy bonita, en un vestido que le deja los hombros descubiertos y con un gesto en el rostro que despierta compasión absoluta, está mirando hacia el globo de vidrio que el abuelo sostiene en lo alto.

Dentro del globo de vidrio hay un ave, cuya suerte es fácilmente adivinable, y que es la causa de la pena de las niñas.

De algún modo el aire va a ser extraído del globo de cristal, o consumido al meterle una vela.

Un joven, estúpidamente mantiene la jaula del ave abierta. Alejandro se puede imaginar a ese joven siempre torpe, tirando y tropezando con cosas.

Dos hombres, sentados a la mesa, alguno de ellos el padre de las niñas, miran absortos al abuelo ejecutando el experimento. Hay un tercero que ahora nota.

El cabello de los hombres, incluso el de los viejos, luce muy bien, largo, desarreglado; Alejandro mentalmente juega con la idea de dejárselo crecer al estilo del siglo XVIII.

En la parte izquierda del cuadro, platican entre ellos, un hombre y una mujer. Tal vez se presumen mutuamente sus conocimientos sobre el aire, la presión atmosférica y el monóxido de carbono.

Alejandro se siente totalmente absorto por este maravilloso cuadro, lee el título y el nombre del artista:

"Experimento con un pájaro en una bomba de aire" (1768), Joseph Wright de Derby. National Gallery, Londres.

Le causa vértigo el solo reflexionar cuanto tiempo llevan muertas las personas de la pintura, capturadas en un momento en el que se veían tan llenas de: vida, emociones, confianza, y conocimiento.

jueves, 24 de marzo de 2016

Odiseo parte 13

"Uno de los problemas más nocivos, para el trabajo y los tiempos en un ambiente de oficina es el recurrir constantemente a la realización de juntas.

Y si a esto le suman que los asistentes a las mismas están papando moscas y enviando mensajitos en sus teléfonos, pues, ¡ya nos llevó la chingada!"

El grupo estalla en carcajadas ante el irreverente lenguaje del profesor Miguel.

El profesor Miguel toma un marcador y procede a anotar en el pizarrón.

"Por eso hoy los voy a iluminar, una vez más con mi genialidad y sabiduría y les voy a compartir estos consejos para la realización de reuniones de trabajo más eficaces".

Y anota eso rápidamente y lo subraya, por sus ademanes, el profesor Miguel pareciera ser un Dalí pintando un cuadro.

Memo y René se voltean a ver aguantándose las ganas de soltar carcajadas.

"A ver, como primer punto..."

Y el profesor Miguel lo anota a la vez que lo menciona:

"Agendar la junta y notificar a los participantes, por medio de un correo electrónico, al menos con veinticuatro horas de anticipación".

"Otro punto: por educación, llegar cinco minutos antes a la reunión. Así mismo, por respeto al tiempo de los demás, hay que iniciar y terminar la junta a las horas señaladas".

El profesor Miguel continúa:

"Hay que asistir preparados, con conocimiento del tema, o temas a tratar; así como llevar donde registrar la información relevante y puntos acordados en la junta".

"Si llevan dispositivos, no estén de groseros checando su Facebook, o jugando Candy Crush. ¿Verdad Mónica?"

Y Mónica se sonroja, porque ella estaba haciendo algo en su teléfono en lugar de prestar atención a la clase.

"Una junta efectiva se caracteriza porque el expositor sabe ser breve y conciso y siempre permanece dentro del tema, y los participantes también".

"Los participantes al no interrumpir, al expositor, y a los que intervienen, muestran su respeto. E igualmente muestran su respeto y eficacia al compartir todos los datos relevantes que ellos posean".

"El expositor debe de ser atento y democrático, al proporcionarle a todos los participantes, la oportunidad de expresar sus ideas e inquietudes, cuando así se lo soliciten".

Memo le dice algo a René, es ininteligible para Alejandro que se encuentra sentado en la mesa detrás de ellos; pero conociendo a este par y las ocurrencias que siempre tienen, le causan a Alejandro el soltar una estruendosa carcajada.

El profesor se da la media vuelta, de una manera graciosa, para encarar al grupo, que ahora rie también junto a Alejandro.

"¡Hey! ¡Tranquilos! Muy bien se que una clase puede volverse pesada, pero, ni modos, así es esto. Díganme, ¿vinieron o los trajeron a clases?"

El profesor Miguel siempre ha preferido el diálogo conciliador con sus alumnos a, la confrontación abierta. Y a pesar de que a sus espaldas se lo vacilen, sí logra ganarse el respeto de sus alumnos.

"Bueno, ya para terminar, recuerden, en una reunión puedes estar de desacuerdo, pero no por eso debes de ser ofensivo. Se desafían las ideas, no a las personas".

"Ahora como dinámica grupal, vamos a efectuar una junta, donde vamos a discutir… A ver..."

Y el profesor Miguel anota en la pizarra, con expresiones de protesta de parte del grupo, que de plano hoy no tienen ganas de trabajar:

"La construcción de un nuevo campus universitario, y las carreras que en este se van a ofrecer."

jueves, 17 de marzo de 2016

Odiseo, parte 12

René tuvo que volverse independiente desde muy chico. Sus padres formaron un hogar disfuncional donde gritos y peleas eran cosa diaria.

Su hermana mayor se fue a vivir con una prima apenas cumplió los quince años y, René, naturalmente siguió su ejemplo.

Aprovechando que un tío paterno vivía en el Estado de México, René solo les avisó que se iba a estudiar la preparatoria a la Ciudad de México (el tío y su familia viven en Naucálpan) y que iba a trabajar en la tlapalería del tío para pagarse sus gastos. Y es así como René dejó su natal Coatzacoalcos.

***

"¿Qué onda René? Ya ni te dejas ver"

Memo lo saluda cuando entra al aula, depositando su carpeta y libros sobre la mesa, para sentarse junto a él. Chocan sus puños saludándose y Memo se sienta checando sus mensajes en su teléfono. Ante su saludo-pregunta, René le contesta.

"Cambié todas mis materias de la mañana a la tarde, para poder hacer el servicio social".

Memo se queda intrigado, ya que la respuesta de René vino acompañada de una mirada perdida en la distancia y un tono de voz que deja entrever frustración.

***

"Hola René, pasa por favor".

René es recibido en el privado de la licenciada (en sistemas) Tania Alvarado; a espaldas de ella, a través de la gran ventana se puede ver Avenida Nacional, el tráfico y varios edificios pequeños del otro lado.

"Pues ¡Bienvenido! Vas a aprender mucho de nosotros haciendo tu servicio social aquí con nosotros. Te vas a dar cuenta que el mundo real es totalmente distinto a lo que ves en la carrera y, bueno, échale ganas, aprovecha y aprende mucho ahora que tienes esta oportunidad de ir haciendo tus pininos en este apasionante mundo de la informática".

***

René fue asignado un cubículo hasta el fondo de la oficina, detrás de una columna estructural, a un lado tiene una maceta con una palmera bonita y frente a él un pequeño refrigerador verde cerrado con candado.

Su módulo de cubículos, se compone de cuatro, dos están vacíos; René tiene un vecino.

Hoy cumple una semana viniendo al servicio social; llega a las nueve de la mañana y se retira a las dos de la tarde. Las horas se le van muy lentas. La licenciada Alvarado le dio, para que se entretenga así parece, un manual de Unix, por Oracle, muy interesante aprender este sistema operativo para administración de servidores. En unas terminales tontas en 'la pecera' se la pasa jugando con el: ls, cd, mv, cp, pwd, cal, lspci, aplay -l, en fin, una serie de comando para funciones varias en manejo de archivos, directorios y dispositivos.

Pero René se siente como en la guardería, guardado y mantenido ocupado con cosas menores. En el equipo que le dieron con el cubículo asignado, se la pasa igualmente jugando con el Power Point y el Excel. Esto lo podría hacer en la escuela o en su casa.

Su vecino se la pasa en silencio todo el día, incluso René bromea consigo mismo si, no estará momificado y ¡nadie se ha dado cuenta!

El refrigerador que tiene enfrente se le volvió una monserga, es el negocio de un simpático ingeniero veracruzano, 'el jarocho', vende aguas y refrescos pero, antes de que René se diera cuenta, este ingeniero ya le había hecho responsable de la llave del candado y la caja del dinero de las ventas. Se lo chamaqueó.

Hay tres secretarias sindicalizadas en la oficina, son unas paisanas gordas y hasta de traje típico. Se la pasan chismeando toda la mañana y les vale el repicar constante de los teléfonos. No hacen ¡nada! Nadie se atreve a pedirles el hacer una captura o el sacar unas fotocopias; el sindicato las protege en su ociosidad.

René observa a los superintendentes y a los capturistas. Sí trabajan, pero, se la pasan bien padre. Uno de los superintendentes, 'Panchito', que de por sí camina como si fuera un lento buque tanque, llega y se pone a leer su periódico, luego hace llamadas en las que se la pasa carcajeándose. Luego sale de su privado y se mete al del superintendente Víctor y ahora los dos se la pasan hablando y chismeando y riéndose.

Este superintendente Víctor tiene un curioso ritual diario:

Sale de su privado y pasa por Raúl, al cubículo de éste, y se van a fumar juntos al gran corredor de cristal que conecta este edificio con el de al lado, para posteriormente, irse al baño a orinar juntos. ¿?

Algo que sorprendió mucho a René también, fue el descubrir el reinante nepotismo en la oficina: Víctor es hermano del superintendente Jesús y la esposa de Víctor trabaja en el cuarto piso, el superintendente Luis es hermano de la sugerente Lulú, y la esposa de Luis está en desarrollo tecnológico, los analistas Enrique y Magda están casados, las analistas Paty y Rebeca son hermanas, el papá del capturista Carlos es subgerente en el cuarto piso. Pues que padre, ¡que todo mundo acomode a sus parientes! Dependencias del gobierno...

Y es todo un tianguis también la oficina. Ya se mencionó el negocio de venta de refrescos de 'el jarocho'. Llega un señor bolero a dar crema a los zapatos. una sindicalizada vende edredones por catálogo, muy guapas "ejecutivas de ventas' llegan diario a ofrecer cuentas de inversión, tarjetas de crédito, seguros de vida; un sindicalizados ya jubilado llega a vender quesos, está la señora de los anillos y pulseras, también, un voceador anda diario con un diablito cargado de periódicos, libros y revistas. Hasta los mismos superintendentes andan rifando relojes y botellas de vino, como Panchito que le ofreció boletos en venta.

***

'¡Buenos días!

René al llegar saluda a su vecino de cubículo, el ingeniero Daniel. Y para sorpresa suya, el ingeniero Daniel se incorpora; se pone de pie estirando sus brazos y bostezando. Todo un prodigio de la naturaleza poder ver a este cuerpo animado (camisa azul, corbata azul obscuro) y que no se trata de un cadáver momificado y olvidado en un cubículo.

"Hola, ¿René verdad?"
"Sí ingeniero, así es".
"¿Cómo te va en el servicio social?"
"Bien, bien. La licenciada Alvarado me tiene aprendiendo Unix"
"¿Y te gusta, te va gustar trabajar en sistemas René?"
"Sí, ¿por qué no? Es un trabajo muy bien pagado, demandado. Todo mundo usa computadoras y puedes trabajar donde quieras".

El ingeniero Daniel se lo queda viendo, esbozando una mueca de burla en el rostro.

"No, no creas René. Tu vienes con el entusiasmo y frescura del recién, o en tu caso, casi egresado informático. Pero yo que llevo más de veinte años como analista te hablo con la voz de la experiencia."

El ingeniero suspira, se deja caer en su sillón azul, abre un tupperware y comienza a comer una ensalada de frutas, y luego continúa:

"Para empezar, que te la pasas todo el día aquí encerrado, sabes tu horario de entrada, pero, no tienes horario de salida, siete, ocho de la noche, si bien te va.

No puedes hacer, ni planear nada. Hey, por eso ves que hay tantas parejas aquí en las subgerencias, los que están aquí igual de encerrados, son los únicos a los que podrás conocer."

Señalándolo con la cuchara continúa:

"Los fines de semana, si es que no tienes que venir a atender algún pendiente o bomberazo, estarás tan exprimido y, deprimido que no querrás hacer nada.

Y eso se retroalimenta. A todos los que ves de workaholics, es porque, por ausentes, ya no los quieren ni soportan en sus casas, y por eso se la pasan todo el día aquí trabajando, o fingiendo que trabajan.

Y también, te la pasas aquí todo el año, navidad, año nuevo, semana santa, el verano...

Las mentadas cuatro semanas de vacaciones te las dividen en dos periodos, de los cuales, apenas y puedes tomar unos cuantos días. Porque de inmediato te están buscando para que te regreses.

Sí, se gana bien, muy bien; pero esto no es vida. Mira, las putas también ganan mucho dinero, pero, no por eso su trabajo es deseable ¿verdad?"

El ingeniero Daniel termina de comer su ensalada de frutas, se limpia la boca con un pañuelo y todo, tupperware, cuchara y pañuelo, lo arroja al interior de su portafolios vacío, que yacía abierto sobre el escritorio de su cubículo. Lo cierra de un golpe y lo deposita en el suelo bajo el escritorio.

Luego suspira estirando los brazos y cruzando los dedos descansa su cabeza contra sus palmas y continúa:

"Y puros hipócritas aquí en la oficina, te tratan de 'amigo quitapon', en la misma semana en la que te invitan a ir a comer para festejar el cumpleaños de fulanito, te enteras que hicieron una reunión en su casa, a la que no te invitaron. ¿Cómo te enteras? ¡Se ponen a platicar carcajeándose, de todas las cosas que hicieron!

No y luego, las 'hermandades' que hacen los muy hijos de la chingada; ¿por qué crees que de analista ya no pasé en estos veintitantos años?

Los cerebritos aquí nos quedamos de maceta, o nos echan a la calle cada vez que necesitan hacer recorte de personal.

Los que ascienden y avanzan son los 'inteligentes emocionales' que andan de barberos y arrastrados invitando a comer al jefe y trayéndole regalitos. ¡Como Panchito con César!"

René se maravilla de la capacidad verbal del ingeniero David de poderle poner comillas a la frase: 'inteligentes emocionales'. René sigue pensando en esto y cuando se da cuenta, el ingeniero ya había continuado:

"Y vieras, cono me joden las hermandades que te mencioné antes; llegaron estos cabrones que se congratulan cada rato diciéndose entre ellos:

'¿Cómo se dice chingón en chino? Ex-A-Tec' Ja, ja, ja.'

Hacen, ¡hicieron su secta! de egresados del Tec de Monterrey, y simplemente no dejan pasar a nadie quien no sea de su pinche escuelita: César, Lulú, Paco, Paty, este Raúl que ya lo están preparando, a pesar de ser un güevón, y entre ellos hablan mal y discriminan a los que venimos de UPIICSA, la UNAM, de la UVM, buena ésta si es una escuela muy mala."

El ingeniero David ignora que esa es justamente la universidad donde estudia René.

***

Esa tarde, en clase de la materia de contabilidad, René se encuentra distraído reviviendo el monólogo del ingeniero David en su mente.

martes, 8 de marzo de 2016

Odiseo parte 11

Alejandro vio hace varios días, en el Discovery Channel, un documental sobre un equipo de cazadores de meteoritos en la Antártida.

Los extensos yermos desolados, cubiertos de hielo y nieve blancos, hacen que cualquier objeto opaco y obscuro sobresalga notablemente. A él se le quedó grabada la imagen de una científica enfundada en tantas capas de ropa que se veía como un bebé. Su apariencia con un anorak y guantes rojos de nylon, el rostro cubierto con lo que parecía ser una bufanda y sus ojos protegidos por unos goggles entintados de amarillo, más nieve cubriendo su ropa invernal, la hacían verse impresionante no obstante.

Ella gritó emocionada e hizo indicaciones al equipo de cámara que la siguieran rápidamente hacia donde ella señalaba.

Y a continuación, en el documental, la cámara se enfoca en la científica, quien ahora hincada, remueve con sus manos enfundadas en guantes, la nieve y hielo de una gran roca metálica: ¡un meteorito!

Este está lleno de hendiduras, muescas, el resultado de eones de choques contra otros meteoritos; y se ve muy bello, está limpio y tiene un color como del acero, azulado.

***

Ese documental le dio una idea a Alejandro: buscar micrometeoritos en la azotea de su casa.

Él tiene varios argumentos para respaldar su empresa; primero: la azotea está impermeabilizada en color blanco, con lo que, cualquier objeto en su superficie, es fácilmente detectado.

Segundo: muchas veces, acostado en su cama, en las madrugadas en las que tiene insomnio, Alejandro puede escuchar pedradas, tenues, de objetos pequeños, que golpean contra la azotea. El siempre se ha preguntado si estos impactos son producidos por meteoritos .

Cuando lo comentó, estas pedradas leves contra el techo, con su papá, él le dijo que la casa truena por la liberación, intercambio térmico, del calor absorbido durante las horas diurnas, y que en la noche, al bajar bruscamente la temperatura, este calor es violentamente liberado en forma de chasquidos.

Pero Alejandro no está convencido de que esta sea la explicación correcta. Ya que él puede escuchar no solo el sonido del impacto, sino también puede escuchar la piedra, o meteorito rebotando a lo largo de la azotea.

Tercero: objetos celestes caen todo el tiempo a través de la atmósfera. Solo es cuestión de salir a observar el cielo para ver las estrellas fugaces. En una hora de observación puedes ver dos o tres de estas estrellas fugaces.

Una vez, hace unos tres años, Alejandro se hallaba, una noche precisamente en la azotea observando las estrellas, las constelaciones y los planetas. Cuando una estrella fugaz cayó por la atmósfera muy cerca de él.

En fracciones de segundo pudo ver su gran y gruesa estela verde, desplazándose justo en el cenit, de este a oeste y silbando chillonamente:

"¡FIIIIIIUUUUUUUUH!"

***

Es sábado antes del mediodía y cae un sol abrazador; afortunadamente Alejandro siempre carga con sus gafas de sol plegables, en uno de los bolsillos de su pantalón, sí no, la luz reflejada de la capa de impermeabilizante blanco de la azotea lo cegaría.

Ha estado buscando infructuosamente por sus micrometeoritos. Solo hay tierra, mucha caca de pájaros, de gatos y rebabas metálicas de cuando se ha trabajado en la azotea instalando calentadores o los barandales.

Es muy gracioso como uno se imagina que va a resultar algo, comparado contra la posterior realidad, una vez ejecutado el hecho.

Hasta huesos de durazno y de pájaros (gatos asesinos) encontró. Le hace falta su buena barrida a la azotea.

***

Habiendo pasado un tiempo, Alejandro se olvidó de esa idea de buscar micrometeoritos; hasta que un día que iba caminando en el jardín, llevaba el recogedor con el que recoge las cacas de sus perros, se paró justo bajo un tubo de pvc que desaloja el agua de la azotea cuando llueve, y de estos ¡hay cuatro!

En la superficie del jardín, bajo estos tubos, el pasto ha dado paso a concavidades llenas de piedrecillas y de grava.

Alejandro de niño hizo una tarea escolar acerca de envolver un imán en una servilleta y con éste recoger rebabas de fierro del suelo.

Él nunca olvidó esto. Y el imán en la servilleta es la herramienta correcta para recoger micrometeoritos de hierro.

Una vez en el Palacio de Minería pudo tocar la superficie dura y fría de los grandes meteoritos que ahí están en exhibición y esa sensación lo llena de expectación.

Trae de su cuarto un gran imán cuadrado que hace muchos años le robó a su abuelo paterno.

Alejandro sumerge el imán en la concavidad en el suelo, bajo la caída de agua. Realiza una serie de movimientos circulares por varios segundos, antes de retirarlo.

La servilleta blanca le deja ver rebabas de fierro, trocitos de óxido y, en medio de todo esto, una minúscula piedrecilla azulada, su superficie cubierta por pequeñísimos cráteres.

¡UN MICROMETEORITO!

martes, 1 de marzo de 2016

Odiseo parte 10

Han pasado varias semanas desde que Alejandro se le fue encima al escuincle pendejo que andaba rondando a Sandra. Y, para sorpresa suya, ya no ha vuelto a ver el Audi estacionado afuera de la casa de ella.

Ha tenido la oportunidad de verla salir a ella de su casa, y Sandra, se ve bien, igualita que siempre, por lo tanto, ese pendejo no le hizo nada. Cualquier cosa negativa que ella hubiese sufrido, se hubiese reflejado en su personalidad.

El escuincle idiota, y sus amigos, no lo conocen, jamás lo han visto, aún así Alejandro anda preocupado de que, alguien por encargo, ahora lo golpee por venganza. Así que últimamente él ha andado cuidándose de hasta su sombra.

***

Alejandro, de regreso de la universidad llega al Soriana. A él le gusta simplemente ir a ver cosas.

Y ya tiene una rutina ritual establecida, entra al súper y se dirige a la sección de electrónicos, donde se mantiene al día respecto de los últimos equipos de cómputo personales, laptops e impresoras; así como tablets y smartphones.

Él no es un obsesionado de los celulares, le parecen una pendejada y odia el que la gente, aunque junta físicamente, esté cada quien con la mirada fija en el teléfono. Y él ni tiene, se lleva a la universidad el viejo teléfono de teclas y pantalla monocroma de su papá.

Luego se pasa a ver consumibles como los mouse, discos DVD vírgenes, cartuchos de, e impresoras. De ahí pasa rápidamente a ver pantallas planas (tampoco tiene) reproductores BluRay y las películas a la venta. Tiene años sin comprar una película, no le llama la atención el cine vacío que ahora producen en Estados Unidos, sin inteligencia y solo centrado entorno a los efectos especiales.

Se da la media vuelta y solo le hace una mueca al vigilante que, no importa en que súper te encuentres, en cuanto te pones a ver los títulos en DVD y BluRay, de repente se aparece detrás de uno radiando con su walkie talkie. Así fueran de buenos para cuidarlo a uno, a su papá un par de veces las farderas le han sacado la cartera.

Luego, Alejandro. se retira de ahí para encaminarse a la sección de juguetes, en su edad adulta éstos ahora se llaman "coleccionables', bueno, es el nombre que todos los inmaduros del YouTube usan para presumir sus juguetes: "collectibles" en Inglés, la mayoría de esos videore views son de gringos.

Y es aquí donde lo emocionante y deseable para Alejandro se encuentra: las figuras de 3 3/4 de Star Wars, así como las de Marvel, las nuevas figuras de 5 pulgadas de Star Wars también, los sets de Lego, ¡caramba! ya con una facilidad que los etiquetan a dos mil pesos.

Luego por nostalgia, recuerdos de su más remota infancia, revisa los carritos Hot Wheels y Matchbox, y por el mismo motivo, checa los sets de Playmobil.

Hay sets padres en esta ocasión, de policías, bomberos, así como de fórmula uno, aunque más baratos que Lego, los Playmobil también están caros.

Pero él ha estado comprando los Playmobil que vienen en sobre, son series de doce figuras y vienen al azar, ya que no se puede ver que figura trae el sobre. Solo tentándolo para tratar de adivinar de cuál se trata.

Y Alejandro procede a estrujar la veintena de sobres que se encuentran disponibles en su caja exhibidora; y aparta un par de sobres porque ha sentido lo que al parecer son cascos, y eso lo emociona, tal vez ha hallado la figura del astronauta que él desea.

Así que coge ambos sobres y se encamina hacia las cajas a pagar.

Pasa por las cajas rápidas, pero están cerradas, va a tener que hacer fila con gente que lleva carritos con mandado. "¡Maldición! ¿Sólo cuatro cajas abiertas para todo el súper?"

Y desde que venía por la sección de deportes lo viene siguiendo un tipo delgado y canoso, mismo que ahora se formó justo detrás suyo.

La cajera es una joven morena, muy delgada y baja de estatura. Se ve que la pobre solo está en automático trabajando, debido a las frases que monótonamente repite todo el día:

"¿Desea retirar o hacer una recarga tiempo aire?"
"¿Desea redondear para la fundación víctimas del neoliberalismo?"

Claro esa fundación no existe y ella no la mencionó pero, a Alejandro le hubiera hecho mucha gracia escuchar eso.

Le da dos pesos a la niña empacadora y se enfila dirección del estacionamiento.

El hombre canoso viene detrás de él. A Alejandro esto ya no le parece una coincidencia y se voltea para enfrentarlo:

"¿Sí? ¿Disculpa?"

"¿Qué de qué? El canoso le contesta, y agrega: “Voy camino de mi auto, ¡güey!"

Y en efecto, el tipo canoso solo iba a su vehículo, llevando un paquete de pilas doble A en sus manos.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Odiseo parte 9

Alejandro tiene una vecinita muy agradable y simpática. No es su amiga; solo la saluda a ella y a su familia por cortesía al ser sus vecinos.

Ella es una quinceañera, que se ve mayor para sus años y Alejandro piensa que si él tuviera su misma edad, se aproximaría a ella, a hacerle amistad.

A veces coinciden, cuando Alejandro se va a clases en la tarde y ella, Sandra, su mamá la lleva a sus clases de guitarra, en la casa de la cultura.

Sale Sandra muy bonita y graciosa, llevando el gran estuche, golpeándolo, por accidente, contra todo, así parece: la puerta de su casa, la parte trasera del coche de su mamá, la puerta trasera, abierta, del coche.

"¡Buenas tardes!"

Alejandro la saluda a ella y a su mamá.

"Hola".

Sandra le responde con una sonrisa, y su voz tierna, muy agradable al oído. La madre solo se lo queda viendo, seria. Tal vez pensandolo un sátiro que pretende acercarse a su hija.

Y Alejandro se aleja caminando, hacia el Soriana, para tomar ahí su microbús que lo lleva a la universidad, así era, cuando no tenía auto.

Lo anterior es un ejemplo de la típica y única interacción que Alejandro solamente tiene con esta niña.

***

Desde hace unas semanas, Alejandro ha notado a una palomilla de cabroncillos, compañeros del colegio, la secundaria de Sandra, que le andan haciendo ronda a ella.

En las tardes, le ha tocado ver (observa sin ser visto desde la ventana de su cuarto) que llega un chamaco, flaco, con cara de caballo, en su carrito Audi, con llantas gordas y su música de tamborazos a todo volumen.

Lo acompañan otros tres pendejillos, igual que él y, ahí están en la banqueta, hasta que sale Sandra a platicar con ellos. Ella no los pasa a su casa; se escucha que estos escuincles gritan, se ríen exageradamente y, es todo lo que hacen.

Alejandro los considera muy poca cosa para Sandra, ella está en otro nivel para este mocoso, el del Audi, cuyo único mérito para aspirar a Sandra es el ser su compañero de clases.

***

Alejandro tuvo que ir a la papelería, en el centro comercial, a comprar un DVD-RW. Su vieja laptop ya no funciona óptimamente. El haberle aumentado la memoria RAM a dos gigabytes no resolvió la lentitud del equipo.

Desde entonces ha estado investigando y viendo vídeos en YouTube y, todos los entusiastas coinciden en que es el sistema operativo Windows el responsable del mal desempeñó de los equipos de cómputo.

Es por eso que descargó la imagen del sistema operativo Linux Mint 17.3 'sabor' Mate. Y va a hacer un DVD bootable para instalarlo desde ahí a su laptop.

Los tutoriales que ha visto en YouTube lo han llenado de entusiasmo. Este sistema operativo es permanentemente desarrollado y mantenido por entusiastas de alrededor del mundo.

El sistema operativo Linux fue creado bajo la filosofía de código abierto de distribución gratuita; y está enfocado a sacar el máximo provecho de equipos "viejo". Así mismo, cuanto dispositivo periférico, o interno, existe, es probado por la comunidad de entusiastas para que sea reconocido y funcione en Linux. Por lo que no es necesario instalar los drivers para Windows.

Solo conectas tu impresora, o instalas la tarjeta PCI adaptadora de WiFi, por ejemplo, y funcionan sin que tengas que hacer nada extra.

A Alejandro le preocupó la compatibilidad con programas desarrollados para el Windows y, así mismo investigando y viendo vídeos, aprendió que del Software Manager (es como la apps store en Android) del Linux se pueden descargar un par de herramientas gratuitas: el emulador de Windows: Wine; y otra que es mucho mejor, la Virtualbox, que permite emular una terminal para correr en ella al Windows y sus programas.

Y es por esto que Alejandro se halla en la papelería comprando un DVD R/W virgen.

***

Alejandro llega a la papelería, por fortuna la tarde está nublada, ya que de otro modo sería insoportable estar dentro de este local. Está lleno de jóvenes que desean sacar fotocopias.

Desde el momento en el que Alejandro entra, escucha a unos adolescentes que hablan a gritos y traen gran algarabía.

Alejandro voltea hacia éstos y descubre con enojo, que se trata de los mismos escuincles que andan rondando a Sandra.

Y lo que más lo enciende, la lenta comprensión acerca de lo que ellos hablan. El 'renacuajo' del Audi se está jactando:

"Está bien rica esta vieja, tiene un ¡culo! y sus ¡chichitas!"

Sus amigos se carcajean.

"La voy a llevar a Sandra a una tocada, ¡pero a la tocada de mi flauta!"

Sus amigos se carcajean.

"Vamos a salir el viernes, la voy a llevar al reve en la casa de Jorge, no están sus papás, y la voy a poner ¡bien peda! Luego de que me la coja, a lo mejor les doy chance a ustedes".

Sus amigos celebran y aullan como monos.

De un salto y atravesando a la gente ahí adentro, Alejandro ya está sobre el imbécil del Audi, ahorcándolo, cuando iba en el aire le gritó:

"¡NO TE ATREVERÁS! ¡IMBÉCIL!"

Alejandro se incorpora para patearlo repetidamente, antes de huir.

jueves, 18 de febrero de 2016

Odiseo parte 8

Es una tarde nublada y fría, el profesor Jesús, de álgebra booleana, llegó al aula y antes de que, siquiera pudieran todos terminar de sentarse les dijo esas palabras que a todo alumno dejan paralizado:

"Saquen unas hoja en blanco y, escriban su nombre en ella".

Examen sorpresa... ¡No mames! Más de uno habrá pensado eso.

El profesor Jesús anota seis problemas en el pizarrón.

Y lo clásico que hacen todos los profesores, en clase ves algo como:

A * 1 = A ó

A * 0 = 0

Pero en los exámenes te ponen problemas tipo:

(A+BC')' XOR (A'B+C)

Alejandro, quien sí es estudioso, está resolviendo su examen con éxito. Mónica, una muy bella joven, blanca, ojos verdes, cabello muy largo y castaño, con naricita y pecas, sentada detrás suyo, le pide insistentemente a él que levante su examen y se haga de lado para que ella pueda copiar sobre su hombro. Con la lección que tuvo con Elena, ya aprendió a no dejarse usar por las 'última coca cola del desierto'.

Solo escucha que Mónica murmura algo, de seguro nada bueno, y ella lo deja de molestar.

Con voz llena de hartazgo, el profesor Jesús solo les dice:

"No se copien, yo no los voy a castigar, su pena y vergüenza será el engaño que a ustedes mismos se hacen".

Es una postura buena por parte del profesor. Un verdadero maestro es un facilitador del aprendizaje, no un capataz presto a castigar la más mínima falta.

De repente, desde el fondo del aula se escucha ¡un estruendoso pedo! Todos salen corriendo del aula, ante esta maravillosa oportunidad de echar desmadre. Van gritando y haciendo gestos como si el salón hubiera sufrido un repentino ataque bacteriológico por parte de imaginarios militantes islámicos.

El profesor Jesús está muy enojado afuera del aula, gritándoles que regresen a continuar con el examen.

”¡HÉCTOR! ¡RENÉ! !MEMO! ¡REGRESEN AL SALÓN! ¡AHORA!"

El profesor está actuando como el capataz que Alejandro pensó que no debería ser.

Alejandro al entrar de regreso nota que Oscar, está llorando en su mesa. Todos han vuelto ya al aula, vociferando burlas y otros riéndose.

El profesor Jesús los llama al orden:

"HEY ¡BASTA! Una colitis es algo de lo que nadie está exento. Y todos nos hemos pedorreado. Así que ya dejen a su compañero en paz".

Al mismo tiempo que el profesor decía esto ya había compañeros consolando y demostrando sus simpatías a Oscar.

Alejandro recuerda un verso que su papá solía repetirle cuando era niño:

"Desde el rey, a la vaca, y hasta la más bonita muchacha, toditos dejan su bola de caca".

domingo, 14 de febrero de 2016

Odiseo parte 7

En la cafetería de la universidad suena la rockola, alguien seleccionó 'Radio Ga Ga' de Queen, al mismo tiempo que Alejandro llegaba.

Dentro, él puede ver, a sus amigos Memo, Fabián y René sentados en una mesa, muertos de risa por algo que están viendo en sus teléfonos y, en la barra ordenando él ve a Elena acompañada de un tipo con aspecto de 'mirrey', a Alejandro le vale...

Camina hasta sus amigos y, tomando una silla desocupada de otra mesa, se sienta con ellos.

"¿Qué hay?¿que hacen canijos?"

René ni puede hablar por las carcajadas que está soltando. Y Memo ya calmándose le contesta:

"Éste cabrón, René, nos está enseñando fotos de la vieja con la que salió este fin de semana".

"¡Mira!" Le dice Fabián pasándole su teléfono.

Alejandro puede ver en la imagen a una joven menuda, curvilínea y morena, abrazada de René y, el pinche René la tiene sujeta de las nalgas, están en un bosque, el Ajusco ¿tal vez? y en su rostro dibuja una sonrisa burlona y de victoria que le hizo a quien les tomó la foto.

"¡Ve esta foto wey!" Ahora René le dice y le pasa su teléfono. Es la misma joven, pero ahora en un antro, lleno de gente y de humo.

En la foto, la joven visiblemente tomada, está tratando de beber de ¿un micrófono? René repite lo que ya había contado, pero ahora lo narra para Alejandro.

"Yo estaba cantando en el karaoke, pero antes había puesto tan peda a esta vieja que, cuando le pasé el micrófono, ¡ella creyó era otra cerveza!"

Y una vez más sus tres amigos estallan en carcajadas.

"¡Cuéntale lo mejor wey!" Memo le pide a René.

"¡No otra vez! ¡Eso estuvo grueso!" Fabián interviene, y René aplacándolos, con gestos de las manos, se dirige a Alejandro:

"¡No mames! Les conté a estos cabrones que cuando ya la llevaba a esta vieja a su casa, ella vive en Echegaray, y ya íbamos a la altura de un vaso colector de aguas que ahí hay, ella me dice toda peda:"

"Quiiiero hacer pipii".

"Aguántate, ya estamos a minutos de tu casa; le contesté, pero ahora ella haciendo un berrinche me grita:"

"¡PÁRATE! ¡yaa no me aguantoo!"

"¡Ahí viene lo bueno!" Interviene Memo dirigiéndose a Alejandro. Y René continúa:

"Total que, como eran como las dos de la mañana que me orillo, me hubiera dado mucho asco que esa vieja se miara en mi coche; y ella se baja y ahí luego, luego, se baja el pantalón y los calzones, ni siquiera se fue lejos para que no la viera.

Yo volteé a otro lado por recato y que..."

René, Memo y Fabián estallan en carcajadas otra vez y, Alejandro, sin dirigirse a ninguno de ellos pregunta:

"¡Qué pasó!" René continúa:

"¡SE ECHÓ UN PEDOTE LA CABRONA!"

Estallan en carcajadas de nuevo y Alejandro, viéndolos, pregunta:

"¿Se cagó?" Y René le contesta, apenas pudiendo hablar, por la risa:

"¡No mames wey! ¡No me iba a bajar a ver, ¡Me vale madres! y ¡Que pinche asco!"

***

Ya más calmados y ahora comiendo unas sincronizadas que pidieron, acompañadas con su coca cola cada quien, Alejandro se muere de ganas por contarles lo que presenció el viernes en la tarde. Cosa que hace aprovechando los silencios obligados, mientras sus amigos mastican.

"Y ese cabrón, así nomás, los mató al par de muchachos. ¿Qué le pudieron haber dicho o hecho para que él los matara?"

Memo escucha todo esto muy pensativo, su mirada fija en su plato de sincronizadas sobre la mesa. Cuando Alejandro hace una larga pausa, indicativo de que él ya no tiene nada más que agregar. Memo les dice, con un tono de voz misterioso y solemne:

"Mi papá frecuentemente nos cuenta algo muy cabrón..."

"¿Sí? ¿Cómo qué?" Fabián le pregunta. Todos se quedan viendo a Memo, su curiosidad ya picada. Y Memo continúa:

"Mi papá cuando joven trabajó de auditor en la refinería de Salamanca y, debido a eso, hizo amistad con los choferes de las pipas que él revisaba. Una noche que estaba de guardia uno de los choferes se le acercó a hacerle plática.

Y así entre bromas y vaciladas sobre otros trabajadores de la refinería este chofer de repente se quedó callado y, le preguntó a mi papá que si le podía confiar algo personal que, le carcomía el corazón y el alma".

Ahora René le interrumpe:

"Y ¿qué cosa era wey? Nos tienes todos intrigados".

"Pues, cuando mi papá le contestó que sí confiara en él y que iba a ser discreto, el chofer le narró como una vez que iba sobre la carretera, fue rebasado por un volkswagen en el que iban dos mujeres jóvenes muy bonitas, blancas, cabello rubio, bien vestidas y que se veían económicamente holgadas.

Y que esto le provocó un coraje, una ira y rabia enceguecedoras porque, él jamás iba a poder aspirar a mujeres como ellas.

Este chofer le contó a mi papá que aceleró y las alcanzó en una curva excavada a través de una formación rocosa y que las impactó aventándolas contra la pared derecha. A continuación él se frenó y se echó en reversa para aplastarlas, digamos, tallarlas con la pipa contra las rocas, con movimientos de adelante hacia atrás.

Una vez que él satisfizo su arranque asesino se detuvo delante de lo que quedó del volkswagen y se bajó a verlas a las jóvenes.

La bestia esta le dijo a mi papá que quedó impresionado al verlas muertas, ensangrentadas. Dijo que jamás se le va a olvidar como, la joven que iba conduciendo tenía su brazo cercenado."

Memo termina con esta última observación su relato. Todos en la mesa están callados, debido a lo chocante que esta historia resultó. De seguro también les arruinó las ricas sincronizadas que acababan de comer.

Alejandro no duda, ni por un instante que esto en realidad sí sucedió. El ser humano es un animal cruel y despiadado.

domingo, 7 de febrero de 2016

Odiseo, parte 6

Alejandro tuvo que ir hasta la farmacia especializada, porque en la San Pablo no tenían unos cojines ortopédicos que su papá quiso ordenar telefónicamente, con entrega a domicilio.

En fin lo importante es que ya los compró y su mamá ya va a estar más cómoda en las noches.

El viene de regreso, manejando tranquilo, en el radio está escuchando música disco, transmitida por Radio Universal desde luego. Y en el espejo retrovisor nota que a la distancia, y pronta a alcanzarlo, se desarrolla una persecución.

A la bajada del puente que cruza el periférico, Alejandro tiene que detenerse en un semáforo; el tráfico de autos que ahora arrancan en dirección del periférico es muy pesado, cosa que obliga al Audi rojo que viene huyendo, a amarrarse para evitar chocar.

Este Audi rojo, tripulado por dos jovenes, muy angustiados, se detuvo adelante y a la derecha de Alejandro.

Inmediatamente, detrás del Audi, se detiene el auto que los persigue: un viejísimo, maltratado y sin placas, volkswagen Jetta. En la parte trasera, en vez de placa de tránsito, trae una placa de plástico de ¡cerveza corona!

De este vehículo desciende un hombre bajo de estatura, de complexión baja, ceño fruncido y el rostro empapado de sudor. ¿Sus ojos? Quién sabe, lleva unas oscuras gafas de sol. Este tipo camina rápidamente hacia el Audi de, los ahora, histéricos muchachos. Él lleva una pistola escuadra en su mano derecha...

El tipo se para frente al Audi y dispara dos veces, un tiro certero al pecho de cada joven. Regresa caminando de prisa a su viejo Jetta y arranca, perdiendose ágilmente en el tráfico que se dirige al periférico.

Alejandro está paralizado de miedo y por la impresión. Un grupo de peatones ya se arremolina entorno del Audi. Alejandro se adelanta y puede ver que el joven que iba conduciendo yace muerto, su cabeza recargada contra el cristal de su puerta, y el otro muchacho, igualmente muerto, descanca su cabeza sobre el hombro de ¿su amigo? ¿hermano?

Alejandro con las manos temblando y un frío, como puñalada en el pecho, arranca; ya estaba la luz verde desde hace tiempo.

Mientra conduce a casa reflexiona sobre que tipo de demonio humano se necesita ser para matar a dos jóvenes por un cerrón, unas burlas, o porque le tocaron el cláxon de cierta manera.

Le gustaría creer que todo se paga y que ese tipo va a tener su merecido. Pero él bien sabe que son solo deseos.

miércoles, 3 de febrero de 2016

Odiseo parte 5

El reciente incidente con Elena, su interés amoroso de la preparatoria, lo ha dejado nostálgico a Alejandro. Hoy miércoles solo tuvo dos clases en la universidad y, a las once de la mañana se encuentra con el resto del día libre.

Se dirige a casa, desea instalar las nuevas fichas de memoria DIMM que compró para aumentar la RAM de su desktop, así como adelantar trabajos para las clases del viernes.

De regreso se encuentra conduciendo frente a la colonia donde vive Elena, y en la que también se halla su antigua preparatoria. Por impulso se desvía y se dirige hacia ésta.

Se estaciona una calle antes y en la puerta de entrada aún está el agresivo y malhumorado Tomás, el vigilante, quien ya no lo recuerda. Sin duda también los profesores lo deben de haber olvidado ya, o apenas y lo recuerdan.

"¿QUÉ QUIERES?" Tomás le pregunta golpeado. "Soy exalumno y, vengo a solicitar un certificado de buena conducta".

Alejandro dice esta mentira para justificar su presencia en la prepa.

"DEJAME TU IFE Y ANÓTATE EN LA LISTA DE VISITANTES, Y EL NOMBRE DE LA PERSONA A LA QUE VAS IR A VER".

Alejandro se registra y toma del cuaderno de registro el maltratado gafete que Tomás arrojó de mala gana.

"Gracias, con permiso".

Alejandro, algo intimidado, sube por el camino en pendiente hacia los edificios de la escuela.

La vida en la preparatoria es la misma, pero con actores diferentes; como en su tiempo, hay alumnos sentados en las escaleras, en las jardineras, ve a un grupo platicando contra el barandal al final de la planta alta. Las mismas escenas que él vivía cuando aquí estudiaba.

De la cafetería sale incluso la misma música. Alejandro pasa frente a un nuevo edificio, ve a una docena de chiquillos corriendo. ¡Pusieron un kinder!

Él continúa hasta alcanzar, al fondo, el laboratorio de química. Y ahí, una sorpresa agradable, ve a su maestra de química, "la uvita" así la apodaban los canijos de su clase.

Ella está sola, calificando unos reportes de pruebas de laboratorio.

"¡Maestra Evangelina! ¿Cómo está? ¿Me recuerda?"

"¿Alejandro? ¡Eres Alejandro!"

La voz de la profesora Evangelina es de un tono muy bajo y ella siempre tiene un rostro de introspección.

"¿Qué estás haciendo por aquí? Supongo veniste por nostalgia. Ustedes los ex-alumnos siempre lo hacen".

Alejandro se siente apenado de ser descubierto en su motivo, y por ser tan transparente. La profesora agrega:

"No hace mucho también estuvo Antonio por aquí". Y ella agrega:

"Qué me cuentas? ¿qué has hecho de tu vida?"

"Estoy estudiando Telemática en la UVM".

"¡Muy bien Alejandro! ¡Te felicito! La computación tiene aplicación en todo; cualquier área laboral hace uso de sistemas de información y, es muy bien pagado el experto en informática".

"Sí maestra, en efecto así es".

"Échale muchas ganas Alejandro, me da gusto por ti".

Durante este intercambio, los ojos de Alejandro se fijaron en un artefacto que uno puede comprar en una tienda de novedades, y que la profesora Evangelina tiene en su laboratorio, de seguro para explicar gráficamente el movimiento y la transferencia de energía:

Son esferas, en línea, sujetas por cables de un marco. Si tú tomas cualquier esfera de un extremo y la sueltas para que golpee la esfera contigua, verás que la esfera del otro extremo se desplazará.

Ahora Alejandro pone a la práctica eso precisamente, toma una esfera y la golpea contra su vecina, y observa como ambas esferas en los extremos resultan desplazadas, hasta que la fricción y la pérdida de energía las hace detenerse.

"Deja mis esferitas, no me las maltrates".

"Perdón profesora, pero es que, me intriga qué es lo que hace que esto funcione".

La profesora Evangelina le contesta, con su versión de la explicación:

"Pues, la bolita choca, se transfiere la energía cinética a través de las contiguas, mismas que al estar unidas experimentan resistencia al movimiento, permaneciendo inmóviles y, la última bolita al estar libre, resulta desplazada".

"Pero, ¿qué es lo que se transfiere? ¿hay quanta de energía que son transferidos? ¿pueden saltar de una bolita a otra, o solo se transmiten por contacto físico de las esferas? ¿se puede ver esta energía cinética? ¿la podemos almacenar? ¿mientras esta energía actúa sobre las esferitas, se disipa en forma de calor, parte de ella? ¿podemos registrar este incremento de temperatura?"

La profesora Evangelina queda transfigurada al darse cuenta que ella nunca se había preguntado esto y que solo repetía mecánicamente un experimento del que ella ya sabía el aburrido resultado de las bolitas a los extremos siendo desplazadas.

martes, 26 de enero de 2016

Odiseo

Serial. Partes 1-4

ODISEO

Alejandro sale muy temprano de su casa, tiene que caminar varias cuadras atravesando la colonia donde vive, para llegar a la avenida y ahí esperar el microbus, en la parada sobre la banqueta del centro comercial de un supermercado Soriana, que lo lleva a la altura del Hospital de Traumatología, donde pasa el otro microbus, el que lo deja justo enfrente de la universidad donde estudia Sistemas.

El joven e irresponsable chofer va escuchando una de esas nacas estaciones de radio, donde transmiten cumbia y el locutor hace bromas telefónicas sugeridas por sus radioescuchas.

Conforme el microbus avanza en su ruta, éste se va llenando de gente. Alejandro, que va de pie agarrando un tubo al fondo, cierra los ojos adormilado; el agradable sol, que le da en el rostro, invita a dormir.

Cuando van a la altura de la zona industrial (la ruta atravieza ésta) y con el microbus lleno, dos jóvenes malandros abordan.

Alejandro de inmediato nota que suben agresivamente y, a pesar de que el microbus está lleno, estos malandros con solo mostrar sus armas de fuego van recolectando el dinero y pertenencias varias de los pasajeros; lo que más coraje da es que estos jóvenes esbozan sonrisas burlonas.

Una señora grita cuando uno de ellos amaga con golpearla con la cacha de la pistola, porque ésta escondió su bolso en el suelo, bajo el asiento.

"¡Caete con la lana! ¡Pinche puto!"

Uno de ellos le dice a Alejandro. Y él procede a darle su cartera, sin mirarlo a los ojos.

"¿Y tu teléfono?" "No tengo..."

Le contesta Alejandro y el malandro abre su cartera para revisarla.

¿Qué es lo que ve el asaltante? ¡Un billete de míseros veinte pesos!

"¡Uy cuate! Tú sí que andas jodido... Pediría una cooperacha entre los presentes pero, ¡ya no tienen dinero!"

Y viendose, el par de malandrines, sueltan una sonora carcajada.

"¡Ya apúrate! ¡Vámonos!" El segundo asaltante apura a su compañero.

Y éste toma un billete de doscientos pesos, de lo que había robado y, se lo mete en la cartera a Alejandro.

"¡Chofer! ¡Bajan!" le grita al conductor y luego le grita a su compinche:

"¡Pélate cabrón!"

Y ambos en un instante desaparecen entre las calles transversales a la ruta del microbus.

Alejandro se queda anonadado, asustado, ¿a quién le pertenecen los doscientos pesos? Para evitarse un problema y que, lo culpen de cómplice, abandona el microbus y se aleja caminando rápidamente.



Luego de la mala experiencia del asalto en el microbús, y luego de un par de clases aburridas en las que Alejandro se la pasó cabeceando, al fin tiene un receso para poder convivir un rato con sus amigos. Esto gracias a que, como es frecuente, faltó un profesor a su clase.

Su papá está haciendo un gran esfuerzo para pagarle la universidad a Alejandro, pero tal parece que en esta escuela patito, la UVM, lo único que les importa es cobrar las cuotas, sin poner dedicación ni atención a la calidad de la educación impartida.

"¿Qué hay Alejandro?" Lo saluda René.

Sus compañeros de clase que están sentados en unas espacios cuadrados parte de la arquitectura de las paredes frente a las aulas, lo saludan. Y él choca sus palmas y luego los nudillos saludándolos a Rene, Fabián, y Memo.

"Nada aquí, ¿de qué estaban platicando?" "Memo nos estaba platicando que fue a ver Mundo Jurásico, el domingo". "¿Y está buena Memo?" "Sí, tiene muy buenos efectos especiales y la trama está interesante". Y René interrumpe:

"Yo no la he visto pero, de ver el puro tráiler, se adivina que es un remake de la primera, Parque Jurásico".
"Bueno, digamos que es un 'soft remake'". Memo le contesta.

"¡No hay como la primera película!" Fabián al fin interviene.

Alejandro ahora se sienta dentro del cuadrado en la pared. Y les dice:

“A mi ya me da mucha risa ver Parque Jurásico; no porque la película sea mala, sino por una ocurrencia que tuvo mi hermano la última vez que la vimos".

"¿Sí? ¿Y cuál fue ésta?" Le pregunta Memo, a lo que Alejandro agrega:

"¿Han visto los spots de la Ciudad de México? ¿Todos mielosos y ñoños?"

"Sí, están cagados, como si el D.F. fuera la ciudad de la alegría y el optimismo". Le contesta René haciendo gestos de burla. Y Alejandro continúa:

"Pues estábamos viendo en la tele Parque Jurásico, hace como un mes, y cuando empieza la secuencia cuando van los doctores, el dueño del parque, el abogado y los nietos en los jeeps, y se abren las gigantescas puertas, mi hermano dijo:"

"¡Bienvenidos a Parque Izquierdoso!"

"Y mi hermano, bien gracioso, que se pone a relatarme que es lo que los visitantes van viendo, él describía cosas como:"

"Ahí echados en la yerba una docena de hippies haciendo yoga, y de repente, los jeeps se ven envueltos por: ¡Una multitud de ñoños en bicicletas!"

"Ahora llegan a una parte del trayecto donde hay unos nacos tocando sus tambores, como esos, ¡los que se suben al metro!"

Alejandro tiene absoluta atención por parte de sus amigos que en este punto, ya no se aguantan las ganas de intervenir. Memo dice:

"Y ahora, pasan junto a unas jardineras donde hay unos güeyes ¡fumando mota!"

"En un café ven profesores de ciencias políticas, de huaraches y morralito al hombro, diciendo pendejada y media con la que, según ellos, van a arreglar los problemas del mundo." Agrega Fabián.

"¡Escuchen! Esto fue lo más gracioso que dijo mi hermano".

"¡Ah! Imaginen la doctora sorprendida porque a la orilla del camino, arrancó ¡una gran hoja de marihuana!" Todos se carcajean con esta ocurrencia de René- .

"¡Bueno! ¡Bueno! Lo que dijo mi hermano", continúa Alejandro, "es que, el doctor, el paleontólogo! se baja sin aire del jeep diciendo:

'¡Esto es asombroso! ¡Increible!'

"Y el viejito le contesta, agregando:"

'Los anarquistas pueden saquear un OXXO en menos de cinco minutos'.

"Y ahora el paleontólogo se sienta en la tierra abrumado, preguntando incrédulo:"

'¿¡TIENE ANARQUISTAS EN EL PARQUE!?'

Y con esto, todos ellos estallan en carcajadas.



Al salir ese día de las clases en su universidad, Fabián lo invita a su casa a jugar, en el Xbox, el FIFA 14.

Al llegar, la mamá de Fabián se deshace en atenciones hacia él, la señora insiste en atenderlo en la comida, por ser amigo de su hijo y, la verdad, es que ella sí cocina muy rico. A Alejandro le encantó la sopa de fideos y el chile relleno con picadillo y papas.

La gran jarra de vidrio al centro de la mesa, con agua de jamaica, refracta y refleja la luz de una manera hipnotizante.

Después de la comida, la señora insistió en que ellos no ayudaran a recoger y que mejor se fueran a jugar. Alejandro se sintió como si fuera de nuevo niño y estuviese en casa de uno de sus amiguitos.

Y él y Fabián pasaron la tarde jugando, hasta el anochecer.

"Gracias por todo Fabián, despídeme de tu mamá por favor, dile que cocina muy rico y que le agradezco también todas sus atenciones.

***

De regreso a la colonia donde vive, Alejandro se encuentra de repente atorado en un raro congestionamiento de tráfico. El microbús donde viene está lleno y no se ha movido nada en diez minutos.

Así que decide descender del mismo y caminar el escaso kilómetro para llegar al Soriana en su colonia.

El lugar donde se bajó es un embudo natural de tráfico, los límites de dos municipios, y por consecuencia olvidado y desatendido por ambos gobiernos.

Está oscuro, sucio; todos los negocios bajan sus cortinas apenas anochece. Sí, la avenida está congestionada, llena de cientos de automóviles, pero el caminar aquí transmite temor, inseguridad.

Para cruzar a su municipio la avenida se reduce a dos carriles, y un carril está bloqueado, por dos autos que se dieron un golpe laminero. La razón del congestionamiento. Las conductoras no se quitan. Están esperando a los ajustadores de sus aseguradoras.

Ahora Alejandro cruza con calma, por el congestionamiento, hacia la zona donde ya es su municipio. Aquí bajo la marquesina de un negocio, se refugian y esperan clientes un par de prostitutas.

Alejandro puede ver que son muy jóvenes, menores de edad. Al acercarse a ellas nota a una tercera, pero ésta es un muy alto y viejo travesti.

"¡Uuuh! ¡Ven guapo! ¡Acércate!"

Le dicen los tres interrumpiéndole el paso, al plantarse frente a él. Alejandro les contesta, fingiendo voz firme, ya que en realidad está asustado:

"¡Vayanse! No estén molestando".

Ante este grito, las pirujitas y el puto se sienten ofendidos y, el travesti grita:

"¡Jaime! ¡Jaime! ¡Nos están agrediendo!"

Al escuchar esto, a Alejandro se le baja la presión, por el temor y la anticipación de una confrontación. Un policía estatal, de esos gordos prietos enanos, con chaleco táctico negro, que Alejandro no había notado en las sombras, lo alcanza por detrás, macana en mano, ¿El padrote de este trio?:

"¡ORALE CABRÓN! ¡NO LES FALTES EL RESPETO A LAS DAMAS QUE SOLO ESTÁN HACIENDO SU TRABAJO!"

Alejandro ahora está totalmente lleno de pánico. El policía estatal le tira un golpe a la cabeza con su macana, que por fortuna Alejandro logra esquivar al agacharse, y luego una patada, al aire también.

Alejandro se aleja corriendo como si lo siguiera el diablo.

***


"No hay libertad si los individuos no tienen el derecho a decir no".

A Alejandro le impactó escuchar esto en un programa de radio.

***

Luego de aquel episodio en el que Alejandro fuera agredido por el padrote de unas prostitutas, y un puto, su papá hace un esfuerzo y le compra un auto usado, para que vaya y venga de la universidad, salga con sus amigos y, salga con su novia, cuando tenga una esto es.

Y debido a este último punto que su padre le mencionó, a Alejandro se le mete a la cabeza el conseguirse una novia.

En sus clases hay varias jóvenes muy agradables y simpáticas, sobre todo sencillas, pero él pone sus ojos en Elena. La más bonita, supuestamente, y popular, también lo mismo, de la universidad.

Las novedades en la escuela se conocen rápidamente, y Elena ya sabe que Alejandro ahora tiene un auto. Elena conoce a Alejandro desde la preparatoria; ella vive a unas cuantas cuadras de esa escuela y, Alejandro, se fijó en ella desde entonces. De hecho la llegó a acompañar varias veces a la salida de clases, hasta su casa.

Y ahora que él ya tiene auto pretende tomar de nuevo ese comportamiento tonto. Sí tonto, porque a ella jamás le interesó Alejandro y con sus acciones, Elena, así se lo demostró: jamás lo buscaba en ningún plan, ni siquiera para las tareas.

Pero lo que ella hoy sí tiene presente, es que Alejandro vive en la colonia frente a la suya y, que ella, ya está harta de viajar en microbuses.

***

Ese día en la universidad, Alejandro se encuentra sentado en una jardinera, tomando el sol, tienen tantas clases libres, debido a maestros faltistas, que ésto más bien parece un deportivo.

Elena al verlo, se aproxima a él.

”Alex, ¿cómo estás?", y ella procede a acomodarle el cuello de la camisa, y le resbala provocadoramente las manos sobre el pecho.

"Oye, ¿te acuerdas cuando me escoltabas a mi casa? Me pregunto si... No podrías pasar por mi en las mañanas, ¿sí?"

Alejandro, ante los trucos de ella, ha quedado totalmente apendejado y no ha podido contestarle nada.

"¿Alex? ¿¡Alex!?"

Elena tiene que insistir para sacarlo de su encanto. Al darse cuenta de que se está viendo como un reverendo pendejo, él trata de corregir, adoptando voz y pose de galán.

"¡Claro que sí Elena preciosa! ¿Qué te parece al cuarto para las siete?"

”Sí, ¡excelente!"

Ella se acerca lentamente a su mejilla y le planta un beso con sus labios húmedos, luego, permanece un instante sobre él, para dejarle sentir su calor, su perfume.

Alejandro está como si lo llevaran de los orificios de la nariz.

***

Día tras día Alejandro pasa por ella a su casa, diario tiene que esperarla, ella tarda en salir; en el trayecto a la universidad, no tiene oportunidad de platicar con ella, Elena se la pasa hablando por teléfono con sus múltiples amigos. Cuando llegan, él la baja justo en la puerta de acceso, él tiene que irse a estacionar y, ya no la vuelve a ver hasta el día siguiente. Por fortuna tienen horarios distintos y no tiene que llevarla de regreso.

Las invitaciones que él le hace para salir, ya sea a comer, al cine, al centro comercial, siempre son contestadas con un: "El fin de semana es para pasarlo con la familia".

***

Ese día antes de iniciar la primera clase, René se aproxima a Alejandro.

"¿Qué onda mi Alex, qué cuentas?" "Nada wey, aquí llegando a clase, como siempre".

Se saludan chocando las palmas y luego los nudillos. Y Alejandro continúa:

"¿Ya programaste el algoritmo de ordenación de números?" "Ya lo tengo, le pagué una lana a un cabrón de octavo semestre para que me pasara todos los trabajos del nuestro". René contesta y agrega:

"Oye, te quería comentar de la vieja que traes todos los días. Ya se que la conoces desde la prepa y siempre le has traído ganas, pero, y no me lo tomes a mal: solo te está usando de su chofer.

Mira Alex, me doy cuenta, ¿A poco no ya ni la vuelves ver el resto del día?"

"No pues, sí, sí es cierto René".

"Lamento decírtelo pero, no me parece bien que esta vieja se esté aprovechando de ti Alex. ¿Sabes? Anda de ofrecida con todos, menos contigo y, ahorita ella anda saliendo con un cabrón que trabaja en Banorte.

¿Por qué el wey éste no pasa por su vieja y la trae a la escuela? No, no. Este tipo de gente son lacras, van por la vida aprovechandose de los demás.

Mándala a la verga, mi buen Alex."

"Gracias René, creo que necesitaba que alguien me hiciera ver que los demás ya se dieron cuenta que, se están aprovechando de mi. Todo lo que me dijiste yo ya lo había razonado, pero me lo estaba negando con tal de vivir en la fantasía de, 'andar' con esta vieja".

En eso entra el profesor de esta clase.

"Bueno Alex ya a darle", se despide René.

***

Al día siguiente Alejandro ya no pasó por Elena a su casa, ni le avisó. Ella lo vio días después en la escuela:

"¿Qué pasó? Me hubieras avisado, ese día perdí la primera clase". "Ah, ¡hola Elena! Lo siento, es que ya no voy a poder seguir pasando por ti. Nos vemos, voy afuera a comprar una USB".

Alejandro se aleja rápidamente y, ni beso en el cachete de despedida le da.

El reflexiona el resto del día sobre la importancia de decir: No.